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Posts Tagged ‘África’

Gracias a un texto anónimo fechado alrededor del siglo I a.C. tenemos noticia de cómo debía ser viajar en esa época. Es conocido como El Periplo del Mar Eritreo, y describe, a modo de manual, una ruta comercial desde los puertos egipcios del Mar Rojo hasta la India. Se han recogido algunos párrafos procedentes del texto para que el lector se pueda hacer una idea de cómo era este periplo y lo que contiene.

La descripción se inicia en los puertos egipcios del Mar Rojo y va recorriendo las costas africanas, pasando por lugares como Berenice hasta llegar a la zona de lo que hoy es Tanzania. La segunda parte trata la ruta terrestre al oeste, que pasa por la península arábiga, para luego adentrarse en alta mar por la costa india, llegando a la desembocadura del actual río Ganges y ocupándose de otras que se dirigen hacia la China.

“.. hay una pequeña ciudad comercial en la costa después de navegar a unos cuatro mil estadios desde Berenice, llamada Ptolemais de las Cazas […]. Esta ciudad-mercado tiene la verdadera tortuga terrestre en pequeñas cantidades […]. Y aquí también se encuentra un poco de marfil, como el de Adulis. Pero el lugar no tiene puerto y solo se llega en pequeñas embarcaciones”.

El O. Índico representado por Mauro (hay que girarlo 180º para verlo según nuestros mapas)

Aunque pone especial interés en mercados y productos con los que se comercia en cada lugar, también añade diversas informaciones sobre navegación, puertos, fauna y sobre las personas y ciudades del trayecto. Es todo un manual para cualquier buen comerciante.

Detalle de la bahía de Goa en la India (fines s. XVI)

“Después de Avalites hay otra ciudad comercial, mejor que ésta, llamada Malao, distante una vela de unos ochocientos estadios. El fondeadero es un camino abierto […]. Aquí los nativos son más pacíficos. Se importan a este lugar las cosas ya mencionadas, y muchas túnicas, mantos de Arsinoe, vestidos y teñidos; vasos, láminas de cobre blando en pequeñas cantidades, hierro y monedas de oro y plata, no mucho. De estos lugares se exportan mirra, un poco de incienso, la canela más dura, y copal indio, que se importan a Arabia; y esclavos, pero rara vez”.

Hay que recordar que en esa época había un gran riesgo para emprender un viaje a la India, por lo que resultaba fundamental contar con información básica que orientara la navegación, pero también para poder conocer de antemano los productos, las reglas económicas y políticas del juego. Para ello este texto ofrece información útil y accesible, distanciándose de las obras geográficas típicas que mezclaban lo mítico con lo real.

El O. Índico en el mapa de Ptolomeo

“Navegando por la desembocadura del Golfo, después de un curso de seis días, hay otra ciudad comercial de Persia llamada Ommana. A estas dos ciudades-mercado se envían regularmente grandes barcos desde Barygaza, cargados con cobre y sándalo y vigas de teca y troncos de madera de negro y ébano. A Ommana también se trae incienso de Caná, y de Ommana a Arabia, botes cosidos a la moda del lugar; estos se conocen como madarata. Se exportan a Barygaza y también a Arabia, muchas perlas, pero inferiores a las de la India; púrpura, ropa a la moda del lugar, vino, gran cantidad de dátiles, oro y esclavos”.

El mar Rojo y la Meca

“Sobre la siguiente región, el curso que tiende hacia el este, que se extiende en el mar hacia el oeste, es la isla Palaesimundu, llamada por los antiguos Taprobane […] produce perlas, piedras transparentes, muselinas y caparazón de tortuga”.

La isla de Taprobana en el globo de M. Behaim (S. XV). Hoy es Ceilán

Aunque es muy escueto, se pueden hallar retazos de la figura del comerciante, de su forma de entender la vida y también de enfrentarse al viaje mismo. Así emergen las categorías culturales y los prejuicios, se puede avistar la idea de la barbarie que existía (lo que no era romano era bárbaro), de los reyezuelos, pero también de los gobernantes sabios según el patrón del autor, de las gentes malvadas y de la acción de la divinidad. Todas muestran las formas de entender el mundo del comerciante y en general del mundo grecolatino, en el contexto de la información aceptable y útil para entablar relaciones comerciales.

Dibujo del puerto de Goa (India), del siglo XVII

En las descripciones de China, que el autor no llegó a conocer, se percibe la idea que el mundo griego alejandrino tenía de estos lugares, pero que no estaba contrastada con la experiencia propia.

Para concluir

Este texto es una fuente curiosa y también uno de los pocos periplos que se han conservado, ya que es un interesante testimonio sobre la vida comercial de la antigüedad. Es, por lo tanto, el resultado de la observación y el conocimiento que su autor tenía, por lo que sus descripciones geográficas son muy acertadas. Pero no es una guía de viaje, sino un conjunto de apreciaciones sobre los mercados y productos de esa zona, fruto de su propia experiencia y conocimiento.

De izquierda a derecha se pueden apreciar las figuras de distintos reyes africanos, el Nilo, el mar Rojo y parte de la península arábiga. Globo de M. Behaim (finales del s. XV)

Más información

ALBALADEJO VIVERO, Manuel. El color en el vestido, símbolo de identidad en el mundo antiguo: el paradigma indio. Herakleion. Revista Interdisciplinar de Historia y Arqueología del Mediterráneo, 2011, 4, p. 47-58.

CASSON, Lionel. The Periplus Maris Erythraei: Text with Introduction, Translation and Commentary. Princeton, Nueva Jersey: Princeton University Press, 1989.

DE CONTI RIVARA, Giuliano. En busca del comerciante antiguo a través del Periplo por el Mar Eritreo (s. I d.C). Historias del Orbis Terrarum, 2012, 4, p. 17-33.

GONZÁLEZ PONCE, Francisco José. El Periplo del mar Eritreo y la revolución interna del género periplográfico. Nuevas aportaciones al problema de la fecha. Habis, 1992, 23, p. 237-245.

GONZÁLEZ PONCE, Francisco José. El Periplo Griego antiguo: ¿verdadera guía de viajes o mero género literario? El ejemplo de Menipo de Pérgamo. Habis, 1993, 24, p. 69-76.

SCHOFF, Wilfred H. The Periplus of the Erythraean Sea: Travel and Trade in the Indian Ocean by a Merchant of the First Century. Nueva York: Longmans, Green, and Co., 1912. 

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A veces se nos olvida que el imperio romano también incorporó una parte del norte de África. De ella salieron importantes personajes del mundo militar, religioso o literario, y también fueron muchas las ciudades africanas que prosperaron al amparo de la economía romana. En el caso que nos ocupa esta semana, una localidad de la actual Túnez está siendo estudiada por su papel en la fábrica de salazones y en especial del garum. Los griegos la llamaron Neápolis y actualmente es Nabeul. Acabó devastada por un tsunami y aunque parte de sus habitantes sobrevivieron, la urbe perdió mucha importancia tras el maremoto y terminó despareciendo.

Localización de la antigua Neápolis en la costa norte de África, en Túnez. Fuente: Google Maps

Lo más destacable es que una parte de la ciudad antigua está hoy bajo el mar Mediterráneo y la otra se puede contemplar en la costa. La población actual se construyó un poco más alejada del mar, por lo que excavar Neápolis ha sido menos dificultoso, aunque, como ocurrió en otros muchos lugares, los restos de los edificios antiguos derrumbados se utilizaron para la construcción de nuevas casas y obras públicas.

Plano de la antigua ciudad de Neápolis, que ocupaba lo que hoy es zona costera terrestre y otra actualmente sumergida en el mar

Neápolis parece que fue fundada por los fenicios, aunque esa posibilidad no está del todo demostrada (hay investigadores que sostienen que fueron los griegos quienes primero la habitaron). Se hizo aliada de los cartagineses hasta que se conquistó e incorporó al imperio romano. Consiguió el estatus de colonia (conocida como Iulia Neapolis) y comenzó a prosperar gracias a sus fábricas de salazones y a la famosa salsa garum que tanto gustaba en la Antigüedad.

El garum

La industria de procesamiento del pescado (tanto salazones como salsas) podía ser desarrollada libremente por los particulares, lo que la hizo muy popular y la convirtió en un importante sustento de pescadores y de oligarcas de poblaciones costeras.

Esta salsa se hacía en factorías que se dedicaban también al salazón. Se limpiaba el pescado con fuertes cuchillos, se separaban las vísceras y se iban almacenando en unos grandes recipientes que podían ser tanques o piletas. Se cortaba en pedazos o se le hacían cortes profundos para que la sal pudiese penetrar bien. El proceso más detallado se puede consultar en la entrada que hemos dedicado a esta salsa famosa.

En la parte terrestre de la antigua Neápolis se descubrieron hace ya decenios los restos de esta industria manufacturera del pescado. Las grandes cubas para hacer la salsa son lo más visible actualmente.

Pilas para hacer el garum. Fuente

También se excavaron los restos de una casa, llamada de las Ninfas (Nympharum Domus), del siglo IV. Contaba con una amplia y suntuosa superficie de 1500 m2, que comprendía unas veinte habitaciones.

Restos de la casa de las Ninfas

La mayoría de ellas tenía mosaicos policromados en el suelo y estaban dispuestas alrededor de un vasto jardín, en medio del cual estaba una fuente en forma de ábside, decorada en el interior con un mosaico que representaba motivos mitológicos marítimos: una fina cabeza del dios Oceanus bordeada, a derecha e izquierda, con diferentes especies de peces y otras criaturas marinas, como un pequeño delfín y una langosta.

La fuente con el mosaico del dios Oceanus rodeado de criaturas marinas

También se hallaron las ruinas de una fábrica de pescado, donde se encontraron ánforas llenas de restos de garum, espinas, fragmentos de vértebras y diminutas cabezas de alevines.

Lo que queda de la fábrica de pescado, hoy bajo un techo construido para su protección. Fuente

Para concluir

Siguen saliendo a la luz restos de la actividad comercial marítima del poderoso imperio romano y esta vez lo hemos podido ver en la parte sur del mar Mediterráneo, en un puerto que se desarrolló bajo su dominio y del que hoy todavía podemos apreciar restos de algunas de las infraestructuras y de los productos que lo hicieron crecer. Es otra de las evidencias de un pasado marítimo fuertemente enraizado en muchas de las urbes romanas costeras, que confirman la importancia que en la Antigüedad tuvieron las actividades vinculadas con el mar.

Más información

BLANC-BIJON, Véronique. Océans dans la cuve aux poissons. Nouvelles peintures de Neapolis (Nabeul, Tunisie). Étude préliminaire. Atti del X Congresso internazionale dell’AIPMA (Association internationale pour la peinture murale antique), 2007, p. 575-582.

DARMON, Jean Pierre. Nymfarum domus: les pavements de la maison des nymphes à Néapolis (Nabeul, Tunisie) et leur lecture. Brill Archive, 1980.

PALMIERI, L. La trasformazione del paesaggio economico africano in età tardo-antica: analisi dei sistemi di produzione: il caso di Neapolis-Nabeul. En L’Africa romana: trasformazione dei paesaggi del potere nell’Africa settentrionale fino alla fine del mondo antico. Carocci Editore, 2012. p. 499-514.

SLIM, Latifa, et al. An example of fish salteries in Africa Proconsularis: the officinae of Neapolis (Nabeul, Tunisia). Bar International Series, 2007, vol. 1686, p. 21.

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Hace unos años una investigación ha sacado a la luz pública nada más y nada menos que un portulano de la época romana, denominado el Periplo del Mar Grande o Estadiasmo, datado a mitad del siglo I. A primera vista puede parecer tan sólo un compendio de Geografía, pero es mucho más, porque contiene información práctica para cualquier navegante que se adentrara en el Mediterráneo.

Dibujo de una antigua nave. Fuente: Arquehistoria

El portulano

Es un texto de carácter claramente náutico, realizado sobre la base de la experiencia acumulada de los navegantes, que lo anticipa en muchos siglos a los portulanos de época medieval.

Una nave dibujada en el Liber Floridus (S. XII)

Portulanos y periplos

Existe diferencia entre un periplo y un portulano.

Los periplos eran obras de geografía descriptiva, elaboradas en el “escritorio” y destinadas a un público culto, que a pesar de que se basaban en informaciones derivadas de las instrucciones náuticas, no contenían indicaciones específicamente prácticas para la navegación.

Nave romana en un mosaico. Frescos de Ostia

Mientras que los portulanos son documentos destinados al uso práctico del navegante; no hacen concesiones a la belleza literaria, ni tampoco a otras noticias que no sean estrictamente útiles al fin de la navegación y de su seguridad. Son escuetos, fáciles de leer y describen las características de la costa que un piloto necesita para navegar, o fondear, en ella. También hay veces que son difíciles de interpretar por el lenguaje tan especializado que en ocasiones se utiliza.

Monedas romanas. Fuente

Hay que recordar que un portulano no es una carta náutica, sino un texto que suele acompañarla. Con las traducciones ha habido muchos errores, que han dado lugar a equivocaciones como ésta. En español actual, y para que se entienda, sería como un derrotero.

Contenido

El texto del Estadiasmo se encuentra en un solo documento, aunque la parte que se ha conservado tiene varios fragmentos. Está redactado a partir de la utilización de diversos portulanos parciales. Contiene instrucciones náuticas de varios lugares del Mediterráneo. Los que han sobrevivido son los siguientes:

  1. De la costa norteafricana de Alejandría a Útica (p. 1-127).
  2. De la costa de Siria y de Asia Menor, desde Arados (Carnai, hoy Arwad) hasta Mileto (p. 128-296).
  3. El derrotero de Chipre (p. 297-317) y el de Creta (p. 318-355).

A éste se adjuntan algunos textos vinculados con islas del Adriático como Delos.

Un análisis detallado de su contenido permite encontrar información útil sobre muchos puntos necesarios para la navegación, tales como rumbo y orientación, morfología del litoral, promontorios, islas y escollos, ríos, bajos y batimetría, lugares de fondeo, puntos de aguada, avisos de peligro y consejos útiles para la navegación, travesías, distancias y suma de las mismas, ciudades y villas, templos, torres, fortalezas y diversos edificios, entre otros.

Nave mercante. Frescos de Ostia

Ejemplos de esta riqueza en detalles son los datos que hacen referencia a elementos geomorfológicos, para poder distinguir el lugar de la costa donde la nave se encuentra. A modo de ejemplo, en un momento del texto se hace referencia a un escollo muy alto cercano a la costa, del que se dice que es “similar a un elefante”.

Igualmente aparecen datos sobre puertos, varaderos y fondeaderos. Uno de ellos es el referido al puerto de Paphos, en Chipre, del que dice que está constituido por tres ensenadas y que sirve de resguardo para cualquier viento.

Información destacable es también la que hace alusión a dónde hacer aguada, es decir, los puntos de abastecimiento de agua potable. El texto distingue si ésta es dulce, si contiene mucho salitre, si proviene de un río o fuente, entre otras.

Dibujo de un relieve con dos embarcaciones mercantes atracadas. En la cubierta aparecen ánforas con la carga en espera de ser estibadas en la bodega. Catacumba Praetextatus en Roma (Berni Millet, 2015). Fuente

El manuscrito que lo contiene

El Estadiasmo está dentro de un único códice manuscrito denominado Matritensis Graecus 121, en la magnífica Biblioteca Nacional de España.

Una página del Estadiasmo. Fuente: Pérez Martín, 2016

Para acabar

Como afirma Medas, éste es, posiblemente, el único documento escrito que testimonia la existencia de una literatura técnica, de carácter práctico, útil para los navegantes de la Antigüedad. Es el portulano (o derrotero) más antiguo descubierto hasta el momento y también el antecedente de sus homónimos medievales. Es, por lo tanto, una joya para la Historia y el Patrimonio, ya que nos da importantes pistas sobre cómo era la navegación en la Antigüedad.

Más información

GONZÁLEZ PONCE, Francisco José. El Periplo del mar Eritreo y la revolución interna del género periplográfico. Nuevas aportaciones al problema de la fechaHabis, 1992, 23, p. 237-245.

MEDAS, Stefano. Lo Stadiasmo o Periplo del Mare Grande e la navigazione antica. Madrid: Servicio de Publicaciones de la Universidad Complutense, 2008.

PÉREZ MARTÍN, Inmaculada. Chronography and Geography in Tenth-Century Constantinople: the Manuscript of the Stadiasmos (Madrid, BN, Mss/4701). Geographia Antiqua, 2016, 25, p. 79-97.

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La palabra púrpura se refiere tanto a la sustancia tintórea como al color que de ésta se obtiene (la tonalidad cromática que ha cambiado sustancialmente en el imaginario colectivo desde la Antigüedad a nuestros días). El color podía variar del rojo azulado al rojo intenso .

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Algunos de los tonos del color púrpura

Origen mitológico

El origen de la producción de la púrpura estuvo en el Mediterráneo Oriental. La mitología explica que fue Melkart, el dios fenicio protector de las migraciones y de la navegación, el que descubrió sus características cromáticas. Cuenta la leyenda que el dios estaba paseando por la orilla del mar, cuando un perro que le acompañaba mordió un caracol que se hallaba en la playa y lo partió en dos, de él salió un líquido de color púrpura. Melkart recogió entonces gran cantidad de estos moluscos y dio así origen a la industria tiria del teñido.

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Melkart, dios fenicio. Fuente: ARQUA

Cómo se obtiene

Como se puede deducir del mito, la púrpura se obtiene tras machacar unos gasterópodos marinos (familia de los muricidae o murex), cuya glándula hipobranquial segrega un mucus con pigmentos, que les sirven para su actividad celular y como mecanismo de defensa frente a otros organismos .

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Gasterópodos marinos. Fuente: Medero 2006

Estos tipos de múrices han sido identificados por los biólogos gracias a la descripción de Plinio, a las conchas halladas en los yacimientos arqueológicos y a las representaciones monetarias.

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Restos de murex hallados en un yacimiento griego a fines de 2019. Fuente

La sustancia es inicialmente de color blanquecino, cuando el animal la segrega, pero al contacto con el aire se vuelve amarilla, para pasar poco después a verde, azul y finalmente al tono rojo-violáceo que conocemos como púrpura. Algunas de sus características mas notorias son que es muy sólido, que mantiene mucho tiempo la coloración, así como sus tonos. Además, cuando la luz da en los tejidos teñidos con este tinte, brilla, por lo que su uso se convirtió en símbolo de lujo y estatus ya desde los primeros tiempos.

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Justiniano, emperador de Bizancio, vistiendo ropa colo púrpura

Los primeros productores

Aunque según la leyenda su explotación comenzó en las costas de Tiro , y que fueron los fenicios quienes primero comerciaron tanto con el tinte, como con tejidos de lana previamente teñidos, parece que su auténtico origen está en torno a los años 1800-1600 a.C. en la cultura minoica, donde se ha detectado su uso como pigmento en la decoración de frescos y se han identificado conchas pulverizadas como conglomerado en los suelos de los palacios.

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Localización de Creta (en el círculo) y de Tiro en el mapa. Fuente: Google Maps

Auge

Ya en el primer milenio era explotada en todo el Mediterráneo, tanto la parte europea como la africana y también las costas atlánticas de África. En cada zona había una serie de artesanos que se dedicaban a extraer el tinte y dar color a las telas.

En época medieval se teñían manuscritos y codicilos. Entre éstos se pueden citar algunos como el Génesis Cotton (British Library, Londres), el Génesis de Viena (Österreichische Nationalbibliothek, Viena) o el Codex Rossanensis (Catedral de Rossano, Italia).

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Imagen del Génesis de Viena (siglo VI)

Las alternativas y el ocaso

Ya en época del antiguo Egipto dos manuscritos del siglo III a.C. tratan de los sustitutos de estos moluscos para conseguir el afamado tinte, que eran el kermes, la rubia y el índigo. También se ha contrastado la utilización de líquenes como la roccella tinctoria y ochrolechia tartárea.

Con la caída del imperio romano decayó la extracción del tinte con el murex. En la Edad Media, además de hacer alusión a un color, el vocablo se vinculó con un tipo de tejido determinado, no necesariamente de tonos purpúreos, sino de colores afines, que asumieron asimismo un estatus de prestigio . En Bizancio se continuó hasta 1453 cuando fue invadida por los turcos, pero la disminución de la producción desde los siglos VIII-IX, dio lugar a que las recetas poco a poco fuesen sustituyendo el murex por otras sustancias tintóreas con las que se podía obtener el color, tales como el folium , una planta de origen mediterráneo (chrozophora ticntoria), conocida también como tornasol.

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Tornasol

Para concluir

No deja de ser curioso que la valorada tela teñida con púrpura desprendiera un olor desagradable, ya que es el resultado de machacar miles de moluscos, y sin embargo fuera tan apreciada por la realeza de la edad antigua y también en época medieval.

En la actualidad un gramo vale más de 2500 euros. Un producto que viene del mar que tiene un precio superior al del oro …

Más información

FERNÁNDEZ URIEL, Pilar. Púrpura. Del mercado al poder. Madrid: UNED, 2010.

FERNÁNDEZ URIEL, Pilar. Productos de la Hispania romana: miel y púrpura. Gerión, 2017, 35, p. 925.

GOZALBES CRAVIOTO, Enrique. Las Islas Atlánticas de la Púrpura (Plinio, NH. VI, 201). Un estado de la cuestión. Anuario de Estudios Atlánticos, 2007, 53, p. 273-296.

MEDEROS MARTÍN, Alfredo y ESCRIBANO COBO, Gabriel. Mare purpureum. producción y comercio de la púrpura en el litoral atlántico norteafricano. Rivista di Studi Fenici, 2006, 34, p. 71-96.

Resuelven el misterio milenario de una rara pintura medieval azul. ABC, 21/4/2020.

RODRÍGUEZ PEINADO, Laura. Púrpura. Materialidad y simbolismo en la Edad Media. Anales de Historia del Arte, 2014, 24, p. 471-495.

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Seguro que sí, lo que ocurre es que son más conocidas como las islas atlánticas del norte de África. La forman Canarias, Madeira, Salvajes, Azores y Cabo Verde. Las cuatro primeras, a pesar de que están localizadas en el continente africano, forman parte de la Unión Europea, ya que sus respectivos países (España y Portugal) son miembros. La última, Cabo Verde, es un país africano independiente.

El nombre de Macaronesia procede del griego, que quiere decir islas afortunadas. Esta denominación se usa para referirse a todas ellas (no sólo a las islas Canarias), que tienen una serie de características naturales, especialmente geográficas y biológicas, en común. Incluso hay quienes incluyen una parte de la costa oeste africana cercana a estos archipiélagos. La Unión Europea también hace uso de ella para dividir las regiones que la forman.

Notas de interés sobre la Macaronesia

Su origen

Son todas de origen volcánico, aunque han tenido importantes variaciones desde que emergieron hace unos 30 millones de años. En ese devenir histórico han aparecido islas y otras se han sumergido. En la imagen inferior, que representa la parte central y norte de la Macaronesia hace 18.000 años, se pueden ver islas que ya han desaparecido (Josephine, Ormonde, Gettysburg, Ampere, Seine, Dacia, Concepción y Amanay, entre otras) como tales y se han convertido en bancos submarinos.

La Macaronesia hace 18.000 años (García-Talavera, 1999)

Antes de la llegada de los europeos, estaban desiertas, a excepción de las Canarias, aunque hoy tienen una elevada densidad de población. En la siguiente galería de imágenes se puede ver la representación de estas islas en la cartografía antigua (siglo XVII).

Las más desconocidas: islas Salvajes

Están deshabitadas. Aunque hoy son territorio portugués, por parte de España existe una demanda de soberanía basada en que están más cerca de las islas Canarias que de las de Medeira.

En la mitología antigua éste era el paraíso al que iban los héroes muertos de la antigua Grecia: la Macaronesia, también conocida como las Islas de los Bienaventurados. Todo un lujo.

Más información

Datos sobre la Macaronesia. EU. 2014.

GARCÍA-TALAVERA CASAÑAS, Francisco. La Macaronesia: consideraciones geológicas, biogeográficas y paleoecológicas. En: MACHADO, A. Ecología y cultura en Canarias. Universidad de La Laguna, 1999, pp. 39-64.

MARTÍNEZ, Marcos. Las Islas de los Bienaventurados: Historia de un mito en la literatura griega arcaica y clásica. CFC, 9, 1999.

Proyecto MarSP, para apoyar los procesos de planificación espacial marítima en las tres regiones ultraperiféricas de la Macaronesia: Azores, Madeira y Canarias. 2014.

TERRAS, Daniel. Macaronesia. Geografía 2019.

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A veces cuesta creer que las maravillas del mundo, especialmente las que hoy vemos en medio de un desierto, tuvieron un vínculo con el medio acuático o que éste fuera clave para su construcción. Es el caso de las pirámides de Guiza y en concreto la más conocida, la del faraón Keops (hace unos 4500 años).

Las pirámides en un mapa de 1740

Las pirámides en un mapa de 1740

La Ciencia lleva decenios preguntándose cómo se hicieron las pirámides y cómo se movían los pesados bloques de arenisca. Hoy, gracias al descubrimiento y transcripción de unos manuscritos, ya podemos saber cómo se transportaban los materiales por vía marítima y fluvial, aunque todavía queden incógnitas por aclarar.

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Nave egipcia

Y es el capitán de una embarcación egipcia que transportaba caliza para la pirámide de Keops quién nos cuenta cómo lo hacían. Se llamaba Merer y era el jefe/inspector de una cuadrilla de hombres (entre 40 y 200 según las fuentes) cuya misión era que la piedra llegara en perfectas condiciones a la meseta de Guiza.

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La cantera de Tura (Tourah)

La cantera más importante de donde se obtenía la piedra caliza era la de Tura (conocida por los antiguos egipcios como “Troyu” o “Royu”). Al ser la más fina y blanca de todas, era la que se usaba para revestir las tumbas de los faraones. Se hallaba bajo tierra, por lo que tuvieron que excavar túneles para cortarla.

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Punto de partida (rojo) y de llegada (azul) de la piedra caliza que transportaban los hombres de Merer

Un lago y un puerto artificiales para la pirámide de Keops

De su descripción se ha podido saber que se construyó un lago artificial para conseguir que la piedra caliza llegara al pie de la pirámide, ya que tras navegar por el Nilo era necesario contar con un lugar para alcanzar la meseta y poder descargarla. También conocemos el tiempo que necesitaban para el traslado: un día y medio.

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Recreación del lago artificial construido para hacer llegar la piedra a la explanada de las pirámides

Podemos leer parte del texto referido al transporte fluvial (la transcripción es de P. Tallet, su descubridor, traducido por Díaz-Montexano), adaptado y actualizado por el equipo de la Cátedra:

“Día 1: El inspector Merer navega con su equipo desde Tura, cargado con bloques de piedra para la Pirámide de Keops (“Pirámide del Horizonte (Luminoso) de Khéops”); pasó la noche en el Lago (un puerto artificial) de Keops. [Salida desde la cantera, navegación por el Nilo y llegada al lago artificial]. 

Día 2: Arrió velas (a la mañana siguiente) desde el Lago de Keops en dirección a la pirámide, cargado con bloques de piedra. [Descarga los bloques cerca de la pirámide].

Día 3: A la mañana del día siguiente arrió de nuevo las velas, navegó y remontó el río. Pasó la noche en la cantera de Tura-Sur. [Sale de Giza y vuelve, de nuevo por el Nilo, a Tura].

Día 4: Pasó el día el Inspector Merer con su equipo para recoger bloques de piedra en Tura Sur para el siguiente viaje. Pasó la noche en Tura Sur”. [Extraen piedra para el viaje siguiente].

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(Imagen inferior) Recreación de la pirámide de Keops una vez acabada, con la piedra caliza blanca recubriéndola. Arriba, el monumento funerario en su situación actual.

Ya sabíamos que el Nilo era crucial en la vida de los antiguos egipcios, que era la ruta para alcanzar la vida eterna. Ahora, gracias a estos testimonios, conocemos cómo, desde dónde y cuánto tiempo se tardaba en transportar las piedras para recubrir la única maravilla del mundo antiguo que aún permanece en pie, la pirámide de Keops.

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Una nave construida siguiendo los datos de los fragmentos encontrados

Más información

AGUSTÍ TORRES, Rafael.  Las pirámides de Egipto; introducción a su estudio y técnicas de construcción. s.f.

DÍAZ-MONTEXANO, Georgeos. El diario de un inspector de obras del rey Khéops y la construcción de la Gran Pirámide. AtlantisNG, 2016.

GIULIANI, Tiziana. Wadi el-Jarf: il porto, i papiri e la costruzione della Grande Piramide. MediterranEo Antico. 2018.

TALLET, Pierre. Wadi el-Jarf. Orient-Mediterranee. s.f. [Sitio web de la misión francesa en el puerto egipcio].

TALLET, Pierre. Les papyrus de la Mer Rouge I, Le journal de Merer, (papyrus Jarf A et B), MIFAO 136, Cairo 2017.

TORRE SUÁREZ, Juan. Transporte de bloques. Blog Egiptomanía. s.f.

transporte piedra Nilo

Para colorear. Fuente

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