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Posts Tagged ‘Biblioteca Nacional de España’


Con ocasión de la celebración del Día del Libro 2020 traemos una importante colección, reunida en un desconocido libro de mapas y dibujos, recopilados por una editora holandesa. Recoge, entre otros, a modo de crónica, los enfrentamientos que tuvieron lugar en las ciudades costeras españolas durante la Guerra de Sucesión, a principios del siglo XVIII, que en España tuvo como resultado que una nueva dinastía accediera al trono: los borbones. 

A lo largo de la historia ha habido coleccionistas, bibliotecarios, humanistas y editores que han ido recogiendo documentos sobre un tema, y posteriormente los han encuadernado para su conservación y disfrute. Con respecto a los planos y mapas esta práctica ha sido seguida muchas veces por parte de intelectuales y amantes de la cartografía.

Vista de Gibraltar, que aparece en uno de los planos (1706)

Cuando se reúnen materiales históricos de distinto origen, aunque sean de la misma temática o similar, se les llama colecciones facticias. Esta denominación se usa para diferenciarlas de las que se generan de manera natural, como resultado del día a día de una institución.

Detalle de una cartela del plano de Dunkerke (1706)

En este caso tenemos una colección facticia de cartas y planos (por eso no se llama atlas) de finales del siglo XVII y principios del XVIII, la mayor parte de ellas europeas, que se publicó en Utrecht en 1703. Una de las características especiales de esta colección es que está encabezada por una carta que recoge y representa los elementos, objetos y piezas propias de la arquitectura militar, de las fortificaciones, de los planos, cartas topográficas, descripciones de batallas, campamentos y demás instrumentos similares. También es importante destacar que contiene 116 mapas, en diferentes idiomas: francés, holandés, latín e inglés.

Sección naval de la carta resumen inicial, publicada en Utrecht en 1703

Para las ilustraciones hemos seleccionado las que tienen que ver con temas navales, así como puertos y ciudades costeras, aunque hay de muchos otros lugares. De hecho, incluye planos de ciudades de España, Francia, Italia, Alemania y Holanda, entre otras.

Bahía de Cádiz (1702)

La editora

La holandesa Anna van Westerstee (1657-c. 1717) fue la que se dedicó a recoger y coleccionar cartas, planos y mapas de fortificaciones y batallas, para compilarlos en esta obra. Era editora profesional de grabados, y se sabe que solicitó y consiguió varias patentes. Firmó esta colección como Anna van Beeck, apellido de su marido, que usó mientras estuvo casada.

Puerto de Barcelona (s.f.)

Encontramos planos y mapas de la Guerra de Sucesión española (1701-1713), que son muchos de los que ilustran esta entrada.

Puerto de Vigo (1702)

La Guerra de Sucesión

Muy resumidamente, la Guerra de Sucesión española fue un conflicto en el que participaron casi todas las monarquías del continente. Se originó cuando el rey Carlos II de España murió sin haber tenido descendencia y propuso, bajo testamento, que el heredero al trono fuese Felipe de Borbón, nieto de Luis XIV, en ese momento rey de Francia. Esto suscitó recelos de la otra gran potencia, el Sacro Imperio Romano Germánico, desantándose un conflicto continental entre dos bandos. Por una parte se encontraban los reinos de Castilla y Francia (a favor de que Felipe de Borbón fuera el nuevo rey) y por otra Austria, Rusia, Aragón, Portugal, Holanda, Prusia y Saboya, que temían que la unificación bajo la dinastía borbón de Francia y España trajera consecuencias territoriales sobre Europa.

Poseidon

Detalle del mapa de Cádiz, con la magnífica ilustración con motivos mitológicos, en cuya orla se describen las naves de los bandos enfrentados.

En España fue una auténtica guerra civil, ya que desató múltiples batallas y combates que en total sumaron más de 600.000 víctimas. La guerra la ganó Francia y según el Tratado de Utrecht Felipe V asumiría la Corona española, pero con la prohibición de unificar ambos territorios. De esta manera los borbones comenzaron a reinar en España.

Batalla Estrehco Gibraltar

Detalle del enfrentamiento en el estrecho de Gibraltar

Así, las cartas representaban los enfrentamientos que tuvieron lugar en distintas zonas de España, donde había contendientes de los dos bandos luchando, tanto por mar como por tierra. En esta entrada podemos apreciar las armadas enfrentadas en la Bahía de Vigo, así como cerca del Estrecho de Gibraltar. También las naves apostadas para la defensa en los puertos de Barcelona y de Cádiz. En cada ilustración hay anotaciones muy detalladas, con las fechas de los hechos acaecidos.

explicacion puerto Barcelona

Explicación que aparece en el mapa del puerto de Barcelona

Esta colección de mapas, tan interesante como desconocida, está depositada en la Biblioteca del Congreso de Washington.

Detalle rosa de los vientos

Detalle de una de las rosas de los vientos que aparecen en la portada de esta colección

Más información

BEECK, A. & BAILLIEU, GD. A collection of plans of fortifications and battles, 1684-1709: [Europe]. 1709. [Depositado en la Biblioteca del Congreso de Washington].

Nota: el apellido Beeck aparece de dos formas distintas según las fuentes, en unas se nombra así, mientras que en otras se incluye como Beek.

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El dibujo del cartel es del S. XIX y está depositado en la BNE

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Esta es la segunda parte de una serie dedicada a las cartas planas. En la primera se definieron y estudiaron sus elementos característicos. En esta segunda vamos a explicar cómo se usaban estos magníficos instrumentos, que en tiempos pasados servían para conocer el posicionamiento y la dirección en la que se debía navegar. Fueron las que durante mucho siglos se utilizaron en el mar Mediterráneo para la navegación costera o de cabotaje.

Detalle de una carta de 1571. Se puede apreciar la escala enmarcada, que se usaba para medir las distancias. Autor F. V. Dourado. Fuente: Archivo Nacional de Torre do Tombo (Lisboa)

Cómo se medían las distancias

Para saber la distancia que había entre dos puntos se empleaba el compás, utilizando una escala denominada tronco de leguas, que puede apreciarse en el dibujo inferior.

Habitualmente aparecía en el cartucho, la zona en la que siglos después también se incluirían el título y resto de datos de la carta. Otras veces se situaba en el centro o en uno de los extremos del documento.

africa

Tronco de leguas decorado. Detalle de una carta portulana del s. XVI. Fuente: BNE

Cómo determinar el rumbo

Para conocer el rumbo que había que seguir, se trazaba la línea entre los puntos 1, de posición actual, y 2, a donde se quería ir. Situando el compás en el nudo (ombligo o rosa) más próximo, se tangenteaba la línea de derrota 1-2.

Forma de medir distancias con el compás. Fuente: Fondevila, 2011

Deslizando el compás sobre esta línea se determinaba y trazaba el rumbo a seguir. A esta operación se le llamaba acompasar.

Un compás del siglo XX de la colección de P. Fondevila.

En las cartas aparecen, por lo tanto, un conjunto integrado de datos, que una vez interpretado es fácil de entender, y que servía a los navegantes para orientarse en el mar. Poco a poco, con este tipo de información podemos conocer más en profundidad, y sobre todo valorar mejor, a los antiguos marinos que se aventuraban en inhóspitos y desconocidos mares, cuya destreza, valentía y coraje son dignos de admirar.

Se pueden localizar cartas planas digitalizadas en la Biblioteca Digital Hispánica y en Gallica, entre otros.

Más información

FONDEVILA, SILVA, P. Diccionario Español de la Lengua Franca Marinera Mediterránea. Murcia: Fundación Séneca, 2011. 494 p.

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Hemos recibido varias consultas sobre los portulanos, ya que es fácil apreciar su estética, pero no siempre es sencillo captar la cantidad de datos que contienen y, sobre todo, entender la mayor parte de sus elementos.

Por ello hemos consultado con nuestros expertos en la materia, y traemos aquí una primera aproximación a estos impresionantes documentos.

Las cartas planas

Son las que se construyen suponiendo que la superficie de la Tierra es plana, con lo que el rumbo y la distancia van acordes a ello. Se usaron mucho en el Mediterráneo hasta los inicios del siglo XVIII.  Los portulanos son una muestra de este tipo de cartografía.

SW eEspaña detalle

Detalle de una carta plana del s. XVI. Fuente: BNE

Por contraposición, una carta esférica o mercatoriana es el desarrollo de la proyección de los puntos de la tierra sobre un cilindro tangente a la zona a representar. Permitía trazar la derrota de la embarcación por medio de una línea recta (loxodrómica), conservando sobre la carta las posiciones relativas de los puntos de la Tierra.

Carta_Esferica_de_la_Costa_de_España_desde_Cabo_de_Sn._Vicente_hasta_Pta._de_Europa_con_la_parte_correspondiente_de_Africa_H._115_1

Carta Esférica de la Costa de España desde Cabo de San Vicente hasta Pta. de Europa con la parte correspondiente de África 1831. BNE. Fuente

Elementos principales

La carta plana, también llamada carta de compás, está trazada exclusivamente para navegar y construida sin tener en cuenta la latitud ni la longitud, sino con rumbos y distancias, y sin ajustarse a alguno de los diferentes sistemas de proyección terrestre que fueron apareciendo a posteriori.

Las diferentes partes de la carta plana podemos verlas en la siguiente figura (Guillén, 1961).

  1. El cuello que se dejaba de la piel de cordero (pergamino), que llevaba un cabo para cerrar el rollo que se formaba sobre un cilindro de madera.
  2. La tela de araña formada por los diferentes rumbos tomados desde puntos destacados.
  3. El nudo, punto destacado, donde coincidían varios rumbos o líneas que conducían a otros puntos.
  4. El ombligo, punto principal de la construcción de la carta. Debido a las irregularidades de la costa se solía usar varios ombligos repartidos convenientemente, incluso algunos colocados sobre tierra firme.
  5. Rosa de los vientos. Se ponían sobre los ombligos y representaban los 32 rumbos que se emplearon en la marina a vela. La diferencia angular entre dos rumbos consecutivos se llamaba cuarta, y equivalía 11 grados de arco y 15 minutos de arco.

Tres rosas de los vientos. Una tiene los 32 rumbos, mientras que las otras dos sólo marcan 8. Detalle de una carta portulana del s. XVI. Fuente: BNE

  1. El cartucho. Marco en el que se muestra información de interés. En este caso se ha insertado un tronco de leguas marinas, que servía para medir distancias. La legua marina española era la vigésima parte de un grado de meridiano terrestre, y por tanto, equivalía a tres millas náuticas (una milla marina vale 1.852 m.). Las leguas en grupos de cinco aparecen separadas por una esfera atravesada por un eje vertical.

Cartucho inferior con el tronco de leguas. Detalle de una carta portulana del s. XVI. Fuente: BNE

Como ya se conocía que las distancias entre las líneas de los meridianos iban estrechándose conforme la latitud subía hacia el Polo, la carta dispone de dos troncos de leguas, para medir distancias en la parte correspondiente, por arriba o debajo de un paralelo de referencia, que, tradicionalmente va desde el sur de España hasta la isla de Rodas, pasando por la isla de Sicilia (éste se puede apreciar en la imagen inferior).

Carta portulana del s. XVI. Fuente: BNE

Como se puede comprobar en la carta portulana que aparece arriba, el tamaño del tronco de leguas de la parte superior es algo menor que el de la parte inferior.

A modo de síntesis: Una carta plana es un universo de datos plasmado en otro lenguaje distinto al actual, que en tiempos remotos servía para orientarse en el mar. Hoy son, además de un elemento estético de primer orden, una fuente para la Historia Naval y Marítima muy poco conocida, pero que una vez entendido el código son más fáciles de entender, y por lo tanto de valorar.

Más información

GUILLÉN, Julio. Historia marítima española. Madrid: Museo Naval, 1961.

 

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