En el Polo Sur, en una zona inhóspita del planeta, está el mar de Ross. Se sitúa en la costa sur de la Antártida. A pesar de la crudeza del clima, es uno de los que tiene menos hielo y de los más accesibles. Por ello, esta región se terminó convirtiendo en la vía tradicional para realizar expediciones al interior continental.


Este mar, junto a la plataforma de hielo del mismo nombre, forma una profunda hendidura en el contorno circular continental de la Antártida y ocupa una extensión de más de un millón de metros cuadrados.
Historia humana del mar de Ross
Recibe este nombre por el explorador que primero llegó (1841) y dio noticias de ello, James Clark Ross (1800-1862). La expedición contaba con dos barcos, el HMS Erebus y el HMS Terror, que igualmente sirvieron para denominar a un accidente geográfico: el golfo de Erebus y Terror.

Previamente sólo los balleneros y cazadores de focas se habían arriesgado en estos mares, y describían las tierras heladas como si fueran partes de un collar de perlas en el círculo polar antártico. Esta imagen contribuyó a mantener la idea de que en el sur había una terra incognita, que a fines del siglo XIX muchos investigadores querían conocer y estudiar. Así, la exploración de la región antártica se convirtió en el problema más importante por resolver.
Aunque no fueron los únicos, a principios del siglo XX llegaron allí Falcon Scott, oficial de la marina británica, y Ernest Shackleton, una de las principales figuras de la exploración inicial de la Antártida.
Shackleton y el mar de Ross
Shackleton organizó una expedición al Polo Sur entre los años 1914 y 1917. Comenzó comprando una goleta de madera, Polaris, de tres palos, 48 m de eslora y unas 300 toneladas. Como se había construido en pino, roble y ocote, y llevaba planchas de unos 80 cm, pensó que resistiría el hielo y la rebautizó como Endurance. Como quería iniciar su camino por tierra en el mar de Weddell (en el norte de la Antártida), consideró que sería bueno contar con un barco auxiliar. Para ello compró el Aurora, un buque que se había utilizado previamente para cazar focas, construido en 1876. Además, formó el grupo del mar de Ross, para que fuera dejando provisiones en lugares estratégicos en el interior, que posteriormente serían recogidos por el grupo principal una vez llegados a esos puntos. Estuvieron un año fijando depósitos de suministros para la expedición de Shackleton, aunque fue en vano, ya que el Endurance se había quedado varado en el mar de Weddell.

Bases de investigación
Varios países (Noruega, Gran Bretaña, Japón, Estados Unidos y Nueva Zelanda) han establecido una base para los grupos de exploración antártica. En la actualidad, hay incluso barcos turísticos que se acercan a sus orillas.
Reserva marina
Desde el año 2016 es una reserva marina, lo que la ha convertido en un área de protección de los recursos allí existentes, incluyendo especies animales, su hábitat, zonas de alimentación y de cría. La flora y la fauna son muy similares a las de otras regiones marinas del sur de la Antártida. El agua del mar es muy rica en nutrientes, que proporcionan alimento a focas, ballenas y aves marinas. Entre estos últimos, pingüinos de Adelia y emperador han establecido allí sus colonias.
Como puede comprobarse observando las imágenes, es una joya de nuestro patrimonio marítimo natural.

Más información
AINLEY, David G. A history of the exploitation of the Ross Sea, Antarctica. Polar Record, 2010, 46, 3, p. 233-243.
ARAVENA RIVERA, Sybila M. A. Conservación en la Antártica: Área Marina protegida del Mar de Ross. 2016.
CHINN, T. J. H. Hydrology and climate in the Ross Sea area. Journal of the Royal Society of New Zealand, 1981, 11, 4, p. 373-386.
DEL AMO, Elena. El salvaje Mar de Ross: Antártida, la mayor reserva marina del planeta. Viajar: la primera revista española de viajes, 2020, 495, p. 110-128.
LÜDECKE, Cornelia. Exploración científica de la Antártida: ejemplos desde la época histórica hasta la fecha. Istor: Revista Internacional, 2009, 39.
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