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Posts Tagged ‘Edad Antigua’

En los inicios del siglo XX se descubrió un pecio grecorromano del siglo I a.C. en Anticitera, una pequeña isla del sur de Grecia. En él se encontró un mecanismo (se puede ver a la derecha de la imagen siguiente) que abrió las puertas de la imaginación de investigadores, pero también de otros pensadores más alejados del método científico (algunos incluso llegaron a decir que era un objeto extraterrestre). Vamos a conocer qué era y para qué se utilizaba en el mar.

Aunque al principio no se le dio mucha importancia, debido a que en el naufragio se hallaron otros tesoros (magníficas esculturas de cobre y mármol), pronto vieron que era algo digno de estudiarse. Lo primero que se pensó fue que una máquina como esa no debía pertenecer a los dueños de la antigua nave, sino que habría llegado allí siglos después.

Reconstrucción actual del mecanismo

Se inician las investigaciones

En la primera fase, durante los primeros treinta años del siglo XX, el mecanismo fue analizado por arqueólogos y filólogos. Entre 1953 y 1974 se comenzó a reconstruir su funcionalidad y se recuperaron datos estructurales que condujeron a establecer la existencia de treinta engranajes. Fue la época de Price, un físico de la Universidad de Cambridge, que se fijó en él y empezó a ver sus múltiples posibilidades. El autor afirmó, tras un estudio detenido, que la máquina hallada era de la época del pecio, que estaba compuesta por varios engranajes internos y que podía haber sido diseñada para conocer los movimientos de los planetas del sistema solar. A pesar del prestigio del autor, hubo quien negó esta opción. Price siguió insistiendo y lo radiografió para conocer más en profundidad lo que albergaba.

A partir de 1990, tras veinte años de silencio, se comenzó a analizar con programas informáticos e imágenes de tomografía lineal, y como consecuencia salieron a la luz una gran cantidad de nuevos datos. Así, se comprobó que era lo que Price había mantenido: una antigua calculadora de movimientos celestes.

Un dibujo con los distintos engranajes que contiene el mecanismo. Fuente

Desde 2005 se han utilizado muchas otras nuevas tecnologías, tales como imágenes de superficie y tomografía 3D en alta resolución, que han permitido establecer un nuevo modelo con múltiples funciones.

Los conocimientos griegos sobre los astros

Los grandes autores griegos comenzaron a emplear una lógica geométrica para analizar los patrones de comportamiento celestial. Es tan relevante que aún tiene vigencia en la comprensión del universo, ya que la manera de explicar y describir las órbitas, planos y espacios nació en esta época tan antigua, aunque desde entonces se ha evolucionado mucho. En ese tiempo se comenzó a investigar sobre ciertos principios ocultos que pudieran revelar las causas que gobernaban el movimiento de los cielos sin pensar en los dioses. Por esta razón se generaron modelos que describían la conducta de los fenómenos naturales. Así, una simulación compuesta de mecanismos con partes móviles hacía más fácil entenderlo y también permitía que se usara como herramienta, como es el caso del mecanismo descubierto en Anticitera.

El objeto descubierto y su estructura

Originariamente el objeto descubierto se alojaba dentro de una caja de madera de unos 30 cm de alto por 20 cm de largo, que tenía inscripciones astronómicas (parte del texto se ha podido recuperar). Los engranajes del interior se componen de una cantidad de dientes que indican la operación que realiza cada uno de ellos. De esta manera, al girar la manivela para que se de una rotación completa del engranaje primario de 64 dientes, se representaba el pasaje de un año. Éste se transmitía a dos secundarios que giraban una fracción de 64/38 veces al año. Así, cada engranaje dentado representaba una fracción diferente y eventualmente movía los punteros que correspondían a ciclos astronómicos diferentes. Tras un estudio muy detallado se descubrió que las relaciones de uno de estos engranajes ocultaban las fases del ciclo lunar, algo que se había calculado ya en época babilónica y en las que se basaba este mecanismo.

Otra reconstrucción actual

Su vínculo con la Historia Naval y Marítima

Conocer las fases de los objetos celestes era inmensamente útil en esa época y aparte de que servía para saber cuándo sembrar, qué día había que celebrar las fiestas religiosas, cuál debía ser la estrategia en la batalla o en qué momento pagar las deudas, para la navegación era importantísimo conocer dónde y cómo estaban colocados los astros, para decidir si podían hacer viajes nocturnos y en qué momentos, algo que parte de la historiografía ha olvidado subrayar de este magnífico mecanismo, que además debía ser el motivo por el que iba en la nave. Uno de sus descubridores, cuando lo vio lo identificó como algo parecido a un astrolabio. El propio Price, tras estudiarlo con mucho detenimiento, añadió que los astrolabios posteriores tenían mecanismos muy similares. Todo un logro de los antiguos griegos y una maravilla para el Patrimonio Naval y Marítimo que nos ocupa.

Hoy está expuesto en el Museo Arqueológico Nacional de Grecia, en Atenas.

Video de 8′

Más información

CARMAN, Christián C. El mecanismo de Anticitera: Una computadora astronómica de la antigüedad. Ciencia hoy, 2011, 21, 123, p. 32-38.

CORFÙ, Nicolas Assur. The Bronze Head of Antikythera-A Late Classical or Very Early Hellenistic Masterpiece?. Numismatica e Antichità Classiche (NAC), 2019, 48, p. 65-77.

ELLIOT, Julián. El pecio inagotable. Historia y vida, 2016, 585, p. 20-23.

ELVIRA SÁNCHEZ, José Iván. El mecanismo de Anticitera y los thaumasiourgoi helenísticosStudia Hermetica Journal, 2012, 2, 2, p. 6-30.

FREETH, Tony. El mecanismo de Anticitera. Investigación y Ciencia, 2010, 401, p. 46-54.

GUERRA, Wilson & NEVES, Marcos Cesar Danhoni. Oh Mecanismo de AntiKithera: possibilidades para o ensino e a divulgaçao da Astronomia. Parte II. Revista Valore, 2019, 4, p. 97-120.

JONES, Alexander. La macchina del cosmo: la meraviglia scientifica del meccanismo di Anticitera. La macchina del cosmo, 2019, p. 1-352.

MACCHI, D. Descifrando la mecánica del cielo. El mecanismo de Anticitera. Revista de Tecnología e Informática Histórica, 2012, 2, 1, p. 1.

PRICE, Derek de Solla. Gears from the Greeks. The Antikythera mechanism: a calendar computer from ca. 80 BC. Transactions of the American Philosophical Society, 1974, p. 1-70.

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A pesar de que algunos autores lo califican exclusivamente como general, Conon fue un experto almirante, faceta que parece perdida. Nació en Atenas, entre los años 440 y 444 a.C y murió exiliado, en el 390 a.C.

El contexto

En esos momentos en Atenas había un fuerte enfrentamiento con la otra gran ciudad estado, Esparta, y el rey persa se había convertido en árbitro de la situación. Su apoyo a una o a otra supuso el control de la península griega y de una parte importante de las islas del mar Egeo.

Sus inicios

Miembro de una poderosa familia ateniense, Conon fue nombrado estratega en varias ocasiones, lo que le supuso dirigir las fuerzas terrestres y navales atenienses contra Esparta, junto a otros destacados personajes. Una de las veces perdió una batalla naval, la de Egospótamos (405 a.C) y, ante el miedo a represalias, se exilió voluntariamente a Chipre. Los espartanos, vencedores, obligaron a los atenienses a destruir las murallas defensivas que unían la urbe con el puerto. El imperio marítimo que Temístocles había levantado parecía que estaba llegando a su fin.

Localización de Atenas y Esparta en un mapa contemporáneo. El imperio persa se situaba en la actual Turquía

Almirante en Persia

En Chipre Conon estuvo protegido por el rey de la isla, que era vasallo del monarca persa Artajerjes II. Al poco tiempo, dados los conocimientos del ateniense, Artajerjes le nombró almirante de su flota y también le encomendó llevar a cabo un programa de construcción naval en varios puertos (Fenicia, Cilicia y Chipre) para reforzar la armada persa.

Dibujo de Artajerjes II. Fuente

Sabemos, por los textos, que en la batalla de Cnido (394 a.C.) se enfrentaron unos 170 trirremes al mando de Conon frente a 85 del almirante espartano Pisandro. El historiador Jenofonte cuenta que los aliados de los espartanos huyeron antes de la batalla, al ver la enorme diferencia en las flotas, y que los que se quedaron para el enfrentamiento a mitad de éste lo dejaron, cuando vieron que estaban pedidos. Sólo su almirante se quedó y prefirió morir en la batalla.

En Atenas

El rey persa ofreció una importante cantidad de dinero a sus aliados griegos (Atenas y las otras ciudades que estaban en su liga). De todas ellas la que mejor invirtió el capital ofrecido fue Atenas. Conon, tras estar fuera un tiempo, entró de nuevo en el año 393 a.C, al mando de una flota de 80 trirremes aclamado por sus habitantes. Con él al mando se reconstruyeron las murallas del Pireo (los Muros Largos) y las fortificaciones que habían sido destruidas. Recibió gloria y honores como hacía tiempo que no se habían otorgado. Atenas volvió a disfrutar de una segunda edad dorada, aunque menos brillante, porque las circunstancias habían cambiado mucho.

Dibujo del puerto de El Pireo

El árbitro del Egeo en ese momento, el monarca persa, apoyaba a Atenas frente a Esparta, pero la situación podía cambiar rápidamente. Así ocurrió cuando desde Esparta mandaron a hábiles diplomáticos para aliarse con Persia y dejar a Atenas a un lado. Conon fue enviado para dar un giro a esta nueva alianza, pero fue encarcelado y al poco tiempo murió. Trasíbulo, que tomó el poder tras su entrada en prisión, siguió con su política de dominio ateniense del mar Egeo, pero para ello no contó con Persia como aliado. Se abría otra nueva fase en la historia de la antigua Grecia para la que Conon había puesto las bases.

Una imagen de Atenas y del puerto de El Pireo, unidos por los Muros Largos. Fuente: J. A. Kaupert

Para acabar

Dos veces estuvo Conon en el exilio, una de manera voluntaria y otra forzado por el rey persa. Su hijo Timoteo heredaría una parte de su gloria y bajo su mando estuvieron los atenienses años después. Actualmente hay autores que mantienen que Conon fue un espía del rey persa Artajerjes II, y que todo lo que hizo en su tierra natal fue por orden de este monarca, pero nosotros creemos que queda todavía mucho por descifrar e investigar antes de concluir con esta afirmación. Lo que sí sabemos es que fue un hombre de amplios conocimientos y un relevante estratega naval.

Conon, el gran almirante del siglo IV a.C, el heredero de Temístocles, ha sido olvidado y obviado por la Historia. Por eso recordamos en este texto algunos de sus logros, para que no se olviden.

Más información

GÓMEZ CASTRO, Daniel. Todos contra Esparta. La estrategia de diversión persa en la guerra de Corinto y la «magnanimidad» del Gran ReyFaventia, 2010, p. 43-58.

FORNIS, César. Conón entre Persia y Atenas (394-391 a.C)Dialogues d’histoire ancienne, 2008, 34, 2, p. 33-64.

MARCH, Duane A. Konon and the Great King’s Fleet, 396-394. Historia, 1997, 46, p. 257-269.

MOSSÉ, Claude. Historia de una democracia: Atenas. Madrid: Ediciones Akal, 1987.

SANCHO ROCHER, Laura. Los «moderados» atenienses y la implantación de la oligarquía. Corrientes políticas en Atenas entre 411 y 403 a. C. Veleia, 2004, 21.

TORRES ESBARRANCH, Juan J. Conón, ensayo de una biografía. Convivium, 1963, p. 133-166.

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Uno de los yacimientos neolíticos más antiguos y mejor conservados de Europa, que además está situado a la orilla del mar, se halla en las islas Orcadas, un remoto archipiélago en el Mar del Norte, frente a las costas septentrionales de Escocia. Es un ejemplo de la tremenda capacidad de adaptación del ser humano, capaz de pasar de ser sólo un nómada recolector de recursos marinos a conquistar un espacio.

Se llama Skara Brae y se ha conservado porque, de forma natural, quedó cubierto por la arena al poco tiempo de que sus habitantes lo abandonaran. Los restos de las casas están situadas sobre la bahía de Skaill. La preferencia por los sitios costeros sugiere que los constructores eran marineros.

Vista del poblado, con el mar al fondo. Fuente

El asentamiento

Mientras estuvo habitado se asentaba en la orilla de un lago interior que fue inundado, por lo que actualmente se encuentra a orillas del mar. Tiene cerca de 5000 años de antigüedad, por lo que es más antiguo que las tres grandes pirámides de Egipto, y fue descubierto en 1850 gracias a una tormenta de invierno, que levantó la arena y la hierba, dejando al descubierto un conjunto de viviendas, con camas de piedra y chimeneas, permitiendo conocer cómo vivían y trabajaban en las Orcadas de la época Neolítica. Pertenecen a dos períodos distintos.

Resto de una de las casas

El poblado era un asentamiento construido en piedra, formado por 10 casas agrupadas, todas con un diseño similar. En sus mejores momentos podía estar habitado por unas cincuenta personas.

Esquema del poblado que muestra la evolución en distintas etapas. Fuente

Las viviendas
Las casas se enterraron en el suelo con objeto de protegerlas de los fríos del invierno y tenían unos 40 metros cuadrados cada una. La entrada era una puerta baja hecha de losas de piedra y estaban amuebladas de manera parecida. Había una chimenea central, cerca de ella una cama y también una cómoda en la pared opuesta a la entrada. Se podían encontrar más «muebles» hechos con piedra, como armarios, asientos, aparadores, así como cajas de almacenamiento.

Aperos y herramientas

Como apenas crecen árboles en esas latitudes, sus habitantes siguieron utilizando recursos marinos, pero ahora para mejorar sus asentamientos. Por ejemplo, recogían maderas que la marea había dejado en la playa, que junto a los huesos de ballena más grandes (costillas y las mandíbulas) mezclaban con hierba y paja para cubrir sus viviendas. Los huesos más pequeños se usaban para hacer cuencos, colgantes y otros utensilios domésticos. También se encontraron tanques en los que los mejillones podían mantenerse vivos hasta que se consumieran.

Sobre sus habitantes

Los investigadores sugieren que los ocupantes de Skara Brae viajaban mucho y que era la ubicación de las estrellas la que les proporcionaba un medio de relacionar el cielo nocturno observable con la posición geográfica, un conocimiento vital para la gente de mar. En estos viajes, los marinos del Neolítico lograron llegar hasta varios grupos de islas como la de Man, las de Scilly y Malta, y allí se establecieron (Nash 2016).

Para los marinos nórdicos que dejaron su tierra natal para establecerse allí, las islas Orcadas se convirtieron en una base central desde la que podían viajar y comerciar.

Reconstrucción del interior de una de las casas. Fuente

El yacimiento

Inicialmente fue excavado por Gordon Chile en los años 20 y 30 del siglo XX. Ya en el año 1972, se dirigió por D.V. Clarke. Ambos demostraron que los habitantes de la aldea habían sido además de navegantes, también agricultores y ganaderos.

Este yacimiento fue inscrito como Patrimonio de la Humanidad en el año 1999, junto a otros de las Orcadas como Maeshowe, el Anillo de Brodgar y las Rocas de Stenness. En esta web se pueden ver más imágenes del yacimiento.

Más información

BALASSE, Marie, et al. Seaweed-eating sheep and the adaptation of husbandry in Neolithic Orkney: new insights from Skara Brae. Antiquity, 2019, 93, 370, p. 919-932.

CASO DE LOS COBOS, G. Skara Brae, un asentamiento neolítico atrapado en el tiempo. Terrae Antiquae, 2014.

CHILDE, V.; PATERSON, J.; BRYCE, Thomas. Provisional Report on the Excavations at Skara Brae, and on Finds from the 1927 and 1928 Campaigns. With a Report on Bones. En Proceedings of the Society of Antiquaries of Scotland, 1929. p. 225-280.

CHILDE, V.; WATSON, David & ROBINSON, A. Final Report on the Operations at Skara Brae. En Proceedings of the Society of Antiquaries of Scotland, 1931. p. 27-77.

CHILDE, Gordon. A New Skara Brae. The Antiquaries Journal, 1938, 18, 4, p. 402-403.

EDMONDS, Mark. Orcadia: Land, sea and stone in Neolithic Orkney. Head of Zeus Ltd, 2019.

NASH, George & TOWNSEND, Andrew (ed.). Decoding Neolithic Atlantic and Mediterranean Island Ritual. Oxford: Oxbow Books, 2016.

ROMANIUK, Andrzej A. et al. Combined visual and biochemical analyses confirm depositor and diet for Neolithic coprolites from Skara Brae. Archaeological and Anthropological Sciences, 2020, 12, 12, p. 1-15.

WARD, Fleur. The Changing Presentation of Skara Brae in Guidebooks, 1933 to today. 2016.

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En el mundo antiguo existían profundas diferencias entre sus habitantes. Por ejemplo, en el Egipto faraónico sólo los sacerdotes podían entrar en ciertos lugares de los templos. Entre los antiguos griegos también se daban estas desigualdades y sólo los que eran ciudadanos podían votar. Las mujeres helenas no disfrutaban de ese derecho, además tenían vetado el paso a ciertos lugares sagrados como los templos de Heracles (el Hércules romano). Sin embargo, en uno de esos templos, situado en Asia Menor (la actual Turquía) sí que se les permitía pasar, pero sólo a las que eran tracias, que en su mayoría fueron esclavas. Existe una historia que cuenta el motivo de esta excepción. La cuenta Pausanias (un geógrafo y viajero del siglo II que había nacido en esas tierras) y aunque no sabemos si es cierta, vamos a conocer a las protagonistas de esta historia, los lugares en los que pudo suceder y el texto original que lo narra.

El dios Heracles

Los griegos identificaban a Heracles con Melkart (forma fenicia del dios Baal) por los atributos que le caracterizaban. Melkart era, según Herodoto, el dios de los marinos. Los habitantes de Tiro (antigua Fenicia, hoy en el Líbano) lo consideraban el guía de sus viajes marítimos y exploraciones.

Localización de Tracia. Fuente

Tracia

Tracia históricamente se extendía desde Macedonia hasta el mar Negro y desde el mar Egeo hasta el río Danubio. Estaba habitada por numerosas tribus guerreras que no absorbieron la cultura griega y que formaban pequeños reinos separados. Sus habitantes solían ser reclutados como mercenarios para el ejército heleno. La zona poseía innumerables recursos de oro y plata, por lo que los griegos los sometieron ya durante el siglo VII a.C. Un fragmento del poeta griego Jenófanes describe a los tracios como personas de ojos azules y pelo rojo:

… Los hombres hacen dioses a su propia imagen… los de los tracios tienen los ojos azules y el pelo rojo (o rubio según otros traductores). 

Textos de Jenófanes

Según ésto muchas de las mujeres tracias que emigraron a Eritras, serían fácilmente identificables por su físico distintivo.

A la izquierda se pueden ver mujeres tracias dibujadas en una tumba del s. IV a.C. Fuente

Eritrea

Eritrea (o Eritras), la urbe que levantó un templo en honor de este dios marino fue una de las 12 ciudades de la Liga Jónica. Estaba situada en la costa turca del mar Egeo y eran de cultura griega a pesar de estar al otro lado del mar Egeo.

El texto original

Extraemos (y adaptamos) parte del texto que narra cómo llegó esta imagen a Eritrea y explica el motivo por el que se permitía el acceso a las mujeres tracias:

«Disfrutarías también en el Heracleo que está en Eritras. La imagen del dios apareció en una balsa de madera y partió desde Tiro (en Fenicia)».

«Cuando llegó la balsa al mar junio dicen que ancló en un promontorio situado en el centro entre el puerto de Eritras y la isla de Quíos. Los de Eritras hicieron un gran esfuerzo y no menos los de Quíos, afanándose unos y otros para llevar la imagen a su ciudad. Finalmente, un eritreo que vivía del mar y de la pesca y que había perdido su vista por causa de una enfermedad, cuyo nombre era Formión, tuvo la visión en sueños de que era necesario que las mujeres de los eritreos se cortasen el pelo y que los hombres después de trenzar una cuerda con los cabellos llevasen la balsa hacia ellos. Las mujeres de los ciudadanos no quisieron de ninguna manera cortar su pelo para hacer realidad el sueño. Pero todas las mujeres de raza tracia que eran esclavas y las que siendo libres vivían allí se ofrecieron para cortarse los cabellos, y de este modo los eritreos arrastraron la balsa. Por eso la entrada al Heracleo sólo está permitida a las mujeres tracias y la cuerda hecha con sus cabellos la conservan los del lugar todavía en mi tiempo, y estos mismos dicen que el pescador recuperó la vista y vio el resto de su vida».
(Pausanias. Descripción Grecia, libro VII, Acaya).

Otra representación de las mujeres tracias recogida en El Heraldo de Aragón

Para acabar

A pesar de que muchas películas dibujen un mundo antiguo idealizado, la realidad era otra muy distinta. Existía una profunda diferencia entre los ciudadanos griegos y los que no lo eran, dentro de aquéllos entre ricos y pobres, así como entre hombres y mujeres.

La sibila de Eritrea dibujada por Miguel Ángel en la capilla Sixtina

Más información

HARRIS DIEZ, Ronald. El paisaje de los dioses: los santuarios griegos de la época clásica y su entorno naturalAisthesis, 2011, 49, p. 67-83.

Pausanias. Description de la Grèce. s.f.

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Los márgenes del río Indo albergaron varias de las culturas más antiguas de la Tierra. Sin embargo, en Occidente estos lugares fueron muy desconocidos durante siglos, ya que estaban en las fronteras de los grandes imperios como el persa y también en los límites del conocimiento del mundo griego clásico.

La India, tierra que baña este río y del que toma su nombre, al estar tan alejada era difícil de conocer. Los viajes hasta allí eran escasos y casi todos de cabotaje, dado el terror que el mar abierto ocasionaba. Los grandes maestros griegos apenas sabían algo de este subcontinente, por lo que se convirtió en una tierra de misterios. Gracias a algunos comerciantes que habían conseguido llegar o que pudieron oír a otros comentar, se sabía que sus gobernantes eran muy ricos y con frecuencia se hablaba de las maravillas que allí existían.

El O. Índico representado por Mauro. Hay que recordar que está al revés. Fuente

En este contexto antiguo, un macedonio universal, Alejandro Magno, que había sido discípulo de otro grande, Aristóteles, se decidió a conquistarla para añadirla a su ya inmenso imperio. Llegó allí procedente de tierras muy distintas, Sogdia y Bactria, pueblos de la Ruta de la Seda, que había anexionado a su imperio y de las que procedía su primera mujer, Roxana.

El Indo

Al subcontinente entró por el río Indo, que contaba con una impresionante cuenca que bañaba tierras agrícolas de unos 3000 kilómetros cuadrados. Allí se enfrentó con sátrapas, reyes y príncipes hasta que los venció a todos. Usó el cauce del Indo para sus desplazamientos, pero la sorpresa le aguardaba al final de éste.

Cuenca del río Indo. Fuente

Tras años de luchas continuas con múltiples pueblos, le esperaba una novedad con la que a pesar de todo lo que había visto, no estaba familiarizado. El río desemboca en el Mar Arábigo, una cuenca del océano Índico, en el actual Pakistán. Según algunos relatos como el de Diodoro de Sicilia, era el año 325-26 a.C. Cuando las tropas de Alejandro llegaron al delta del río dejaron la flota amarrada y se fueron a descansar.

La parte sur del este del continente asiático. Se puede apreciar en el parte inferior la costa que algunos autores atribuyen a Australia. Atlas Vallard

Un tsunami

Cuando volvieron el panorama que se encontraron fue desolador. Las naves estaban fuera del agua, tumbadas. Otras yacían irremediablemente destruidas. Un tsunami que sucedió tras un terremoto había arrasado su flota. El intrépido conquistador de tierras y de hombres había sido derrotado en una sola noche por las fuerzas de la naturaleza, A pesar del desastre, ésto no fue definitivo y con mucho ánimo se apresuraron para arreglar las naves que podían ser reparadas, con objeto de seguir. No hay datos históricos de cómo los efectos del tsunami restaron efectivos a la armada de Alejandro, pero sí se sabe que muchos de sus barcos se vieron afectados. Algunos científicos comparan este hecho con el acaecido en 1945 en Makran (Pakistán), de efectos muy perniciosos.

Efectos del movimiento tectónico que causó el tsunami de Makran en 1945. Fuentes: Mokthari 2019 y Heidarzadeh, 2015

De cualquier forma, hay autores que afirman que no tuvo lugar ningún tsunami, por lo que pudo ser una fuerte subida del nivel del agua debido a otros factores.

Para acabar

Tras cruzar el Indo y derrotar al rey Poro en la batalla del río Hidaspes, Alejandro se encaminó hacia el valle del Ganges. Sin embargo, cerca del río Beas (en el norte de La India), sus tropas, agotadas tras años de estar fuera de su tierra y luchando contra pueblos de los que nunca habían oído hablar, se negaron a seguirle. Alejandro, aconsejado por sus más fieles amigos, decidió volver a Macedonia. Nunca llegó, ya que murió en Babilonia. Como no pudo designar sucesor por su prematura muerte, sus generales se repartieron el imperio conquistado. Ptolomeo se quedó con Egipto, y con él se inició la última dinastía faraónica (a la que perteneció Cleopatra) hasta la invasión de los romanos.

Más información

ALBALADEJO VIVERO, Manuel. Elementos utópicos en la India descrita por OnesícritoPolis: revista de ideas y formas políticas de la Antigüedad, 2003, 15, p. 7-34.

HEIDARZADEH, Mohammad & SATAKE, Kenji. New insights into the source of the Makran tsunami of 27 November 1945 from tsunami waveforms and coastal deformation data. Pure and Applied Geophysics, 2015, 172, 3, p. 621-640.

JORDAN, Benjamin R. Tsunamis of the Arabian Peninsula a guide of historic eventsScience of Tsunami Hazards, 2008, 27, 1, p. 31.

MOKHTARI, Mohammad, et al. A review of the seismotectonics of the Makran Subduction Zone as a baseline for Tsunami Hazard Assessments. Geoscience Letters, 2019, 6, 1, p. 1-9.

OLDFATHER, CH. Diodorus Siculus: Bibliotheca Historica. Nueva York: GP Putnams Sons, 1933.

PARARAS-CARAYANNIS, George. Alexander the Great – Impact of the 325 B.C, Tsunami in the North Arabian Sea Upon his Fleet. 2006.

PARARAS-CARAYANNIS, George. The earthquake and tsunami of July 21, 365 AD in the Eastern Mediterranean Sea-Review of Impact on the Ancient World-Assessment of recurrence and future impact. Science of Tsunami Hazards, 2011, 30, 4.

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En la Prehistoria la agricultura dependía de las aguas que caían del cielo. Siglos más tarde la humanidad empezó a dominar la canalización de estas aguas para facilitar el cultivo. Ya en época antigua se inició la costumbre de medir las crecidas de los grandes ríos. Los egipcios fueron los primeros de los que tenemos noticia que medían el caudal del Nilo para conocer cómo sería la cosecha ese año, si abundante o si por el contrario habría escasez de alimento, y con ello hambre y también muertes.

Actualmente para quienes viven en grandes ciudades alejadas de las prácticas agrícolas no es fácil entender bien esta dependencia, pero para una de las civilizaciones antiguas más importantes, la egipcia, el río Nilo era la fuente de vida. De hecho, muchos investigadores afirman que fue el río el que hizo al gran Egipto faraónico. La importancia era tal que en varias ciudades situaron unos medidores de la corriente fluvial llamados nilómetros. Éstos fueron probablemente los primeros dispositivos utilizados para medir la subida y bajada de un río. 

¿Cómo era?

Un nilómetro solía ser una cámara con una columna graduada para medir la profundidad del agua del río, y conociendo el nivel alcanzado poder predecir cuándo ocurrirían las inundaciones. Existen datos de estas medidas desde la primera dinastía egipcia, bajo el rey Djer. Algunos eran más sencillos y en lugar de una columna, lo que se hacía era grabar las marcas de medición en las paredes de la cámara, como se hizo en el de Elefantina.

Nilómetro de Elefantina. Fuente

¿Dónde se situaban?

Estaban en las orillas del Nilo, por lo que recibían el caudal, que era lo que proporcionaba las medidas. En esta sencilla forma de medición para conocer la importancia de la inundación, solía haber una escalera que recibía el flujo de agua. También se podía construir una edificación que la protegiera, con la cima redondeada o rematada por un piramidión (pieza de forma piramidal que se situaba en la parte más alta de la edificación), aunque luego se evolucionó a edificios más complejos.

El caudal medido

La mayoría de los autores consideran que una inundación de 14 a 16 codos era el nivel óptimo. De acuerdo con los registros, una cifra más alta supondría daños, mientras que una más baja sería causa de hambruna. La famosa descripción de los 16 «codos afortunados», hecha por Plinio el Viejo, dice así:

… cuando el ascenso alcanzaba tan sólo los doce codos (unos seis metros), habría hambre; en trece supondría escasez; catorce trae alegría; quince seguridad y dieciséis abundancia gozo o placer. Por encima de esa cifra era un desastre porque suponía un gran inundación que podía arrasar con cultivos, casas, pajares… (Adaptación de la frase de Plinio).

El número de codos que podría marcar iba del 11 al 16 (en griego era IA IB ΙΓ ΙΔ ΙΕ ΙҀ). Es necesario saber que el río Nilo es uno de los más largos del globo (más de 6600 km.), y que por lo tanto el caudal cercano a donde recibe las aguas de inundación es mucho mayor que el que se mide en su desembocadura, con lo cual no está claro dónde estaba situado el nilómetro que podía dar esa medida adecuada en el intervalo de los 14 a 16 codos. Algunos investigadores afirman que pudo ser el que había en Memphis, la que fue capital del imperio faraónico durante mucho tiempo.

Grandes ciudades egipcias situadas en las orillas del Nilo. Fuente

En Egipto es posible que llegara a haber hasta 15 nilómetros repartidos por el cauce del río en época farónica. Incluso también los hubo portátiles, como el que tenía el emperador Teodosio. Uno de los últimos descubiertos ha sido localizado en las ruinas de Thumis, antigua ciudad egipcia del delta del Nilo. Los arqueólogos egipcios y estadounidenses que lo han desenterrado creen que su estructura fue construida en el siglo III a. C. y que estuvo en uso durante unos 1000 años. Es un pozo que consta de una serie de escalones que bajan al subsuelo. Está construido con grandes bloques de piedra caliza y alcanzó los 2,40 metros de diámetro.

Usos posteriores

A pesar de que era una invención egipcia, civilizaciones posteriores lo usaron, tales como griegos, romanos y posteriormente otros países mediterráneos. En Egipto, bajo dominio musulmán, el más famoso fue el del Cairo, que se usó hasta el siglo XIX. Tenía 9,5 metros de profundidad, por lo que se comunicaba con el río a través de túneles. En su centro había una columna que servía para medir las crecidas. Hasta el momento se han hallado unos veinte, recuperados de distintos lugares del cercano Oriente.

Dibujo de un nilómetro. Fuente

Para concluir

En el antiguo Egipto el nilómetro era la herramienta utilizada para conocer el caudal del rio y de esta manera saber cómo serían las crecidas del Nilo. Podía ser desde uno sencillo compuesto por una serie de marcas en la piedra que bañaba el cauce o columnas levantadas con las marcas precisas, hasta una edificación más compleja que se realizaban para este uso.

Con el paso del tiempo parece que su representación se asoció a la prosperidad, por lo que se han encontrado nilómetros en pinturas, esculturas, monedas y documentos, aunque de los construidos en época antigua queden pocos ejemplos.

Más información

BELL, Barbara. The oldest records of the Nile floods. The Geographical Journal, 1970, 136, 4, p. 569-573.

KATARY, Sally LD. Nilometer. The Encyclopedia of Ancient History, 2013.

KRAFT, Kate. The Nilometer and the Sacred Soil: A Diary of a Tour Through Egypt, Palestine, and Syria. Carleton, 1869.

Nilómetros. 2019.

PREYS, René. Hathor, maîtresse des seize et la fête de la navigation à Dendera. Revue d’Égyptologie, 1999, 50, p. 259-268.

SANDRI, Sandra. Nilometers–or: Can You Measure Wealth?. En The Nile: Natural and Cultural Landscape in Egypt. Verlag, 2017, p. 193-214.

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