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Posts Tagged ‘Patrimonio tangible’


Los impresionantes portulanos que siguen apareciendo no dejan de asombrar a los investigadores por sus características, y a los ciudadanos por su belleza intrínseca. El que vemos aquí, de un autor muy poco conocido, que representa la zona oriental del mar Mediterráneo, posee, en sus detalles, una estética envidiable y nos ayuda a identificar múltiples características de su época, aparte de narrar gráficamente una parte de la historia del Mare Nostrum.

Carta mar Egeo mejorada

La carta del mar Egeo de A. Gramolin (1624). Fuente: Gallica

El autor

Su autor fue el veneciano Alvise Gramolin, cartógrafo que trabajó entre los años 1612 y 1630. En la carta, que se publicó en 1624, aparecen el Mar Negro, el Mar de Mármara y el Archipiélago (Mar Egeo), con una parte de la costa asiática.

Las características

La superficie de la carta, aunque en dimensiones es muy similar a otras, al estar dibujada longitudinalmente, es distinta al resto. Sigue utilizando los modos de representación usados en siglos previos por las escuelas “mallorquina y catalana”. Contiene una rosa de los vientos central y varias más periféricas, con 16 rombos de varios colores, con la excepción de la que aparece en el centro a la derecha, que ya tiene los 32.

Rosa de los vientos mar Egeo

La magnifica rosa de los vientos central

Usa los colores verde, rojo y azul tradicionales para delimitar; rojo, morado, azul, verde y dorado para indicar islas, así como rojo y negro en los topónimos. Los nombres no son ni mucho menos los actuales, incluso hay denominaciones que es difícil encontrar hoy. Un buen ejemplo es el nombrado “Montesanto”, que es el conocido Monte Athos (el lugar donde continúan 20 monasterios ortordoxos que conforman un territorio autónomo bajo soberanía griega), la parte montañosa de la Península Calcídica (al norte de Grecia). Otro es la isla de Creta, que durante muchos siglos se llamó Candía (porque en ella había una ciudad, la más importante, que se denominaba así, aunque hoy es Heraclión).

Varias isla del Egeo, como Chios en color dorado, Samos en color rojizo e Icaria bordeada de color verde. Todas cerca de Anatolia. En la costa griega, en la parte inferior, aparecen Andros (color oscuro) y Tinos (rojizo). Arriba Giaros y Tenos

El mar Egeo estuvo dominado durante la Edad Media por las repúblicas italianas de Génova y Venecia, pero ya en el siglo XV pasaron a tener un importante rival, el imperio turco. Parece que Gramolin estaba particularmente interesado en representar esta encrucijada. Como fuente tomó varios portulanos previos y también mapas de las islas del Egeo.

Candia, el nombre antiguo de la isla de Creta

Algunas ciudades han sido representadas en el interior, en Anatolia, Macedonia y Tracia, con viñetas de colores brillantes como el azul, naranja y púrpura. Son, probablemente, las últimas etapas de las caravanas de la ruta de la Seda que suministraron las escalas del Levante. La representación de la antigua Troya (Trogia)  se remonta a una tradición cartográfica medieval.

Troya

La ciudad de Troya dibujada en un lugar de la costa oeste turca. A su izquierda la isla de Lesbos.

Los escudos

El origen de la media luna en la heráldica es muy interesante, ya que a pesar de que es de uso generalizado para reconocer al Islam, tiene un origen bien distinto: la antigua Grecia. Surgió a partir de un intento de invasión de Filipo, rey de Macedonia y padre del gran Alejandro Magno. Su ejército pretendió, aprovechando la noche, escalar los muros de la ciudad de Bizancio (Constantinopla), pero según cuenta la leyenda, la luna iluminó de repente el paisaje y los perros comenzaron a aullar, dando aviso a los bizantinos de la invasión, que pudieron rechazar. A partir de este momento se adoptó la media luna como emblema favorito de la ciudad.

Cuando muchos siglos después los turcos conquistaron Constantinopla (que posteriormente denominaron Estambul), se dieron cuenta de que la media luna se hallaba colocada en todos los lugares, e imaginaron que poseía un poder mágico, por lo que la hicieron suya y tomaron por emblema.

Las tiendas

Una de las representaciones que más llama la atención, aparte de las rosas de los vientos y los escudos, es la aparición de tiendas de campaña lujosamente iluminadas, muy al estilo oriental. Muy influenciada por el misticismo medieval, la tienda se presenta como objeto estético digno de admiración, por lo que se dibuja y otorga protagonismo en esta carta. Se construía con los mejores materiales y su porte se corresponde con la categoría de sus componentes. La suntuosidad, la amplitud espacial y la maestría de los dibujos ya habían manifestado en otra época el poder de Adrasto, el rey de Argos o del gran Alejandro Magno (Rubio Tovar).

No debe resultar extraño este concepto de la tienda, porque desde la antigüedad clásica los campamentos formaban parte de la representación del poder en los enfrentamientos bélicos y eran el refugio de los reyes y grandes señores.

Las tiendas de campaña fueron testigos mudos de siglos de luchas, pero también de aventuras y descubrimientos, y este mapa del Egeo, con su riqueza artística, es una viva representación de ello.

Más información

COSTA, Modesto et alTratado completo de la Ciencia del Blasón ó sea Código Heráldico-histórico. Madrid: Librería española, 1858.

RUBIO TOVAR, Joaquín, et al. Geografía y literatura: algunas consideraciones sobre los mapas medievales. En: Iglesia Duarte, J.I. de la (coord.). Viajar en la Edad Media: XIX Semana de Estudios Medievales. Logroño: Instituto de Estudios Riojanos, 2009, p. 103-133.

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Durante años muchas personas pensaron que la tecnología y el Patrimonio eran casi incompatibles. Ahora hay empresas que se empeñan en demostrar lo contrario. El nuevo empuje que para la ciudadanía tiene el arte, el patrimonio, la historia y el resto de disciplinas vinculadas con nuestra herencia cultural, ha hecho posible que gigantes como Google comenzaran a invertir en ello. Se iniciaron con una campaña de digitalización de libros que hoy sigue generando controversia. Hace unos pocos años pasaron a la difusión del arte y del patrimonio, reuniendo las obras de reconocidas instituciones patrimoniales.

Salida de J. Loaisa desde La Coruña hacia las Molucas (1525). De la exposición virtual “La exploración del Pacífico

Obras de instituciones patrimoniales

De esta última empresa, Google Arts & Culture, nos ocupamos esta semana. Fue lanzada hace algún tiempo por el Instituto Cultural Google. Su página web recoge cuadros, pinturas, murales, objetos, arquitectura y muchas más opciones vinculadas con el arte y la cultura. Desde la sección de la Cátedra dedicada a la difusión del Patrimonio nos hemos dedicado a analizar esta plataforma, para poder ofrecer una visión de la parte referida a la historia y la herencia cultural naval y marítima.

Detalle del Mapa de D. Ribero (1528). De la exposición virtual “La exploración del Pacífico

Para recopilar estas obras, el Instituto Cultural se pone en contacto con las instituciones más importantes y, tras un acuerdo, se escanea o graba la pieza. A partir de ahí, una vez localizada y descrita, se puede exhibir en la web de Google Arts & Culture. En su página oficial esta fundación afirma que hay incluidos más de mil museos de 70 países. Ello no significa que estén todas sus colecciones, sino sólo las que se han considerado que debían aparecer en la Red.

Representación del descubrimiento del río Misisipi por Hernando de Soto en 1541. Exposición “Exploraciones y navegaciones. La herencia española en los Estados Unidos de América

Cómo buscar

La nueva web de Google permite realizar búsquedas por institución, temas, exposiciones virtuales (reportajes), artistas, técnicas artísticasépocas y colores. También existe la opción de recorrer monumentos e instituciones con un visor de 360º.

busqueda cronologica

Opción de búsqueda cronológica

Nuevas opciones incorporadas

Han incluido nuevas herramientas que ayudan a descubrir obras y objetos, permitiendo que el visitante pueda sumergirse en variadas experiencias culturales a través del Patrimonio.

Combate naval XVII, de Callot mej

Combate naval S. XVII, de Callot. Museo Metropolitano de Nueva York

a) Exposiciones virtuales

Hay más de 100 opciones temáticas para elegir, muy bien preparadas, documentadas e ilustradas dirigidas al gran público. Entre ellas destacamos, por su vínculo temático, las Historias del puerto de Melbourne (1834-1960), la Batalla de Normandía (el día D), la herencia española en los Estados Unidos, la exploración del Pacífico por parte de navegantes españoles, una visita virtual al HMS Cavalier (UK) o una exposición sobre el tráfico de esclavos.

El Brighton Pier Hotel y el embarcadero, en la playa de Liardet S. XIX. States Archives of Victoria. De la exposición sobre el puerto de Melbourne

b) Visor de realidad virtual

Cuenta, por ejemplo, con un visor de realidad virtual para realizar visitas virtuales en los museos y en otras instituciones culturales que tienen preparada la escenografía y videos 360º.

Barcos del opio (1838). Museo Marítimo de Hong Kong

c) Datos sobre la obra y el museo 

Otra opción de interés consiste en que, al entrar en alguna de las obras de muchos de los museos, permiten:

Ampliar la imagen para poder analizarla con más detalle, como por ejemplo el mosaico de la Medusa de Tarragona.

– al hacer click sobre la opción “Visitar”, conocer los horarios de apertura y las actividades que se realizan.

Mosaico de la medusa aum

Mosaico de la medusa ampliado

Es una mezcla de opciones real-digital que puede tener mayor relevancia en un futuro.

d) El “reconocedor de arte”

Se ha incluido también una herramienta denominada el “reconocedor de arte” para algunas instituciones patrimoniales. Ofrece la posibilidad de apuntar con la cámara del teléfono móvil hacia una pintura en pantalla, y la web dará información sobre la obra.

Buques europeos en el Tratado de Tientsin (1860). Hong Kong Maritime Museum

e) Buscar por colores

Una novedosa opción, de gran utilidad para el diseño y la difusión, es la que permite seleccionar obras según la gama cromática.

gama cromática

Funciona bastante bien con la obra pictórica (puede apreciarse en esta búsqueda hecha para obtener obras de color azul), pero no tanto con la escultura y resto de manifestaciones culturales, a las que se fotografió o grabó con un fondo ajeno a ellas, ya que por lo general, al buscar por colores, se obtiene el del fondo, en lugar del de la pieza (se puede observar la escultura que aparece en el centro derecha, que no es azul, pero sí su fondo).

Aportación a la difusión del patrimonio

En síntesis, creemos que es destacable el esfuerzo realizado por recoger obras de ámbito mundial y reunir en su plataforma visitas virtuales a algunas de las actuales maravillas de la Humanidad como Machu Pichu, pero también de ofrecer un recorrido histórico lo más amplio posible, que va desde las obras de la antigüedad clásica (un magnífico rostrum romano del Museo de Córdoba, por ejemplo) hasta el arte actual.

Contendero Lisboa

Contenedor para el reciclaje de cristal. Parque de las Naciones de Lisboa. Fuente

Esta web es una buena excusa para “navegar” esta Navidad por estas colecciones que recoge. El Patrimonio que ha conseguido sumar permite a los museos dar a conocer sus impresionantes fondos, y a los visitantes nos ofrece la posibilidad de admirar, desde una pantalla, las muestras de nuestro pasado, entre las que seguro que encontraremos más evidencia marítimas y navales como las que aquí hemos incluido.

Pinche aquí para entrar en esta herramienta.

Más información

Acerca de Google Art & Culture

Otra muestra de exposición de tema marítimo

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Aunque ya hemos visto en varias entradas la asociación existente entre los barcos y los ritos funerarios de los faraones (Keops y Tutankamon), esta semana traemos una “procesión” de más de 100 naves que fueron grabadas en una pared revestida de yeso, en un edificio cercano a un complejo en el que se hallaba la tumba de Senwosret III, el conquistador de Nubia, que reinó hace casi 40 siglos.

Excavaciones arqueológicas

En los últimos años de excavaciones en Abydos (Egipto), se han encontrado restos de un barco enterrado en un edificio subterráneo especialmente preparado y con bóveda, que se asocia con el reinado de Senwosret III (c. 1850 a.C). Aunque la mayor parte de la nave ha desaparecido, quedan unos tablones que han permitido a los investigadores calcular que era de casi 20 m de largo y que fue enterrada intacta, aunque luego parece que se desenterró en fechas posteriores.

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Vista de la cámara subterránea una vez desenterrada. En las paredes se pueden apreciar las naves dibujadas. Fuente: Wegner 2017

Uso de naves en los ritos funerarios

El uso de barcas funerarias en el Antiguo Egipto es una costumbre que se inició en los primeros periodos dinásticos (3000 a.C.). La embarcación tenía importancia no sólo para las funciones diarias del faraón mientras estaba vivo, sino que también servía en las ceremonias funerarias reales y tenía una relevancia simbólica para la existencia del inframundo. Su uso en este ámbito las transformaba en objetos potentes que se enterraban ritualmente. El tamaño de las naves fue variando, pero parece que la idea de asociar los barcos con el más allá se mantuvo.

Barco egipcio

Una “procesión” de embarcaciones

Sin embargo, lo que vemos en esta entrada es mucho más extraordinario, ya que asociado a la tumba de un faraón, en un subterráneo que parece que durante un tiempo albergó un barco, se han descubierto más de 120 dibujos que representan distintas naves y que produce la sensación de que fuera como un antiguo grafiti.

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Una de las paredes, conteniendo las incisiones en forma de barcos. Fuente: Wegner 2017

La escena crea un cuadro dispuesto de manera informal que se extiende por las paredes, sobre una longitud total de 25 metros. Pero, a diferencia de otras imágenes mortuorias de los complejos asociados a las pirámides reales del Reino Antiguo, se ve muy claramente que éstas no representan un programa decorativo planificado, ya que es el resultado agregado de muchas manos. A pesar de que es una colección aleatoria de dibujos, la propia uniformidad del tema le otorga trascendencia.

Otra pared, vista más de cerca. Fuente: Wegner 2017

Las naves varían significativamente en tamaño (miden entre 1,5 y 0,80 m. de longitud) y complejidad. Así podemos encontrar barcos grandes, bien representados, con mástiles, velas, aparejos, cabinas, timones, remos y, en algunos casos, remeros. Pero también podemos apreciar la existencia de embarcaciones altamente simplificadas, representadas esquemáticamente como una o dos líneas curvas que dibujan un casco, con una tienda de cubierta rectangular esquematizada, pero sin más detalles. Entre estas imágenes se intercalan representaciones ocasionales de animales y otros elementos figurativos como ganado, gacelas y diseños florales.

Los tipos de naves que aparecen

Aunque no hemos hallado barcos de alta mar, entre los más de 120 dibujos podemos diferenciar tres tipos distintos de naves fluviales, las destinadas a los ritos funerarios, las de recreo y las de transporte de carga. Todas las imágenes proceden del trabajo de Wegner abajo citado.

a) Embarcación funeraria. No llevaba vela, ni árbol para izarla. Navegaba a remo y los remeros iban en la parte de popa de la embarcación. En la mitad de la nave, y hacia proa, existía un espacio donde se colocaba el túmulo para el sarcófago del faraón. Al llegar al lugar donde se iba a colocar el cuerpo, éste se desembarcaba. El primer sarcófago se introducía en otro de piedra y las piezas del túmulo se llevaban a la cámara mortuoria. La embarcación se guardaba en el túnel.

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b) Embarcaciones de recreo. Pueden navegar a vela y remo. Suelen llevar uno o dos camarotes en cubierta. Las más pequeñas no llevan vela y tampoco camarotes en cubierta.

c) Embarcaciones de carga. El casco tiene mayor puntal y manga que los dos tipos anteriores. No llevan camarote en la cubierta. Navegan a vela y remo. Llevan un solo palo con una vela redonda, o cuadra, que va aferrada a una verga. La parte baja de la vela, el pujamen, va aferrada a una verga de madera.

¿Cómo, porqué y para qué?

En algún momento cercano al enterramiento del faraón, un número significativo de personas ingresó en este edificio, y cada una agregó su propio dibujo a mano alzada en las paredes de yeso. Unos eran más artistas que otros, pero está claro que invirtieron en ello poco tiempo. Aunque hay cierto grado de superposición en los dibujos, la mayoría ocupan su propio espacio.

Los expertos creen que las imágenes fueron creadas por un grupo de personas con una intención común: conmemorar o establecer conexiones personales.

La habitación que contenía la nave funeraria y los dibujos. La figura humana que aparece sirve de referencia para poder hacerse una idea de la longitud y anchura que tenía. Fuente: Wegner 2017

Los grafitis son difíciles de interpretar debido a las numerosas grietas del yeso que recubre las paredes. Es destacable que sólo aparezcan tipos de naves fluviales, pero que no hallemos barcos de alta mar. Esta peculiaridad y el hecho de que solamente encontramos un grafiti de embarcación funeraria, a los expertos de la Cátedra nos lleva a la conclusión de que se pudo deber a que todos los capitanes de las naves que participaron en la procesión ritual, incluido el de la barca funeraria que llevaba el cuerpo del faraón, una vez introducida esta última en la cámara, dibujaron la silueta de sus embarcaciones en las paredes como muestra de devoción y prueba de su asistencia al acto funerario. Esto coincidiría con el hecho de que no aparezcan naves de alta mar.

Más información

WEGNER, Josef. A Royal Boat Burial and Watercraft Tableau of Egypt’s 12th Dynasty (c. 1850 BCE) at South AbydosInternational Journal of Nautical Archaeology, 2017, 46, 1, p. 5-30.

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El ritual y simbolismo del nombramiento del almirante de una flota y del poder que representa es de origen medieval. Un texto del siglo XIII mantiene que éste ejerce el poder real en la mar, que el rey está simbolizado en el Estandarte Real y que el almirante se obliga a defender hasta la muerte la honra del rey.

Pendón coronado de las armas de Castilla y León. Livro de Arautos, 1416-18. John Ryland’s University. Manchester, Ms latino, 28, folio 17r

Otro matiz es la fuerte vinculación religiosa que aparece en la ceremonia de entrega del estandarte entre el rey y su almirante, el cual presta pleito homenaje a su señor, según el ritual de las Leyes de Partidas. Así, el almirante ha de velar, un sábado, el estandarte en una catedral, junto con los caballeros y escuderos de su mesnada. A la mañana siguiente debe celebrar la misa el arzobispo, y terminada ésta debe ponerse enhiesto el estandarte en el altar mayor, sosteniendo el asta el capitán de la galera capitana de la escuadra, mientras el almirante apoya la mano derecha en el estandarte hasta que haya hecho el pleito homenaje, terminado el cual se llevaba, con la mayor solemnidad posible, a la galera capitana. El estandarte, como símbolo de la persona del rey, debía tener un tamaño y una posición destacada en la galera capitana, lo cual no impedía que el almirante pudiese llevar una seña con sus armas. En definitiva, la guardia del general de las galeras es a la vez la guardia del estandarte, y así va a mantenerse durante siglos.

Estandarte real de la familia Oquendo, muy vinculada a la Marina española (S. XVI). Museo Naval de Madrid

La Edad Moderna

La imagen inferior, de finales del siglo XVI, nos muestra la continuidad de la costumbre tres siglos y medio después de la anterior disposición. El estandarte, con las armas del rey, está enarbolado en un asta sobre el tabladillo de la espalda sobresaliendo por encima de la carroza. En la popa y encima de la pertigueta, se hallan los tres fanales en triángulo, que indican que es una galera Capitana de la Escuadra de España. Las armas del Adelantado Mayor de Castilla figuran en la flámula que cuelga de la pena de la entena del árbol de mestre, y en el gallardete izado en el calcés del citado árbol.

Galera capitana

Galera Capitana del Adelantado Mayor de Castilla. Biblioteca del Palacio Real (Madrid)

La humillación del enemigo vencido

Por otra parte, la pérdida de tan preciado símbolo, significaba que el vencedor humillaba el estandarte y otros pabellones, arrastrándolos por el agua, y remolcando sus embarcaciones por la popa, es decir, navegando al revés, llegándose incluso a colocar al revés las entenas de las galeras adversarias. Un buen ejemplo es la Tavola Strozzi, que representa el triunfo de las galeras aragonesas frente a las francesas en Nápoles. Entran en el puerto en línea de fila, remolcando a las galeras francesas vencidas. Para mostrar la derrota, éstas últimas van sin pavesadas, desarboladas y con los remos dentro, al revés, es decir, remolcadas por su popa, y con la pequeña estructura, que servía para montar el toldo que protegía del sol, desmontada, y arrastrando por el agua las banderas y los estandartes galos.

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Detalle de la escena principal, que es el triunfo de las galeras aragonesas  frente a las francesas en Nápoles. Tabla Strozzi. Museo de Capodimonte

De esa manera entraba en puerto siendo recibido por el rey, o autoridad que lo representase, en la ciudad y todos los habitantes del lugar, con salvas de artillería, repiques de campana y músicas. Posteriormente las banderas enemigas y, especialmente el Estandarte Real, se colgaban en las catedrales e iglesias, en acción de gracias por la victoria lograda.

Fresco de las Siete Galeotas. Palacio del Viso. La Capitana de D. Álvaro de Bazán remolca la Capitana turca de popa, con la bandera por el agua.

Introducida en España la dinastía Borbón, la citada singularidad sufre una importante modificación: considerar que el Estandarte Real solamente podía arbolarse si el rey iba embarcado en la capitana real o si un “príncipe de sangre” iba mandando la flota.

Detalle de un documento en el que se da cuenta de que el comandante del convoy de Génova que llegó a Alicante, no saludó al estandarte real (1676). Archivo de la Corona de Aragón, Consejo, Leg. 0587, nº 071-1

Más información

HEVIA BOLAÑOS, Juan de. Curia philipica. París: Rosa y Bouret, 1853.

NIETO SORIA, José Manuel. Los perdones reales en la confrontación política de la Castilla Trastámara. En la España medieval, 2002, 25, p. 213-266.

SÁNCHEZ BAENA, Juan José y FONDEVILA SILVA, Pedro. Origen y organización de los Guardas de Estandarte de la Escuadra de Galeras de España (1728-1748). En: Ibarz Gelabert; Jordi; García Domingo, Enric; González Sánchez, Inma; López Miguel, Olga. Proceedings of the 4th Mediterranean Maritime History Network Conference. Barcelona: Museu Maritime, 2014.

 

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Rodas es una bella isla del Mediterráneo oriental conocida por varios hechos históricos (el Coloso que lleva su nombre y que fue una de las sedes de la Orden de los Caballeros de Malta), pero también por su capacidad para el comercio marítimo. Cuando Grecia dejó de ser una potencia, Rodas tomó su lugar junto a otros pueblos del Mar Egeo. Como su aristocracia era de origen griego, no fue muy difícil llevar a la práctica esta sustitución.

Sin embargo, su privilegiada situación hizo que sufriera variados ataques. En concreto, tras vencer al rey seleúcida con su ejército de 40.000 hombres, los rodios victoriosos levantaron la famosa estatua que les ha hecho conocidos a lo largo de la historia, su Coloso, erigido en honor del dios Helios sobre el año 280 a.C y que dominaba la entrada al puerto.

Rodas en el mapa de Ptolomeo. Fuente

Eran grandes comerciantes y disponían de una buena flota naval para sus transacciones por el Mare Nostrum. Diodoro, el historiador, decía que una parte importante de sus ingresos los conseguían en sus traslados de productos al Egipto faraónico, de donde además obtenían el trigo que llevaban al norte. Parece que también existía una red de prestamistas rodios que llegaban y actuaban en el Mediterráneo central y oriental.

Rodas en el siglo XVIII. Fuente: Gallica

La lex Rodia

Hay noticias de que la ley marítima rodia, que data aproximadamente del siglo I a.C., se impuso como código en Bizancio (siglos V-VII) (Abulafia). Sobre este código hay cierta controversia entre los investigadores, y apenas se ponen de acuerdo incluso sobre cuándo se redactó, ya que tenemos noticia de ella por copias y adaptaciones posteriores de otros pueblos romanos y bizantinos.

Parte del texto de la ley rodia, extraído de una antigua recopilación sobre Derecho Civil. Fuente: Gallica

Lo que más ha trascendido de ella es lo que está vinculado con los posibles daños ocasionados por una tormenta, y referidos a la carga que la embarcación pudiera transportar (Lex Rhodia de iactu).

Portada de la ley Rodia extraída de una antigua recopilación sobre Derecho Civil. Fuente: Gallica

Esta ley dictaba que en caso de que fuera necesario arrojar toda o parte de la mercancía al mar, porque la nave estaba en serio peligro, el daño resultante (lo que denominan “echazón”) debía repartirse entre los propietarios del barco y los dueños de las mercancías, en la proporción y medida de las propiedades. El texto de la ley Rodia sólo se refiere al hecho de tener que deshacerse de la carga y tirar al mar los productos transportados en caso extremo, pero los romanos lo extendieron a otros casos análogos, como al deterioro de las mercancías y al precio del rescate en caso de secuestro por parte de los piratas (Derecho romano).

Rodas en una carta del mar Egeo (S. XVI). Detalle

Esta antigua ley de los rodios del siglo I a.C. no debe confundirse con el Nomos Rhodion Nautikos, que a pesar de que tiene en común el nombre de la isla de Rodas, son distintas. Esta última es una compilación de reglas consuetudinarias marítimas datadas entre los siglos VI y VIII, incorporadas posteriormente al Basilicorum libri como un apéndice por el emperador Leo VI (886–912). Posiblemente éstas se basaran en la primera.

Vista del puerto de Mandráki, en Rodas. Fue utilizado antiguamente como puerto de navegación. Hoy alberga numerosas embarcaciones de recreo.

En síntesis, un pueblo que habitaba en una de las islas del Mediterráneo, un siglo antes de nuestra era ya fue capaz de regirse por una serie de normas (a pesar de que no han trascendido todas) que legislaban el comercio por mar y que, debido a sus propios intereses comerciales, establecían derechos y deberes en caso de que la embarcación no pudiera llegar a su destino.

Más información

ABULAFIA, D. El Gran Mar. Barcelona: Crítica, 2013. [Para contextualizar el momento histórico]

MOMMSEN, T. Lex rhodia de iactu. Digesta, XIV, 2. [Recoge lo que se conoce de esta ley en latín]

SÁNCHEZ-MORENO ELLART, C. Lex Rhodia. The Encyclopedia of Ancient History. Edited by Roger S. Bagnall et al. Blackwell Publishing, 2013, p. 3970–3972. [Análisis de esta legislación]

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La obra que usamos como fuente para esta entrada es un inmenso cuadro pintado al óleo sobre el Virreinato del Perú, que comparte ilustraciones a modo de viñetas con textos explicativos. Mide más de 3 metros de ancho por más de 1 de alto y ofrece una visión panorámica de la historia natural del siglo XVIII absolutamente singular, enmarcada dentro de la corriente enciclopedista de la época. En esos momento el virrey era Francisco Gil de Taboada Lemos y Villamarín (1790-1796), ilustre marino y Capitán General de la Real Armada, cuyo asesor, José Ignacio Lecuanda, fue el autor de los textos del cuadro, mientras que el dibujante era el ilustrador francés Thiebaut.

Quadro entero

Quadro de Historia Natural, Civil y Geográfica del Reyno del Perú (1799)

Incluye descripciones y análisis de la geografía,  geología, flora y fauna, así como de sus pobladores, monumentos, instituciones, producción agrícola, plantas medicinales y productos de comercio entre España y el Virreinato. Encargado desde la metrópoli, su contenido es de gran interés, tanto el texto como las ilustraciones.

Peces izquierda

De arriba a abajo y de izquierda a derecha, aparecen pez manta, tambor chico, cochinito, caballito, emperador y “pez murice”

El mundo acuático

La parte vinculada con la Historia y el Patrimonio Marítimo está representada en cuatro recuadros con criaturas marinas que bordean un mapa central, así como en varias viñetas más reducidas, que incluyen algunos oficios náuticos y animales terrestres que viven en las orillas de mares y ríos de la vertiente del Pacífico.

Peces derecha

Machira o pez espada, pez gallo o “pejegallo”, angelota o lija, pulgal, rape y pez perico

En los recuadros grandes se incluyen 26 vertebrados marinos “peces, los más raros y vistosos del mar del sur y sus ríos”, dibujados sobre fondos similares a lo que sería su medio natural.

peces der bajo

Bocachico, gamitana, araña, chambira, sungaro, chambira pequeño y vaca marina o “pege buey”

Están identificados cada uno con su nombre original (que es el que reproducimos al pie de las imágenes) y se describe alguna de sus características.

Peces izq bajo

Pez espada, “pege sapo”, chita, “pege sierra”, guitarra, tambor grande y “pege gato”

También en otros cuatro recuadros más pequeños, dos a cada lado del paisaje minero de Gualgayoc (parte central inferior), aparecen una iguana, un lobo de mar, un lobo de río y un caimán. Entre las aves hay también algunas vinculadas con el medio marino, como el pingüino (llamado en el cuadro pájaro niño).

Pajaro comepeces

La representación del pingüino, con algunas de sus características. Aquí aparece el nombre antiguo: “Pajaro niño”.

En las viñetas que enmarcan el contenido encontramos representados, entre las actividades que llevaban a cabo los pobladores originarios, a navegantes, pescadores y marineros.

Este magnífico y espectacular cuadro se encuentra en el Museo Nacional de Ciencias Naturales del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de España. Daniela Bleichmar concluye que esta obra artística “puede considerarse tanto una pintura que documenta a través de imágenes, como un cajón que transporta datos a Europa sobre el Virreinato del Perú y, también un gran libro ilustrado que asienta un conocimiento útil para sus lectores” (Franke 2017). Para la Historia y el Patrimonio Naval y Marítimo es una fuente documental e iconográfica de incalculable valor.

Más información

AGUIRRE ENRÍQUEZ, Emiliano. Enciclopedia y museo mural del Perú en el siglo XVIIIRevista de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, 2007, 101, 2, p. 389-398.

DEL PINO, Fermín (ed.). El Quadro de historia del Perú (1799): un texto ilustrado del Museo Nacional de Ciencias Naturales (Madrid). Universidad Nacional Agraria La Molina, 2014.

FRANKE, Irma. Aves en el Quadro del Perú (1799). Paralelo entre Lequanda y Martínez Compañón. Blog Aves, Ecología y Medio Ambiente. 2017.

PERALTA RUIZ, Víctor. El virreinato peruano y los textos de José Ignacio de Lecuanda en una pintura ilustrada de 1799. Fronteras de la Historia. 2013, 18, p. 45-68.

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En la Antigüedad la navegación en el Mediterráneo no era fácil, ya que en poco tiempo podían levantarse olas que hicieran zozobrar cualquier nave. Esto ocurría incluso en los periodos de mare apertum, es decir cuando hacía buen tiempo y era recomendable iniciar los periplos. Aparte de estos peligros conocidos, existían costas terriblemente recortadas e irregulares que dificultaban el avance. En la antigua Grecia los barcos que se dirigían desde el mar Adriático a la parte este del Mediterráneo, debían recorrer toda la costa del Peloponeso hasta llegar al mar Egeo. Suponía un largo trayecto, que además era muy peligroso.

En la costa del Adriático había una ciudad, Corinto, que debido a su privilegiada situación se empezó a destacar por sus intercambios comerciales, tanto terrestres como marítimos. De hecho, hay quien la considera la urbe de origen del trirreme.

Su importancia comercial fue creciendo hasta convertirse en una de las ciudades estado griegas más ricas, lo que le dio fama para aparecer en la literatura, en la mitología e incluso en la Biblia. Los gobernantes de Corinto, concientes de esta privilegiada situación goegráfica, idearon una de las grandes obras de la antigüedad, que consistía en hacer una calzada con raíles para desplazar los barcos por tierra desde el Adriático (golfo de Corinto) hasta el mar Egeo (golfo Sarónico) y viceversa. Así nació el Diolkos, un camino pavimentado que fue utilizado para el transporte de embarcaciones por tierra durante siglos.

corinto rev

Las dos posibilidades para dirigirse al mar Egeo desde el Adriático, recorrer la costa del Peloponeso o pasar a través del Diolkos

Muy poco conocido, ignorado durante siglos, está ahora saliendo a la luz pública gracias a la Sociedad Arqueológica Griega, que en el siglo pasado llevó a cabo grandes excavaciones para descubrir el curso del Diolkos y restaurar esta maravilla de la ingenería. Actualmente siguen luchando para evitar que sea destruido.

Una vía terrestre para barcos

En Corinto había dos puertos, uno a cada lado, que daban a los dos mares, y que fueron importantes desde la Antigüedad: Lechaion en el golfo de Corinto, que daba al Adriático, y Kenchreai (kechrees) en las orillas del golfo Sarónico, en el mar Egeo. Entre ellos hay una distancia de unos 6 km.

Uno de los trazados del Diolkos

El Diolkos era una carretera pavimentada con piedra caliza que tenía dos profundos surcos paralelos, que corrían a una distancia de 1.50 metros uno del otro. Cada uno se denominaba olkos, lo que dio como resultado el nombre de Diolkos, por dichos surcos.  En el punto de partida, en el golfo de Corinto, llegó a tener un ancho de 10 metros, que iba disminuyendo a lo largo del camino, siendo su media entre 3,50 y 6 metros.

Antigua entrada/salida de los barcos al Diolkos

La ruta

Actualmente hay varias teorías sobre el camino que seguía el Diolkos. Lo que sí es casi seguro es que no seguía una línea recta, porque había muchos desniveles, con diferencias de hasta 90 metros.

Propuesta del camino del Diolkos sobre el istmo de Corinto. Fuente: Raepsaet, 1993

Se sabe que el inicio estaba en la bahía de Corinto (Adriático), donde hoy se sitúa el faro, y acababa en la antigua ciudad de Schoinunta (Kalamaki). Los barcos eran llevados al inicio del camino y desde allí se arrastraban hasta el Diolkos. Parece que las naves descansaban inicialmente en cilindros de madera y luego eran trasladadas a un vehículo especial con ruedas.

Teoría de Rapsaet sobre cómo se transportaban los barcos por el Diolkos

Para reducir el peso en la medida de lo posible, las embarcaciones se descargaban antes de situarlas en el Diolkos y las mercancías se llevaban por carretera hasta el otro punto del istmo. Así, la nave era arrastrada hasta llegar al golfo Sarónico. Una vez allí se cargaba nuevamente y el barco continuaba su viaje. Lo mismo ocurría en sentido contrario.

Los carriles que direon nombre al Diolkos. Fuente

La época

Fue construido durante el siglo VI a.C., probablemente durante la tiranía de Periandros en Corinto.  Se usó para el transporte de pequeñas embarcaciones, en su mayoría buques de guerra.

Restos del Diolkos en el puerto de Kenchreai

El Diolkos tuvo que ser reparado repetidamente en los siglos siguientes y se mantuvo en uso continuo hasta los días del emperador Augusto, aunque la aparición de barcos cada vez más grandes redujo su uso. Varias fuentes confirman su utilización para naves pequeñas hasta el siglo IX d.C.

Su sustituto: El canal de Corinto

Actualmente se puede atravesar esta distancia por mar, ya que durante el siglo XIX se empezó a abrir entre las montañas un paso marítimo inmenso: el gran canal de Corinto. De éste nos ocuparemos más adelante.

El canal de Corinto

Más información

PETTEGREW, David K. The diolkos of Corinth. American Journal of Archaeology. 2011, 115, 4, p. 549-574.

RAEPSAET, Georges. Le diolkos de l’Isthme à Corinthe: son tracé, son fonctionnement, avec une annexe, considérations techniques et mécaniques. Bulletin de Correspondance Hellénique. 1993, 117, 1, p. 233-261.

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