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Posts Tagged ‘Europa’


El peregrinaje y sus protagonistas tienen una base medieval, y fue en esta época cuando alcanzaron su mayor auge. Su importancia fue tal que gozaron de cierta protección por parte de las autoridades y, en los primeros tiempos, de gran popularidad. El término peregrinatio hace alusión tanto a un gran viaje como a una estancia en el extranjero.

Galera

Galera de peregrinos. Fuente

Existen diversos tipos de peregrinos que llegan a los lugares de culto por tierra o por mar, o por ambos medios. Se llevaban a cabo siguiendo rutas alternativas y por distintas motivaciones. Vamos a ver las más destacadas según Rucquoi:

a) El primer motivo es la fe, la devoción, el deseo de llegar a lugares sagrados. Durante los siglos II, III y IV se hizo famosa la figura del ermitaño y también las viajeras como Egeria. A partir del siglo XIII, con la aparición de las indulgencias, varió. Así, en el año 1300 el papa Bonifacio VIII proclamó el primer jubileo romano, por el que todo cristiano que hiciera la peregrinación a Roma se beneficiaría de una indulgencia plenaria.

Peregrino

Peregrino. Fuente BNE. Viaje de Jerusalén

b) También estaban los enfermos, que iban a los lugares santos en busca de una curación. Viajaban acompañados, pero sus desplazamientos no solían ser muy largos.

c) Otro motivo era la peregrinación penitencial, ya que los tribunales eclesiásticos podían condenar a un cristiano imponiéndole que fuera a Roma, Jerusalén o Santiago. También  existía la impuesta como castigo por tribunales civiles, originaria de regiones celtas y anglosajonas.

Codex calixtinus

Codex Calixtinus. Fuente: Universidad de Salamanca

d) Se viajaba, igualmente, en busca de reliquias. El propio culto a éstas se inició durante el siglo IV, pero en la época de las cruzadas su búsqueda hizo que los viajes a Oriente se multiplicaran.

e) Otro tipo eran los curiosos o aventureros que, aprovechando la protección otorgada a los peregrinos, viajaban por diversos lugares, bien fuera por propio interés o huyendo por haber cometido delitos. Algunos de ellos fueron los que terminarían dando mala fama a estos desplazamientos.

f) La última era la peregrinación por procuración. Eran personas que debían llevar a cabo el viaje por otras. Esta sustitución estaba aceptada, ya que en esa época se pensaba que lo importante era cumplir el voto y no quiénes lo hicieran.

Palermo xvi

Galeras en Palermo, s. XVI. Fuente

Los lugares

Por excelencia había tres lugares santos: Jerusalén, Roma y Santiago. También había otros de menor nivel, como por ejemplo en España eran los monasterios de Montserrat y de Guadalupe. En Inglaterra estaba Canterbury y Asís en la península itálica, entre otros muchos.

peregrino S XIII

Peregrinos del S. XIII. Fuente

El viaje por mar

Para llegar a ciertos lugares podía ser necesario embarcar, como por ejemplo para ir a Jerusalén. También, dependiendo del lugar de origen, había que tomar un barco, como les ocurría a los que llegaban desde Flandes o desde Inglaterra hasta Santiago de Compostela. Los peregrinos aprovechaban a veces las rutas comerciales y una vez desembarcados podían llegar al lugar elegido en varias jornadas a pie. Parece que eso fue lo que ocurrió al principio de las peregrinaciones a Santiago y también lo que hacían algunos que iban a Jerusalén.

En el Mediterráneo, desde los primeros tiempos, se tiene noticia de que muchos cristianos salían del puerto de Bari (en la actual Italia) o de Marsella (Francia), que se especializó en estos viajes. A partir del siglo XIV Venecia empieza a tomar el relevo y se convierte en la ciudad que más peregrinos reunía. Tenía la ventaja de estar mejor situada para quienes llegaban desde los países del centro y del norte de Europa (holandeses, alemanes, suizos e ingleses), además de ofrecer una infraestructura capaz de satisfacer las necesidades de los millares de peregrinos que, durante los siglos XIV y XV, llegaban cada año.

venecia, punto de partida

Itinerario da Terra Sancta. Fuente: BNE

La importancia de Venecia en esta ruta está acreditada porque se sabe que prestaba servicio regular de galeras, con dos salidas al año hacia Jaffa. A pesar de la preponderancia de ésta, hay constancia de viajes a Tierra Santa emprendidos desde Génova, Ancona, Nápoles, Mesina y Barcelona.

Galera Rodas

Galera de peregrinos en Rodas. Fuente

En las galeras de peregrinos, que solían ser la forma de desplazamiento, éstos recibían alimentos, menos cuando se hacía escala, que iba a su cargo. Estas naves podían transportar a varios cientos de pasajeros.

Recomendaciones para hacer la peregrinación

Los itinerarios eran tan habituales que William Wey en el siglo XV, un peregrino que hizo dos veces la ruta, escribió un libro con consejos para el viaje. Wey ofrece una serie de recomendaciones iniciales, explicando cómo se organiza el paso marítimo a través del Mar Mediterráneo. Aclara que era necesario firmar un contrato con un capitán de barco, para que el traslado a través del mar fuera seguro. Incluso opina que la firma debía ser en presencia de funcionarios del gobierno veneciano, con el itinerario especificado.

portolano albino canepa 1489

Portulano de Albino Canepa (s. XV). Fuente: Cartoteca della Società Geografica Italiana (Roma)

Protección y apoyo

Los privilegios concedidos a los peregrinos hicieron que se multiplicara su número, aunque no siempre este incremento significara mayor fervor religioso. El apoyo consistía generalmente en permitir el paso libre por todos los reinos cristianos, la protección de los señores cuyas tierras atravesaban, el auxilio en caso de necesitarlo, la exención de pago en peajes y demás tasas, así como la protección de la familia y sus bienes mientras el peregrino se hallaba de viaje. De hecho, la protección que otorgaban estas leyes, elaboradas entre los siglos VII y XIII, se considera el embrión del derecho internacional que nacería posteriormente.

Jerusalem

Jerusalén en el mapa de Madaba. Reproducción

Más información

MARTÍN CEA, Juan Carlos. El factor humano en el Camino de Santiago. Los peregrinos medievales. En: El Camino de Santiago: Historia y patrimonio. Universidad de Burgos, 2011, p. 123-138.

MIRAZ SECO, Mª Violeta. La peregrinación marítima: el Camino Inglés desde la ría de Ferrol en la Baja Edad Media. Tesis doctoral, 2013.

RODRÍGUEZ, Manuel F. La ciudad de A Coruña como puerto de referencia en Galicia para los peregrinos a Santiago de Compostela en los siglos XIII al XVII. Ad limina: Revista de Investigación del Camino de Santiago y las Peregrinaciones, 2017, 8, p. 155-190.

RUCQUOI, Adeline. Peregrinos medievales. Tiempo de Historia. 1981, VII, 75, p. 82-99.

URBS beata Ierusalem. Los viajes a Tierra Santa en los siglos XVI y XVII. Madrid: Biblioteca Nacional, 2017.

Fuentes primarias

ANGUITA JAÉN, José María. Literatura odepórica: “Itinerarium peregrinacionis” de William Wey: [texto en latín, traducción al castellano e introducción al texto]. Iacobus: Revista de Estudios Jacobeos y Medievales, 2001, 11, p. 261-278.

AVEIRO, Pantaleón de. Itinerario da Terra Sancta, e todas suas particularidades. 1600. 336 p.

GUERRERO, Francisco de. Breve tratado del viage(sic) que hizo a la ciudad santa de Jerusalen. En la imprenta de Alfonso del Riego, 1785.

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La carta náutica de Juan de la Cosa es la primera que incluye el continente americano. Es un portulano levantado en el año 1500, de 1×2 m. aproximadamente, manuscrito sobre dos hojas de pergamino enlazadas. Aunque todavía hay quien dice que es un mapamundi, realmente no lo es, porque falta una parte importante del mundo conocido en ese momento, como China, Japón o las regiones del polo sur, además del inmenso Océano Pacífico.

Hasta que no se digitalizó había sido casi imposible distinguir ciertos detalles, ya que como casi todos los portulanos contiene mucha información en un pequeño espacio. Las imágenes, debido al desgaste del pergamino y de las tintas, no tienen, a fecha de hoy, una gran calidad, pero son un buen reflejo del mundo del siglo XVI.

Hispania

La península ibérica

Gracias a la digitalización hemos podido distinguir, y sobre todo reproducir, un aspecto muy importante que había pasado desapercibido: las naves que aparecen dibujadas, que dependiendo del lugar en el que se encuentran son de uno u otro tipo. En la carta están giradas, en el sentido que su creador le quiso dar, muy probablemente vinculado al rumbo de éstas, aunque gracias a nuestro equipo de expertos digitales se han podido tratar, para alcanzar la máxima resolución y, sobre todo, situarlas al derecho para que los lectores puedan apreciar los detalles lo mejor posible. Otro de los expertos, el de construcción naval, se ha ocupado de estudiarlas, por lo que aquí vamos a conocer y describir las embarcaciones según el continente al que se acercan.

América

En Centroamérica se dibujan dos naves. La que está en la parte superior es una nao, también conocida como embarcación manca, ya que no empleaba remos en su propulsión. Llevaba tres árboles o palos: trinquete, mayor y mesana. Los dos primeros con velas cuadras o redondas y la mesana latina, para favorecer la maniobra a vela.

La nave inferior es una carraca, parecida a la nao, pero de mayor tonelaje. Característica de esta embarcación es la cofa, que remataba el árbol mayor y de donde arranca el mastelero, la cual servía de lugar de combate, desde el cual se arrojaban jabalinas, hierros y piedras a la nave enemiga. Esta carraca lleva izada en el mastelero una bandera cuadra con las armas de Castilla.

Una nao y una carraca dibujadas cerca del continente americano

En cuanto a las velas, éstas, y especialmente el papahígo, eran de forma rectangular. Como carecían de obenques para aumentar o disminuir el paño de la vela según fuese la intensidad del viento, la vela del papahígo se enganchaba en la entena arriando ésta perpendicularmente a la manga hasta que quedaba apoyada en la borda de la embarcación. De esta forma era muy fácil enganchar o desengancharlo. Cuando aflojaba el viento se repetía la maniobra anterior, para enganchar en el gratil (parte inferior de la vela) una o dos bonetas (velas supletorias) de las mismas dimensiones, pero de menor tamaño en el sentido vertical. En el mastelero se izaba una vela trapezoidal, que se llamaba gavia.

África

En el continente africano se han representado diversas naves, de procedencia portuguesa. La primera, situada el este, aunque no se distingue bien, puede ser una nao o carraca, que enarbola en el árbol mayor una gran grímpola con las armas de Portugal. En cuanto al aparejo, es de aplicación todo lo indicado anteriormente.

Nave que bordean el continente africano

La otra embarcación, localizada en el oeste, presenta un árbol de mesana con la vela latina matafionada (envergada) sobre la entena. Lleva el árbol de mestre con una línea que no se distingue si es una entena sin vela o una verga inclinada. La falta del árbol del trinquete nos deja inicialmente sin saber si es una carabela denominada portuguesa o “al modo de Andalucía”. Estudiando más detenidamente ciertos detalles podemos averiguar de qué tipo es. El pabellón de Portugal que lleva izado nos resuelve el dilema. El árbol de mestre debería llevar una entena, aunque la vela no esté dibujada. En el trinquete que falta llevaría otra vela latina. Por todo ello sabemos que es una carabela portuguesa.

Carabela portuguesa

Sur del continente asiático

Al sur de la península de la India se dibujaron unas bonitas naves. En este grupo aparecen 2 carabelas de dos palos con velas latinas, o a la portuguesa, y una con tres árboles y velas latinas. Las tres portan banderas, pero no se puede distinguir las armas. Estas embarcaciones eran muy maniobreras y. por tanto, muy indicadas para la exploración. La cuarta tiene castillete a proa y popa, y un árbol con vela redonda o cuadra. Podría tratarse de una nave mercante, de las que aún navegaban por el Mediterráneo en ese periodo y que empleaba timones latinos.

Carabelas portuguesas y una nave mercante

En síntesis

Esta carta y las naves que representa son una magnífico testimonio de la época inicial de los descubrimientos. Las banderas que éstas arrían, las de España y Portugal, dejan claro qué países iniciaron estas rutas, en busca de territorios hasta el momento desconocidos por los europeos. Toda una joya patrimonial que se puede contemplar en el Museo Naval de Madrid y también apreciar a través de la Biblioteca Virtual de Defensa.

Más información

CEREZO MARTÍNEZ, Ricardo. La carta mapamundi de Juan de la Cosa. Anuario del Instituto de Estudios Marítimos Juan de la Cosa, 1983, no 5, p. 17-56.

MARTÍN-MERÁS VERDEJO, María Luisa. La carta de Juan de la Cosa: interpretación e historia. Monte Buciero, 2000, 4, p. 71-86.

O’DONNELL Y DUQUE DE ESTRADA, Hugo. La carta de Juan de la Cosa: tradición y originalidad en sus aspectos decorativos. Cuadernos monográficos del Instituto de Historia y Cultura Naval, 2000, 35, p. 75-86.

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La forma más completa y más exacta de representar la Tierra es sobre una superficie esférica, es decir, mediante un globo terráqueo. En él se incluyen todos los océanos, mares y continentes de la Tierra. Es, por lo tanto, un modelo tridimensional a escala, y también la única representación geográfica que no tiene distorsión geométrica. El primero que ha llegado a nuestros días es tan antiguo que ni siquiera incluye el continente americano. De hecho, se cree que Cristóbal Colón trabajó con él. Aparte de ser el más longevo, nos transmite muchas evidencias del saber cartográfico de su época y una serie de imágenes de indudable valor estético e histórico.

Behaim MMedit_opt

El mar Mediterráneo y una parte de los continentes europeo y africano

Su autor

Martin Behaim (1459-1507) era un comerciante y cartógrafo alemán, nacido en Bohemia, que tras recorrer varias naciones europeas llegó a Portugal en misión comercial. Allí conoció a su futura mujer, y gracias a estas relaciones tuvo ocasión de entrar en la corte portuguesa, así como de ponerse al servicio del rey luso Juan II. Distintos autores contemporáneos lo llaman Martín de Bohemia y hablan de sus logros (como por ejemplo Pigafetta).

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El globo Behaim en distintas posiciones

“El mundo es esférico, como una manzana”

El globo

El que aquí exponemos se llevó a cabo en 1492 por orden de los gobernantes de la ciudad alemana de Nuremberg, y se conoce como el globo Behaim o Erdapfel. 

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De izquierda a derecha se pueden apreciar las figuras de distintos reyes africanos, el Nilo, el mar Rojo y parte de la península arábiga

Además de la representación de la Tierra hay abundante información textual que orienta e ilustra sobre la geografía allí descrita. Se enumeran alrededor de 2000 ubicaciones geográficas y aparecen unas 200 imágenes en miniatura, que ilustran una gran variedad de temas políticos, religiosos, fantásticos, comerciales, de historia natural, marítimos y navales, entre otros.

Las miniaturas

En las imágenes aparecen representados animales terrestres y marinos (peces, focas, ballenas, hipocampos, así como vacas, serpientes y leones marinos). Además, se dibujan once embarcaciones.

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Una nave navegando en popa con un solo papahigo, posiblemente una carraca, en el Océano Índico, cerca de Madagascar.

Las banderas marcan los dominios de cada nación. También muestra, por ejemplo, cuarenta y ocho reyes o gobernantes sentados en carpas o en tronos, según los lugares de origen.

Behain Tiendas_opt

Esta imagen se corresponde con la parte del continente asiático, muy distinta de la actual

A diferencia de los mapas medievales del mundo, no incluye la representación del paraíso. Pero sí que dibuja en Oriente Medio otros símbolos religiosos, como por ejemplo, entre el Mar Negro y el Mar Caspio, se ve el Arca de Noé, que está varada como una cabaña blanca en el Monte Ararat. A la derecha del Mar Rojo, se sitúa La Meca, debajo de la inscripción “Arabia Petrea”.

La geografía

Con influencias tanto de la Antigüedad grecolatina y de libros de viajes, como de los tradicionales mapas medievales y de los portulanos de la Baja Edad Media, Behaim ofrece una visión del mundo integrada, que refleja muy bien el saber geográfico del momento, justo el mismo año en el que Colón salió del puerto de Palos hacia las Indias. Por ese motivo hay una gran masa de agua que bordea los tres continentes recogidos, y en ella confluyen los actuales océanos Atlántico y Pacífico.

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Entre la isla que se sitúa a la derecha, que se corresponde con lo que hoy es Japón, y el continente europeo, no aparece nada más que un gran mar. Behaim aprovecha este “vacío” para incluir texto y algunas imágenes

Australia, la terra australis, tampoco está dibujada ya que deberían pasar años hasta su inclusión en los primeros mapas. Nos consta que fue una expedición española al mando del portugués Pedro Fernández de Quirós la que descubrió el archipiélago de las Nuevas Hébridas (actualmente es Vanuatu) en 1606, y que a su isla más grande decidieron denominada Austrialia del Espíritu Santo. Se estaba entonces dando forma el nombre del continente, a pesar de que inicialmente Australia fue conocida como Nueva Holanda.

El colonialismo temprano en la zona litoral oeste de África facilitó que se pudieran incluir detalles de las líneas costeras, así como nombres de algunos ríos y otros puntos de referencia.

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Costa oeste de África y parte del Océano Atlántico, con escudos y banderas portugueses

Los dos polos aparecen como Terra Incognita, ya que en ese momento no se conocía qué había más allá. La región del Polo Sur está ocupada por el Águila de las Vírgenes de Nuremberg, el escudo de la ciudad que impulsó la construcción de este globo.

Curiosidades de esta representación del mundo de 1492

Aunque son muchas, destacamos las que consideramos que pueden ser de mayor interés. La idea del exotismo oriental se puede comprobar en la descripción de la actual Sri Lanka, ya que según Behaim, el “rico rey de Ceilán tiene el rubí más grande y hermoso del mundo y su gente va desnuda”. 

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La isla de Sri Lanka (Ceilán), aquí llamada Taprobana

Aparecen igualmente animales fantásticos (sirenas, sátiros, hombres con cabeza de perro). También se incluye Cipango, el actual Japón, como una gran isla entre Asia y Europa.

Behaim Cipango_opt

Sureste asiático. se ven muchas islas más pequeñas y una grande, que es Cipango, la actual Japón.

Muchos de los pasajes hacen referencia a recursos económicos, como las especias más caras, por ejemplo, la pimienta, la nuez moscada y la canela, lo que refleja perfectamente el oficio de su autor. Gran parte del texto incluido en la esfera proviene de la época de Behaim, aunque luego se realizaron algunos añadidos.

Estado actual de conservación

Los mares del globo originalmente tenían un color azul claro. El envejecimiento y las múltiples restauraciones mal hechas llevaron a una imagen que ahora es difícil de leer con un mar de color gris oscurecido. Se puede ver cómo está actualmente en el vídeo y en el dibujo que aparece abajo, porque el resto de las imágenes se han mejorado para que se pueda apreciar la riqueza y belleza de la obra de Behaim.

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Un dibujo actual del globo de Behaim, en el que se puede observar, además de la ballena, las naves y resto de figuras, el color oscuro del agua marina, producto del envejecimiento

El globo en 3D

Actualmente se encuentra depositado en la Biblioteca Nacional alemana, en Núremberg, y gracias al repositorio digital de otra Biblioteca Nacional, la de Francia, se puede ver el globo en color, mejorado y en 3 dimensiones.

En síntesis, es otra indudable joya de nuestro patrimonio naval, muy desconocida, estéticamente muy valorable y una fuente primaria básica, con importantes conocimientos históricos, geográficos, mitológicos, políticos y económicos de los inicios de la Edad Moderna.

Más información

MORRIS, J.G. Martin Behaim: The German Astronomer and Cosmographer of the Times of Columbus, Baltimore: Maryland Historical Society/John Murphy & Co., 1885.

POHLE, J. Martin Behaim (Martinho da Boémia) e os Açores. Boletim do Núcleo Cultural da Horta, 2012, 21, p. 189-201.

RAVENSTEIN, E.G. Martin Behaim, his life and his globe. Londres, 1908.

Nota: Informamos a nuestros lectores que a partir de ahora las imágenes que aparecen en este blog, sobre las que se ha intervenido para mejorarlas, ampliarlas, eliminar ciertos desperfectos o que los detalles se puedan ver mejor, llevarán la marca de la Cátedra. Por supuesto se mantendrá al pie de página la fuente de la que se han extraído. Hemos tenido que hacer ésto porque varias webs y blogs han copiado literalmente las entradas, texto e imagen, sin citar adecuadamente el origen. A los miembros del equipo de esta bitácora nos supone mucho tiempo y esfuerzo la elaboración de cada una de las entradas semanales y no nos parece correcto que se copien, ni que se reproduzcan sin ni siquiera citar el blog del que se han copiado. Para facilitar las citas se añadirá, a partir de ahora, una forma internacional de referencia, la norma ISO 690, tanto para citar en papel como para las que sean digitales (en ambas sólo hay que añadir en qué fecha se ha consultado, cuyo formato aparece marcado en color rojo).

Cómo citar esta entrada

En papel

CHAÍN NAVARRO, Celia. La representación del mundo en 1492. Blog de la Cátedra de Historia y Patrimonio Naval, 26 de marzo de 2019. Disponible en: https://blogcatedranaval.com/2019/03/26/la-representacion-del-mundo-en-1492/ [Fecha de consulta:  día, mes y año]

En webs, blogs y resto de recursos virtuales

CHAÍN NAVARRO, Celia. La representación del mundo en 1492. Blog de la Cátedra de Historia y Patrimonio Naval, marzo de 2019 [Fecha de consulta:  día, mes y año]

 

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Por el Dr. Vicente Ruiz García

En 1778 se publicó el segundo y más importante decreto de libre comercio, que permitía el tráfico comercial desde la Península a América de otros once puertos españoles. Ese mismo año, la Torre Tavira, situada en la Casa-Palacio de los Marqueses de Recaño, fue designada torre vigía oficial del puerto de Cádiz por ser la de más alta cota, recibiendo el nombre de su primer encargado, el teniente de fragata Antonio Tavira.

torre tavira

La Torre Tavira dibujada por Vicente Ruiz, el autor de esta entrada

A partir de entonces, desde esta atalaya se registraba la entrada y salida de los buques del puerto de Cádiz, así como todos los sucesos que pudieran descubrirse desde la torre mirador, que eran anotados para después ser impresos en el Diario de la Vigía.

El Diario Marítimo de la Vigía

Gracias a esta fuente de enorme valor histórico hemos podido reconstruir una parte importante no solo de la historia de Cádiz, sino también de la historia de España, Europa y América durante las últimas décadas del siglo XVIII y las primeras del siglo XIX. Hitos como el combate de Trafalgar de 1805, el traslado de los prisioneros franceses a la isla de Cabrera, el asedio francés de 1810 o la llegada de los diputados para participar en las Cortes Extraordinarias, son algunos de los episodios históricos de los que esta torre fue testigo, quedando reflejados en él.

Dairio maritimo 1821

Un ejemplar del Diario de 1821. Fuente: BNE

Con el Diario y el empleo de otras fuentes documentales nos hemos permitido reconstruir, para el primer capítulo de esta serie, el Ataque de Nelson a Cádiz, perpetrado por la Royal Navy británica durante el verano de 1797, en el marco de las operaciones navales de la guerra que enfrentaron a España con el Reino Unido, como resultado de la firma del Tratado de San Ildefonso, con Francia.

El ataque visto desde la Torre Tavira

José de Mazarredo, uno de los héroes olvidados, tan sólo cincuenta días después de asumir el mando, tenía ya armados y tripulados 25 navíos de línea, de los cuales 16 procedían del Arsenal de La Carraca, más otras 50 lanchas cañoneras. Se esperaba el ataque británico de un día para otro, y entre sus objetivos se sospechaba que estaba atacar la plaza y quemar el Arsenal.

Las autoridades de la ciudad de Cádiz comenzaron el dispositivo de defensa y aprovisionamiento. Mientras, los ingleses, en lontananza, se preparaban para asestar el golpe definitivo a una escuadra que creían material y moralmente abatida, bajo el mando de Mazarredo, que a pesar de ser considerado buen marino, no le creían capaz de arreglar el entuerto.

Mazarredo

Mazarredo

Los británicos, además, contaban con un arma secreta: una embarcación de grandes dimensiones que podía acercarse fácilmente a las murallas de la ciudad. Parecía que se daban demasiadas coincidencias con la tragedia del sitio de Gibraltar de 1782 unos años antes, pero ahora los papeles se habían intercambiado.

Así, en la madrugada del 3 de julio de 1797 se iniciaron los combates a corta distancia entre las cañoneras españolas y las lanchas y buques británicos. Una bombardera inglesa rompió el fuego sobre el castillo de San Sebastián. Obuses y granadas cayeron sobre La Caleta, desatando el terror entre vecinos y pescadores. Pero el valor de los hombres de las lanchas cañoneras al mando de otros dos grandes oficiales, Gravina y Escaño, provocaron severos daños en las fuerzas enemigas, obligándolas a retirarse.

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Federico Gravina

Esa misma noche una escaramuza de botes ingleses se lanzaron al abordaje de las lanchas cañoneras que habían salido en busca de los buques adversarios. La lucha hombre a hombre fue durísima, y en ella pudo perder la vida el comodoro Horacio Nelson, de no ser por la intervención de John Sykes, quien recibió el sablazo dirigido al que posteriormente se convirtió en el héroe de Trafalgar.

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Antonio de Escaño

El primer asalto se había salvado, pero la batalla aún no había terminado. Desde la Torre Tavira se advirtieron movimientos que hacían presagiar que se repetiría el bombardeo. El pánico se apoderó de los habitantes de la ciudad bloqueada, que huyeron a las poblaciones cercanas buscando refugio en el interior. En el recuerdo estaba el saqueo de 1596, cuando una escuadra anglo-holandesa, al mando del almirante Essex, atacó la ciudad.

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Cádiz en el  Civitates Orbis Terrarum (S. XVI)

La urbe se había quedado desierta. Solo los soldados desde los castillos de San Sebastián y Santa Catalina, y los marinos de las lanchas apostadas en La Caleta, Rota, Puerta de Sevilla y Sancti Petri, iban a ser testigos de lo que se les venía encima junto al vigía de la Torre Tavira, que no perdió detalle de lo que pasó el 5 de julio de 1797.

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Fuente: Puerto Real hoy.

A las diez y media de la noche de aquel día, los ingleses empezaron a bombardear la plaza, a lo que le respondieron las fuerzas apostadas en la playa de la Caleta. En la madrugada, el mar de Cádiz ardía entre las llamaradas de los obuses y el estruendo de las explosiones que llegaban hasta el Arsenal de La Carraca. Afortunadamente en esta ocasión la suerte estuvo del lado español y el enemigo se retiró ante la feroz e irreductible defensa de las fuerzas de Mazarredo. La eficacia de las lanchas cañoneras construidas en La Carraca habían demostrado ser capaces de amedrentar a un poderoso enemigo, con Jervis y Nelson a la cabeza. Con hombres como Escaño, Gravina o Churruca a bordo de las cañoneras, Cádiz no podía sucumbir. Pronto los gaditanos regresaron a sus casas y agradecidos con el artífice de la gesta hicieron famosa la siguiente coplilla:

“De qué sirve a los ingleses 

tener  fragatas ligeras

si saben que Mazarredo

tiene lanchas cañoneras”

Una lancha británica varada

A la mañana siguiente apareció varada en la playa de Santa María un bote grande y una lancha de mayores dimensiones, con la leyenda H.M.S. Victory pintada en su popa. Un nombre que parecía anunciar algo, como si fuera el presagio de acontecimientos futuros. La lancha pertenecía al legendario buque británico de tres puentes en el que años más tarde Horacio Nelson pasaría definitivamente a la Historia. Aquella palabra en inglés era el epílogo para una jornada gloriosa firmada por las armas españolas. Una epopeya donde el valor de unos hombres y la eficacia de las lanchas cañoneras habían sido capaces de amedrentar a un poderoso enemigo, con Jervis y Nelson a la cabeza, que inmediatamente marcharon a Tenerife en busca de una victoria que se les resistía encontrándose nuevamente, con el rechazo de otra ciudad valerosa, Santa Cruz, donde quedó maltrecho para siempre el brazo de Nelson cuya imagen mutilada se convirtió en el reflejo de aquella estrepitosa derrota inglesa.

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Representación pictórica del momento en que el brazo de Nelson fue gravemente herido durante el ataque de éste a Tenerife. Fuente: ABC

Una batalla ganada

La victoria de Cádiz se había producido gracias a la inteligente decisión de no sacar los navíos españoles a buscar la batalla, abandonando su cómodo refugio para lanzarse irresponsablemente a los brazos de un enemigo implacable y mejor preparado. Para hacer una salida semejante y así de suicida hacía falta que la orden viniera de un almirante francés a quien los españoles debieran obediencia ciega. Pero el reloj de la historia todavía tenía que esperar para que el 21 de octubre de 1805 se tomara tan desafortunada decisión.

Vista de Cádiz desde la torre Tavira. Fuente: La Línea del Horizonte.

Más información

Diario Marítimo de la Vigía. Un buen número de ejemplares de este periódico se custodian hoy en la Biblioteca de Temas Gaditanos de la Fundación Ramiro Maeztu. En la BNE está el año 1821.

RUIZ GARCÍA, V. Los Arsenales del Rey (1750-1820). La revolución Industrial que pudo haber sido. ValladolidGlyphos Publicaciones, 2017.

 

Cómo citar esta entrada

1) Cita en papel

RUIZ GARCÍA, V. La derrota de Nelson en Cádiz. Blog de la Cátedra de Historia y Patrimonio Naval, 19 de marzo de 2019 [Disponible en https://blogcatedranaval.com/2019/03/19/la-derrota-de-nelson-en-cadiz-1797 ] [Consulta: día/mes/año*]

2) Cita en web, blog y resto de recursos de Internet

RUIZ GARCÍA, V. La derrota de Nelson en Cádiz. Blog de la Cátedra de Historia y Patrimonio Naval, 19 de marzo de 2019 [Consulta: día/mes/año*]

* El día, mes y año se deben corresponder con la fecha en la que consultó la entrada

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Actualmente hay fiestas que conmemoran batallas navales o que rinden honores a sus patrones protectores, pero en Venecia llegan más lejos, celebran el enlace de su gobernante, el dux, con la mar. Una galera engalanada para la ocasión era la que servía para tan curioso enlace. Esta nave, conocida como el Bucintoro, era “una de las cosas más bellas y curiosas del universo” según Brosses, un erudito francés que viajó a Italia en el siglo XVIII.

La vinculación de la Serenísima República con el mar es muy evidente, pero no todos los pueblos la tienen tan presente. Los dos dioses tutelares de Venecia son Marte y Neptuno, que representan la política terrestre y naval respectivamente, y que aparecen en la entrada del palacio ducal, dando la bienvenida.

Marte y Neptuno en el palacio ducal. Fuente

El dux debe celebrar su boda con la mar

Esta fiesta, que se celebra el día de la Ascensión (festa della Sensa), el 13 de mayo, tiene orígenes medievales. Se conmemora que sus habitantes pudieron librarse de la amenaza eslava, y que en 1177 el dux de la ciudad, Sebastiano Ziani, firmó un pacto con el papa Alejandro III y el emperador alemán Federico I Barbarroja. Según éste, para que Venecia quedara libre de los ataques de estas dos potencias, el dux, a bordo de una nave, debería llevar a cabo el rito del “matrimonio con la mar”. Este enlace tendría que ser bendecido por una autoridad eclesiástica y el dux, al llegar a mar abierto, debería tirar el anillo, muestra de sus esponsales, al agua.

Il Bucintoro de Canaletto, c. 1745-1750. Fuente: Fundación-Colección Thyssen-Bornemisza

La nave en la que el dux se desplazaba

Para llevar a cabo esta unión se construyó una galeaza de unos 35 m. de eslora por 7 m. de manga, con 164 remeros y unos 40 marineros. Tenía dos pisos, el inferior para el remo y el superior para alojar al dux, a su corte y a los invitados. Su riqueza y ornamentación son casi míticas. Se ha escrito que estaba llena de estatuas de oro (que en algunos momentos también pudieron ser sólo doradas), que representaban a múltiples deidades marinas como Neptuno, Anfitrite, Venilia, Salacia, Tetis, Forcis, Nereo y Proteus, así como ninfas, nereidas y tritones, entre otros.

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También aparecían esculpidas personificaciones y alegorías de la paz y la guerra, y de los dos principales ríos venecianos: el Po y el Adigio. Había, igualmente, representaciones de la inteligencia, la música, las virtudes, los meses del año, los signos zodiacales y las artes liberales, así como estatuas de sus héroes más destacados.

Il Serenissmo Principe… Il Bucintoro (1772)  Museo Marítimo de Greenwich

Esta celebración, que dejó de llevarse a cabo cuando a comienzos del siglo XIX las tropas francesas quemaron el último bucintoro, se volvió a poner en marcha en 1965, y desde entonces ha tenido mucho éxito, tanto entre los venecianos como para los turistas, que inundan la ciudad.

Los bucintoros

Se tiene constancia documental de que se construyeron hasta 4 galeras del tipo bucintoro en el arsenal de Venecia, entre los siglos XIII y XVIII, aunque se supone que fueron muchas más las utilizadas en esta fiesta marítima por excelencia.

Más información

ÁLVAREZ, J. Bucintoro, la espectacular galera ceremonial del Dux de Venecia. Blog La Brújula Verde. 2016.

BROSSES, Ch. Cartas confidenciales sobre Italia. c. S. XVIII.

DONNO, F. L’allegro giorno veneto. Venezia, 1627. En COLLINI, C. Nettuno assicurato nello sposalizio del mare. Venezia, 1630.

LUCHINI, A.M. La nuova regia sull’acque nel Bucintoro: nuovamente eretto all’annua solenne funzione del giorno dell’Ascensione di Nostro Signore. Venezia, 1782.

URBAN PADOAN, L. Il Bucintoro La festa e la fiera della Sensa. Venezia: Centro Internazionale della Grafica, 1988.

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En los restos de uno de los escasos colegios para jóvenes que se han conservado en la Hispania romana, situado en Alcalá de Henares (la antigua Complutum), se ha hallado un magnífico mosaico con una escena de pesca. Ha sido estudiado detenidamente por Sebastián Rascón, el arqueólogo municipal de esta ciudad.

El lugar

El edificio que lo alberga fue construido entre los siglos III y IV d.C, y formaba parte de una gran finca situada en los suburbios de la ciudad. Estaba rodeado de amplios jardines y de un mausoleo dedicado a la memoria de la familia de los Anios, la misma que construyó la edificación y muy posiblemente la que mandó llevar a cabo el mosaico.

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Localización del mosaico. Fuente: Rascón 2007

Tal y como consta en él, fue realizado por el maestro Hippolytus. Posiblemente, el hecho de que su nombre fuera legible, dio lugar a que se pensara que la casa era suya, por lo que es conocida como casa Hippolytus, cuando realmente la propietaria era la familia de los Anios.

Cómo se veía

En esta vista se puede apreciar cómo pudo haber sido esta escuela en época romana.

levantamiento

La casa en época romana. Fuente: Rascón 2007

El mosaico

Se representa una escena de pesca, en la cual tres jóvenes, que navegan en una barca, recogen sus redes. Aparecen rodeados de una abundante fauna marina, en la que se ven representados un total de veintidós animales, entre ellos, delfines, morenas, atunes y pulpos. Se pueden distinguir hasta seis tipos diferentes de túnidos (familia de los atunes y bonitos).

Los ojos de los animales, cuando aparecen, se representan de forma frontal, y están formados por un disco blanco con un punto negro en el centro, a modo de pupila.

En el centro del mosaico se halla una embarcación fluvial romana (del tipo vegeiia o placida), de casco muy curvo, con la popa rematada por una voluta y la proa con un apéndice triangular. Los tres jóvenes están absortos en su oficio, recuperando la red que han lanzado y en la cual se debaten el delfín, la langosta y dos túnidos.

A pesar del interés por el naturalismo, ciertas formas de representar la realidad estaban notablemente estereotipadas, como es el caso del delfín. Es, sin duda, uno de los elementos de la fauna marina que más se encuentran en los mosaicos y pinturas romanos, pero también son los más idealizados.

La representación del mar es blanca, en contraste con el color crema que sirve de fondo al resto del mosaico (se puede comprobar en la primera imagen de esta entrada). Las olas se sugieren por medio de líneas quebradas y en zig-zag, que alternan siempre una pareja de colores entre los verdes, grises, pardos y negros.

Los animales que aparecen en el mosaico

Gracias al investigador S. Rascón, podemos conocer las distintas especies representadas.

 

 

  • 1: Pulpo (Octopus vulgaris).
  • 2: Pulpo (Octopus vulgaris).
  • 3: Túnido.
  • 4: Túnido.
  • 5: Langosta.
  • 6: Túnido.
  • 7: Túnido.
  • 8: Erizo de mar.
  • 9: Pez espada o Aguja (Belone Belone).
  • 10: Túnido.
  • 11: Túnido.
  • 12: Langosta.
  • 13: Delfín.
  • 14: Túnido.
  • 15: Morena (Muraena Helena).
  • 16: Túnido.
  • 17: Túnido.
  • 18: Morena (Muraena Helena).
  • 19: Mero.
  • 20: Morena (Muraena Helena).
  • 21: Túnido.
  • 22: Sepia (Sepia Officinalis).
  • 23: Túnido.
  • 24: Túnido.

Las influencias artísticas

La representación de la fauna y de los paisajes marítimos estaba muy vinculada al arte del mundo mediterráneo ya desde tiempos muy arcaicos, remontándose al menos a la cultura cretense. Fue desarrollada abundantemente por artistas romanos, con fuerte influencia griega.

Aunque la fauna marina es relativamente frecuente en mosaicos hispanos, sin embargo, el tema de la pesca no fue muy utilizado. De hecho, algunos mosaicos similares a éste se pueden hallar en el Norte de África (en Carthago, Leptis Magna y Hadrumetum).

Para terminar

Como puede apreciarse, todo un logro de este artesano que, en época tardorromana, consiguió transmitir para la posteridad una escena que era muy habitual en el mar Mediterráneo, y que nos ha llegado con la impronta de la cultura en la que se desarrolló. Otra muestra más de la importancia y alcance de este Patrimonio universal.

Más información

Museo Casa Hippolytus. Web de la Concejalía de Turismo del Ayuntamiento de Alcalá de Henares.

RASCÓN MARQUÉS, Sebastián, et al. “Hippolytvs”: estudio de un nuevo mosaico del género de pesca y con inscripción procedente de Complutum, Alcalá de Henares, Madrid. Lucentum, 1995/1997, XIV-XVI,  p. 39-62.

RASCÓN MARQUÉS, Sebastián. La así llamada Casa de Hippolytus: la fundación de los Anios y la schola de una agrupación colegial de la ciudad romana de Complutum. Archivo Español de Arqueología, 2007, 80, p. 119-152.

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Sobre la importancia de la Orden de Malta en la Historia no es necesario insistir, porque es conocido su papel en la defensa de los intereses cristianos durante parte de la Edad Media y la Moderna. Sus enfrentamientos por el Mediterráneo con embarcaciones musulmanas fueron casi constantes. En esta entrada vamos a reseñar un tema muy poco tratado, como es el lugar de privilegio que se les otorgaba a las galeras de esta orden militar en las fuerzas combinadas, así como los saludos y honores que debían recibir.

localización Malta en le mapa mundi

Malta en el mapa. Fuente

El estandarte

Los estandartes en estas naves de guerra eran muy importantes, ya que definían y representaban el poder del monarca, príncipe o gobernante. Tenían un lugar preeminente y debían estar siempre protegidos. Cuando se iba a dar una acción naval conjunta, la galera que abría la formación era la del país que la lideraba. A su derecha e izquierda se situaban las de la naciones aliadas.

El pabellón de la orden de Malta

Existía una prerrogativa que consistía en que el estandarte de las galeras de la Orden de Malta debía llevar siempre un lugar de honor detrás del monarca que lideraba el enfrentamiento (aunque existía una excepción, que se producía cuando el Papa participaba, entonces su pabellón debía ir siempre el segundo, es decir a la derecha).

Así, ha quedado constancia de que en 1535, en la toma de Túnez, abanderada por el rey Carlos V, llevaba a su derecha el estandarte del Papa y a la izquierda la Orden de Malta, teniendo que dejar su puesto principal la de Génova. Tres años después, el genovés Andrea Doria tuvo que situar a su derecha a la orden de Malta y a su izquierda el de Sicilia. Otro tanto sucedió en años posteriores.

En 1577 en la batalla de Lepanto, cuando Juan de Austria quiso otorgarles preferencia a los príncipes de Urbino y de Parma, fueron los generales de la Orden de Malta los que reclamaron el lugar que según órdenes reales les correspondía. En esta ocasión hasta el Pape Pío VI tuvo que intervenir. En el socorro de la Goleta ocurrió una situación similar, teniendo que ser Juan de Austria el que solicitara a la capitana de Génova que cediera su lugar a la de Malta.

Precisamente debido a los servicios prestados, Felipe III ordenó en 1611 de manera ferviente que la capitana y estandarte de las galeras de San Juan (las de Malta), cuando estaban en la flota a su servicio, debían preceder, es decir ir por delante, de las de Génova.

“Ordeno y mando a mi general de la mar (…) que [cuando] de mi orden se juntaren y a todos mis capitanes generales de mis escuadras en España, Nápoles, Sicilia y Génova (…) que siempre que se ofrezca el caso y no concurran con mi galera o cualquiera de mis capitanes y estandartes, siendo requeridas por mi cédula (…) den la real y verdadera posesión de su precedencia a la capitana y estandarte de la Religión de San Juan”.

Recordamos que el rey de España contaba con diversas flotas de galeras, y que evidentemente el primer lugar estaba asignado a su nave, y tras ella, si iban en misión real, debían darle paso a la de Malta. Esta real orden supuso que la flota de Génova tenía que ceder su puesto a las de la Orden, lo que generó descontento, que quedó plasmado en un documento en el que Andrea Doria exponía lo que consideraba como un agravio (“Razones que dió la República de Genóva para pretender que se le hizo agravio, en la declaración que hizo Su Magestad de que la galera capitana de la religión de Malta aya de preceder a la galera capitana de la República de Génova”).

asedio a san Elmo

Detalle del asedio al fuerte de San Elmo en Malta en 1565, por parte de la flota turca. Fuente: Gallica.

Los enfrentamientos por la preponderancia

No era ésta, ni mucho menos, la primera vez que había ocurrido, tanto con la flota del rey español como con la del Papa o de otros monarcas cristianos. Así, en 1622 Felipe IV revocó lo dispuesto y dio prioridad a la República de Génova. En la Chancillería de la Orden podemos encontrar testimonios de diversos conflictos generados por esta prioridad que ésta recibía, y que aparecen firmados por diversos monarcas españoles refrendándola.

Podemos ilustrar un caso en el puerto de Nápoles, a mitad del siglo XVII. En la figura superior vemos, a la derecha, la Capitana de la Escuadra española de Galeras de Nápoles, con un fanal y dos fanaletes, barnizada de negro. En el centro, y vista desde popa, la Capitana de la Escuadra de Galeras del Papa, también de negro, con un fanal y detrás la tiara y las dos llaves cruzadas, en oro y plata. Por la proa de la galera papalina aparece la Capitana de la Escuadra de Galeras de Malta, barnizada de negro, con un fanal y detrás la cruz de la Orden.

Otro país que se distinguía por su consideración hacia las galeras maltesas era la República de Venecia, ya que siempre concedía el lugar de la derecha a éstas.

galeras de san juan texto

Detalle de la portada de un documento de 4 h. en el que se narra la victoria conseguida por esta Orden. Fue publicado en Barcelona, en el año 1700. Colección particular.

Saludos

En cuanto a saludos y honores, el rey Carlos III en 1784 emitió un decreto especificando cómo debían ser éstos:

“…que siempre que dichas galeras se encuentren con navíos o otros buques de la Armada católica, tenga el estandarte de la Religión la distinción particular de que (con la excepción de la insignia del Capitán General de la Armada española) todas las demás insignias le saluden primero con trece cañonazos, respondiendo a la de Teniente General con cuatro, al de Jefe de Escuadra con tres…”.

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El Capitán General de las galeras de Malta. Fuente: Biblioteca Pública de Nueva York

Todos estos honores se le rendían y mantenían por su labor en defensa de los intereses de los monarcas católicos, lo que a menudo suponía quitar la preferencia a príncipes como Andrea Doria o a generales de otras escuadras aliadas de España, con los problemas que ello solía ocasionar. De cualquier forma, casi siempre se resolvieron a su favor, lo que les permitió disfrutar durante siglos de estos privilegios.

malta en lepanto gallica

Galera capitana de Malta en la batalla de Lepanto. Fuente: Gallica

Más información

FONDEVILA, SILVA, P. Las galeras de Malta en la segunda mitad del siglo XVIIIRevista de Historia Naval, 2011, Monográfico nº 63, p. 41-70. 

LASSO DE LA VEGA, A. Las galeras de la religión de San Juan o de Malta. Madrid, 1893. También está disponible en la Biblioteca Virtual de Andalucía (texto)

REY Y CABIESES, A. Emblemática y uniformidad de la Orden de Malta. En: ALVARADO PLANES, J.  et al.  La Orden de Malta en España (1113-2013). Madrid: Sanz y Torres, 2015, p. 665-736.

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