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Posts Tagged ‘Edad Contemporánea’

A lo largo de la historia han existido barcos que se salían de lo habitual. Pueden haberse creado para una situación muy específica, como parte de proyectos que no cuajaron o, sencillamente, ser productos de la extravagancia y la megalomanía de algunos hombres. Unos fueron ridiculizados, mientras otros son considerados leyendas. Sea como fuere, todos tienen en común el apartarse de lo que se considera “normal” en una nave, y es por ello por lo que hemos decidido incluir en este blog una nueva serie dedicada a las embarcaciones peculiares.

Por Jorge González Crespo, Licenciado en Historia y Máster en Historia y Patrimonio Naval

La popovka

La popovka fue un barco redondo diseñado por el vicealmirante ruso Popov, de quien tomó el nombre, y cuya efímera existencia se inserta en un lugar y momento histórico muy concreto: en las aguas del Mar Negro, una vez acabada la Guerra de Crimea (1853-1856).

La Novgorod en 1873. Fuente

Tras su derrota, se impuso a Rusia por el Tratado de París (1856) la prohibición de poseer una flota en el Mar Negro. Ante ello, y consciente del éxito que habían tenido en el conflicto las recién creadas baterías flotantes acorazadas francesas, el ruso Andrei Alexandrovich Popov diseñó un nuevo buque, tan sólido y potente como las baterías galas, pero del tamaño de una cañonera, para no contravenir el Tratado.

Popovka según Paine, 2000.

Una forma peculiar

Lo realmente novedoso era su forma redonda. Existía entonces una tendencia, encabezada por el arquitecto naval sir Edward Reed, favorable a curvar los barcos, pues ofrecerían un blanco más pequeño al enemigo y necesitarían menos blindaje, lo que repercutiría en una mayor velocidad. Popov llevó esto al extremo, ideando un barco con forma de círculo, la figura plana de menor perímetro.

Modelo de popovka. Fuente

Ventajas e inconvenientes 

Las popovkas ofrecían ventajas: se movían bien en aguas poco profundas y, al parecer, era casi imposible marearse en ellas. Pero su forma también las hacía difíciles de manejar, con una tendencia a girar sobre sí mismas, y más aún cuando disparaban. Ello, además, las volvía muy lentas, perdiendo la velocidad que ganaban al aligerar el blindaje. También eran mucho más caras de lo que Popov pensaba, por lo que sólo se llegaron a construir dos: la Novgorod y la Vitse-admiral Popov.

Vitse-admiral Popov

Uso de estas naves

Los rusos las utilizaron en labores de patrulla y vigilancia en aguas someras, como el río Dniéper o el Mar de Azov. Durante la Guerra Ruso-Turca (1877-1878) fueron destinadas a la defensa de Odesa y participaron en algunas operaciones en el Danubio. En 1903, ya muy deterioradas, fueron retiradas del servicio. Durante algunos años sirvieron como almacén. En 1908 Rusia se ofreció a vendérselas a Bulgaria, que las rechazó. En diciembre de 1911, finalmente, fueron vendidas como chatarra.

Bibliografía

  • Granadino, Francisco y Krahe, Augusto. Los barcos globulares. Madrid científico: revista de ciencias, ingeniería y electricidad, 1906, 526.
  • Historia y Arqueología Marítima – Las “popoffkas” rusas.
  • PAINE, Lincoln P. Warships of the World to 1900. Houghton Mifflin Harcourt, 2000.
  • Tecnología Obsoleta – Popov y sus navíos circulares.

Información mas detallada sobre esta nave

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El Hunley y uno de sus creadores, que dió nombre al sumergible

Autoras:
– Laura Puértolas Rubio
– Marina Girona Berenguer
Arreglos y edición: equipo del blog de la Cátedra de Historia Naval

Introducción

Esta entrada se enmarca en la Guerra de Secesión estadounidense, un significativo enfrentamiento civil que ocurrió en Norteamérica entre los años 1861 y 1865. Los bandos enfrentados fueron las fuerzas de los estados del Norte (la Unión) contra los recién formados Estados Confederados de América, integrados por once estados del Sur que proclamaron su independencia.

Aunque el motivo de la guerra fue la diferencia de posturas frente a la esclavitud: su defensa o eliminación, en el trasfondo, era una lucha entre dos tipos de economías, una industrial-abolicionista (Norte) y otra agraria-esclavista (Sur).

Los primeros sumergibles

Al comienzo de la Guerra Civil, los submarinos eran prácticamente desconocidos. Se atribuye al reverendo Franklin Smith la propuesta de su creación para el bando de los Confederados. El maquinista James R. McClintiock y Baxter Watson comenzaron a trabajar en el primer sumergible, junto al grupo de Horacio L. Hunley, terminaron el submarino en 1862. Se llamó Pioneer I.

James McClintock II

Estos primeros sumergibles, que no submarinos, no podían navegar en profundidad por debajo del agua. Se mantenían sumergidos a ras de agua, asomando una pequeña torreta que permitía la visión de la superficie del mar. Aunque se le definió como un submarino propulsado, son pocos los datos que tenemos respecto a su actuación. Seguidamente, se creó, por las necesidades de la guerra, uno nuevo, el Pioneer II o American Driver. Este mejoró muchos de los aspectos de su predecesor, aunque no sabemos demasiado de su sistema de propulsión.

Tras las dudas y problemas que habían planteado los dos primeros, se propuso un nuevo modelo, liderado por McClintock, Watson y Hunley, con nuevos grupos de trabajo. El ingeniero de Texas, Edgar C. Singer, que se había especializado en el desarrollo y especialización de torpederos, lideró la construcción de este nuevo buque. Hunley y Lieutenant Alexander supervisaron la producción del submarino, mientras que McClintock y Watson se encargaron de diseñarlo. Así nació en 1863 el Hunley, haciendo honor a uno de los miembros del equipo. Se podría decir que el CSS H.L. Hunley, no era más que una especie de caldera de hierro de 12 m. de largo que se desplazaba justo por debajo de la superficie, propulsada por una manivela a tracción humana.

El 17 de febrero de 1864, el teniente Dixon y 7 marineros confederados, llevaron a cabo un osado ataque contra el bloqueo que los barcos de la Unión realizaban a Charleston. Dixon y sus hombres habían estado preparados desde hacía algunas semanas, pero habían esperado las condiciones propicias para seleccionar el blanco adecuado. Esa noche, por fin, el H.L. Hunley se dirigió sur-sureste hacia el Housatonic, que estaba anclado a unas tres millas de la costa.

El primer enfrentamiento entre un barco y un sumergible

Las primeras experiencias con los torpedos confederados (minas de orinque fondeadas, cuya parte superior sóbresalía del agua) habían enseñado a los barcos de la Unión a ser cautos, por lo que, a bordo del Housatonic el vigía tenía orden de estar atento a cualquier movimiento, y la tripulación estaba preparada para responder con rapidez a un posible ataque. Poco después de las 9 de la noche, John Crosby, oficial del Housatonic, divisó una especie de tronco que se dirigía hacia ellos, dio la alarma y comenzaron las maniobras, que son testimonio de la gran eficacia del Housatonic, pues éste estuvo listo para la acción en, aproximadamente, 3 minutos.

El Housatonic

El atacante eludió el fuego que recibía desde el barco, pasó bajo el cuarto de estribor, justo detrás del palo de mesana y pareció permanecer allí un minuto, después, se alejó del casco. Desde el Housatonic disparaban contra el objeto que se iba alejando poco a poco cuando, de repente, tuvo lugar la explosión, seguida por grandes sacudidas. Los daños fueron tales que pronto el barco comenzó a sumergirse por la popa y en dos o tres minutos se hundió completamente, aunque la mayoría de la tripulación consiguió subirse a las jarcias y salvarse.

Por vez primera, un buque era hundido por un ataque submarino. Sin embargo, el H.L. Hunley desapareció con él llevándonos a preguntarnos ¿qué salió mal?. Según el testimonio de los marineros del Housatonic, Dixon y su tripulación consiguieron aproximarse a ellos, adherir la mina al casco del barco, y alejarse de él antes de la detonación de la carga. Desafortunadamente, Dixon se encontraba sólo a 50 pies (unos 15 m.) en lugar de a los 100 pies que había previsto. El porqué de este hecho continúa siendo un misterio, quizás el carrete que unía la mina con el detonador se atrancó o Dixon perdió los nervios y mandó detonarla muy pronto. El caso es que después de que el submarino no volviera al día siguiente, su pérdida fue confirmada y el general Beauregard, al mando de la guarnición confederada de Charleston, condecoró a la tripulación del Hunley por su valor y, oficialmente, sus miembros fueron declarados caídos en combate. Sin embargo, los confederados no supieron del hundimiento del Housatonic hasta pasados al menos 10 días.

En estas aguas tuvo lugar la primera batalla entre un barco y un sumergible: en la Bahía de Charleston (USA)

Los periódicos proclamaron el ataque como una gran victoria pero, sin el sumergible y su tripulación, el éxito difícilmente podía repetirse. El bloqueo de la Unión siguió en pie, por lo que lo único que cambió el resultado de este ataque fue el futuro de la guerra naval.

Pero ¿dónde está el Hunley?: Durante 130 años no volvió a saberse nada de él. En 1995 se localizó su emplazamiento, y en el 2000 fue izado en bloque y sometido a un completo estudio. Actualmente se encuentra en el Museo de Charleston.

El Hunley en el Museo de Charleston II

Bibliografía

– KONSTAM, A. & BRYAN, T. Confederate Submarines and Torpedo Vessels,
1861 – 1865
. Wellingborough: Osprey Publishing, 2004.

Historia de los submarinos (en inglés)

Documental

– Enlace a un vídeo de la ABCNEWS que muestra el estado del Hunley cuando lo recuperaron.

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