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Posts Tagged ‘Edad Moderna’

En la cartografía terrestre era habitual encontrar mapas impresos cuya finalidad era ser admirados en palacios y villas. Se regalaban a la nobleza y a la realeza, o se vendían a los ricos comerciantes, y éstos los exhibían como símbolo de su poder, aunque a menudo apenas entendieran algo de su contenido.

Carta de Agnese representando la Península Ibérica y parte del norte de África

Detalle de una carta representando la Península Ibérica y parte del norte de África en el Atlas de B. Agnese (1541)

Sin embargo, en la cartografía naval este hecho era mucho menos frecuente, ya que estaban destinadas a servir de orientación, junto con otros documentos, en las largas y duras travesías marítimas. Pero había veces que era más importante convencer a los gobernantes para que éstos financiaran y patrocinaran las expediciones, o simplemente para que protegieran a quienes las habían realizado y cartografiado sus mares.

Una preciosa rosa de los vientos renacentista en el atlas de Agense

Una preciosa rosa de los vientos renacentista en el atlas de Agnese

El álbum que presentamos aquí es una muestra de esa necesidad de protección y patrocinio que un gran cartógrafo italiano realizó, y una de sus copias (con un escudo bávaro) demuestra que fue a la corte alemana.

El cartógrafo

El genovés Battista Agnese (1514-1564) fue un geógrafo y cartógrafo excepcional. Dejó su tierra natal para trasladarse a Venecia y allí se convirtió en una de las figuras más prominentes de la cartografía renacentista.

Las islas Canarias y arriba Madeira en el atlas de Agnese

Las islas Canarias en el atlas de Agnese (Detalle)

Llegó a levantar unos 40 atlas marítimos, todos hijos de su tiempo. Sus obras se distinguen por su caligrafía, su extraordinaria estética y calidad.

Detalle de uno de los vientos, el boreal

Detalle de la representación antropomórfica de uno de los vientos, el boreal (Atlas Bávaro)

Un atlas náutico universal

Este atlas, publicado en 1541, está compuesto por 20 hojas de portulanos, en los que aparecen todos los grandes mares y océanos de la tierra.

El Caribe

El Caribe (Detalle)

América, el continente recién descubierto para los europeos, apenas si está dibujado, tal y como corresponde a los conocimientos que de él se tenían en ese momento.

El continente

Perfil costero de la parte del continente americano conocida

Algunas cartas están enmarcadas con los vientos, que con el paso del tiempo dieron lugar a los actuales puntos cardinales. Éstos aparecen representados por querubines (aquí se puede ver tanto los angelotes del atlas cortesano como el de la Biblioteca Nacional española).

Uno de los querubines que dibujó Agnese para represtar los vientos, en este caso el ponin

Querubín que dibujó Agnese para representar uno de los vientos, en este caso el poniente. Detalle del atlas de la Biblioteca Nacional de España

En sus obras solía dibujar algunas de las rutas de viajes mas conocidas, como el viaje de Magallanes alrededor del mundo o la ruta de Pizarro hasta Perú.

Mapa mundi con las rutas de Magallanes y Pizarro

Mapa mundi con las rutas de Magallanes y Pizarro, en el Atlas de Agnese

Se tiene constancia de muchas mas obras atribuidas a él, pero no es fácil poder averiguar si son suyas o de alguno de sus discípulos.

El Mediterráneo de la Antigüedad clásica cartografiado por Agnese

El Mediterráneo de la Antigüedad clásica cartografiado por Agnese, con algunas islas iluminadas en color dorado (Detalle)

Hay varias copias digitalizadas de este impresionante atlas que nos permiten poder admirar su obra. La que se hizo para la corte bávara tiene detalles en oro y está mas colorida. Otra menos lujosa, pero igual de espectacular, está conservada en la Biblioteca Nacional de España, y es accesible a través de su repositorio digital: la Biblioteca Digital Hispánica (Atlas de Battista Agnese).

Nota: las imágenes que aquí aparecen son del atlas de la Biblioteca de Baviera, con excepción de una de un querubín, que es de la Biblioteca Digital Hispánica, tal y como figura en ella.

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Muchas veces hemos oído hablar de estos míticos caballeros templarios. Feroces guerreros, protagonistas de innumerables batallas, juramentados católicos, defensores de la fe y de los peregrinos de Tierra Santa. Sin embargo muy pocos saben que esta orden, extinguida en Europa a principios del siglo XIV, continuó en Portugal con el nombre de Orden de Cristo (1319).

La cruz de la Orden de Cristo

La cruz de la Orden de Cristo

A lo largo del tiempo, en el país vecino se fue extendiendo y formaron parte de ella insignes personalidades portuguesas como príncipes, infantes y nobles. Algunos fueron protagonistas de la época de los descubrimientos con la que se inicia el Renacimiento. Europa se da cuenta de que al oeste hay un gran continente y que en el lejano oriente, pasada la India, hay miles de islas, de indudable belleza y de riquezas inimaginables.

Atlas de Joan Martines Fuente: BDH

Atlas de Joan Martines. Fuente: BDH

Las grandes potencias del momento se lanzan a la aventura de conquistar y colonizar esos nuevos territorios, y la Orden del Temple, la que había sido una de las grandes protagonistas de la Edad Media, renace y pasa a formar parte de las hazañas marítimas portuguesas de los siglos XV y XVI.

Los antiguos guerreros medievales se transforman en marinos y aventureros que a bordo de míticos barcos llegan a nuevos e impresionantes lugares.

El infante Enrique. Fuente

El infante Enrique. Fuente

Uno de ellos, el infante Enrique, cuyo sobrenombre “El Navegante” es suficientemente significativo, se convierte, por sus hazañas bélicas y sobre todo por el patrocinio de expediciones marítimas, en uno de los héroes de la época. Llegó a gran maestre de la Orden de Cristo. Tenía sangre de reyes, herencia de caballero templario y visión de comerciante.

Castillo templario Tomar

Castillo templario en Tomar (Portugal)

El infante Enrique vivió entre 1394 y 1460, era hijo de Juan I, que había fundado la casa de Avis como rey de Portugal. Posteriormente su hermano (Eduardo I) y su sobrino (Alfonso V) también alcanzaron el trono lusitano.

Se estableció en Sagres, al sur de Portugal, y allí parece que fundó la mítica escuela de navegación, de la que algunos dudan que realmente existiera. Bajo su patrocinio se descubrieron o colonizaron las islas de Madeira, Azores y Cabo Verde.

Otra vista del castillo del Almourol

Vista del castillo del Almourol (Portugal)

En esos momentos un nuevo tipo de barco de vela ligero entra en escena y protagonizará muchos de los descubrimientos peninsulares: la carabela. Perfeccionada y preparada para los viajes oceánicos, demostró ser la nave ideal en esa época.

Una galera y una carabela portuguesas, dibujadas en un portulano

Una galera y una carabela lusitanas, dibujadas en un portulano

Promocionó una cátedra de Astronomía en la Universidad de Coimbra, que posteriormente ayudaría a muchos navegantes a desarrollar el imperio colonial portugués.

Monumento a Enrique el Navegante en Lisboa

Monumento a Enrique el Navegante en Lisboa

Sus logros y hazañas fueron múltiples y están recogidas en varias publicaciones. Pero lo significativo es que el hijo de un rey se dedicara a estos menesteres, su pasión por la cultura, el mar y la aventura.

Y lo relevante es que a través del maestre de una orden de caballería medieval llegó un fuerte impulso para la era de los descubrimientos, la que inauguraría la edad moderna.

Más información

Compendio de las historias de los descubrimientos, conquistas, y guerras de la India Oriental, y sus Islas, desde los tiempos del Infante Don Enrique de Portugal. Madrid, 1681. Ejemplar digitalizado por cortesía de la Biblioteca Nacional de España.

Crónica del infante D. Enrique.

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Rafael Monleón y Torres (1843-1900), un artista valenciano del siglo XIX, es conocido y celebrado como pintor naval, pero fuera de unos círculos reducidos su figura e importancia son mínimas.

El artista. Fuente

El artista. Fuente

Las biografías que existen hacen hincapié en su faceta artística, pero nosotros queremos remarcar la labor recopiladora, documental y difusora que este artista e intelectual llevó a cabo en pro de la Historia y el Patrimonio Naval y Marítimo a través de una impresionante colección de dibujos.

Marina

Marina

Monléon también nos dejó unas bonitas marinas, pintó impactantes batallas y dramáticas tempestades. Al contrario que otros pintores de su época, él había navegado como marino mercante y, por lo tanto, viajado lo suficiente como para tener noticia de primera mano de muchas de las naves que luego dibujó. Una vez acabada su vida como navegante, obtuvo una plaza de restaurador en el Museo Naval de Madrid, lo que le permitió entrar en contacto con la documentación histórica mas relevante.

El puerto de Alicante

El puerto de Alicante

Destacamos que Monleón no dejó atrás embarcaciones de países lejanos, sino que se documentó para dibujarlas y así dejar testimonio de su existencia, formas y estructura. El autor se ocupó igualmente de naves africanas, egipcias, indias, chinas o austronesias, y esa concepción universal de la Historia y del Patrimonio Naval, que ni siquiera hoy es frecuente, consideramos que tiene un enorme valor.

Las naves de la Historia

Mostramos y comentamos una muestra de la colección de dibujos suyos en los que quiso recoger todas las embarcaciones (barcas, canoas, naves, buques, barcos y resto de denominaciones) que se usan a lo largo de la geografía terrestre, y también las que en épocas pasadas habían sido utilizadas para surcar mares y ríos.

Entrada en el puerto

Entrada en el puerto

Esta impresionante colección está digitalizada y disponible en la Biblioteca Nacional de España (a través de la Biblioteca Digital Hispánica), y es la que vamos a comentar aquí para deleite de todos los que gustan de este tema. Nuestro especialista en historia de la navegación ha hecho los comentarios sobre las naves.

Todas las imágenes han sido tratadas y mejoradas por nuestros expertos para que, dentro de lo posible, se puedan observar de manera mas clara los detalles  y dibujos realizados.

Los que hemos recogido aquí son sólo una muestra de los casi 1000 dibujos de este prolífico autor.

Trirreme romana

En esta magnífica nave de la Antigüedad clásica es de destacar el aplustre que remata la popa (puppis) en forma de ala de ave, el gobernaculum o timón (uno a cada banda), el rostrum o ariete con el cual se embestía a la embarcación enemiga (un poco elevado pues esta pieza tenía que estar a flor de agua), la vela cuadra o redonda y, asomando por la popa, un áncora. Le faltan dos órdenes de remos.

Trirreme romana

Carraca del siglo XV

La carraca era un navío de vela destinado al comercio de grandes cargas. La embarcación dibujada va navegando empopada con la gran vela mayor o papafigo. El grueso árbol mayor lleva por encima de la verga de la vela una cofa, que era un puesto de combate desde el cual se lanzaban flechas, venablos y piedras al enemigo. Sobre la cofa aparece un pequeño mástil con una reducida vela de gavia aferrada. Lleva, también, una mesana latina aferrada o matafionada. En la proa hay un pequeño trinquete redondo o cuadro que está aferrado. Un bauprés muy levantado es el último árbol de la embarcación.

Carraca del siglo XV

Galeón del siglo XVI

Nave a vela de origen español utilizada tanto para el comercio como para la guerra. En el dibujo va navegando en popa con todo el aparejo. En la proa y atravesando el bauprés aparece media verga de la cebadera que no está envergada. Sobre el castillo de proa, el árbol de trinquete lleva izada la vela del mismo nombre, y en su mastelero el velacho. En el arranque del alcázar, el árbol mayor lleva dado su papafigo o vela cuadra mayor. En su mastelero va hinchada la gavia. En el castillo de popa la mesana latina va cazada en el cazaescota, botalón que sale del coronamiento de la popa.

Galeón del S. XVI

Barco tunecino

Barco tunecino denominado Sandala y también Sandalia. Embarcación berberisca o tunecina de cabotaje. Lleva una vela latina al viento, cazada en la popa, y una pollaca (especie de foque) con el puño de amura encapillado en el extremo del botalón de proa. Las de mayor tonelaje llevaban una mesana con una vela de abanico.

Barco tunencino

Canoa de Nueva Guinea

Esta embarcación es bastante grande, por lo cual debe estar construida como un catamarán con dos cascos unidos por una cubierta. Las canoas normales llevaban un casco con una batanga adosada (armazón exterior) para mantener el equilibrio de la embarcación. La vela, entre dos entenas que se unen en su base en forma de V, es característica del Pacífico. Lleva dos por mor de los dos cascos. Como se deja mucho espacio sin velamen en la parte baja, se han añadido varias velas cuadras, probablemente copiadas de las naves europeas.

Canoa de Nueva Guinea

Clipper

Precioso dibujo de los barcos que desde la mitad del siglo XIX hasta la II guerra mundial mantuvieron el comercio luchando con la competencia de los buques de vapor. La ilustración nos muestra la popa del barco con el palo de mesana y el del mayor popel, pues suponemos que la embarcación era de cuatro palos. Hay un buen detalla de la tabla de jarcia. Con los obenques tesos por los acolladores y las vigotas. Los obenques, para permitir que la gente suba a la arboladura tienen hecha la flechadura. Entre las dos mesas de guarnición cuelga una escala de gato para que los marineros embarquen o desembarquen de los botes.

Clipper

Nota para los investigadores: algunos de los dibujos están mal descritos y no se corresponden con las embarcaciones que aparecen. También se encuentran otros errores de diverso tipo.

Mas información

Acceso a los dibujos de Monleón desde la Biblioteca Digital Hispánica.

PIQUERAS GÓMEZ, M.J. Rafael Monleón: el pintor del mar y su historiaArs longa: cuadernos de arte, 1991, 2, p. 49-52.

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Durante la época de la Ilustración miles de intelectuales pudieron investigar y publicar sus trabajos sin demasiado miedo a que ésto les costara la cárcel o la pena de muerte. En algunos países existía mayor libertad que en otros y también había temas que eran menos problemáticos. En el imperio austriaco, uno de sus cirujanos, Joaquim Spalowsky (1752-1797), miembro de la Real Sociedad de Ciencias de Bohemia de Praga, dedicó su tiempo libre a muchas de sus aficiones científicas, casi todas vinculadas con el medio ambiente, y algunas con el medio marino.

Parte de una lámina

Detalle de una lámina. Leyenda: 1 Buccinum glaucum. 2 Buccinum gibbofldum. a. b. 3 Buccinum Harpa. 4 Buccinum Spiratum

Uno de los temas tratados, la conquiliología o estudio de las conchas de los moluscos, es el motivo de esta entrada. El tratado, publicado en 1795 y titulado Prodromus in Systema Historicum Testaceorum (Introducción a una historia sistemática de los animales con concha), es de los libros más excepcionales publicados sobre moluscos y del resto de organismos con semejantes características.

Parte

Parte superior de otra lámina. 1 Trochus niloticus. a. b. 2 Trochus iris. a. b. 3 Trochus tele/copium.

Este trabajo sigue siendo de importancia en las descripciones originales de algunas especies y variedades nuevas. Aunque pretendía ser un “pródromo” o introducción a los animales sin cáscara, la muerte de Spalowsky en 1797 impidió la publicación de una revisión más exhaustiva (Kabat).

parte

Otro detalle. 2 Conus marmoreus. 3 Conus imperialis. 4 Conus imperialis; Varietas. 5 Conus litteratus

La erudición del autor queda fuera de dudas en este trabajo publicado en dos columnas, una de las cuales está en latín y la otra en su idioma natal, el alemán.

Parte

Detalle de otra lámina. 6 Bulla ficus. a. b. 7 Bulla achatina. a. b. 8 Bulla virginea. a. b.

El libro contiene 13 láminas grabadas magníficamente, que cuentan con hermosas decoraciones realizadas a mano con acuarela y aguada. Para poder capturar la cualidad iridiscente de las conchas se aplicaron láminas de oro y de plata debajo de las acuarelas.

Parte

Detalle.  5 Voluta episcopalis. 6 Voluta aethiopica. 7 Voluta indica. 8 Buccinum galea. 9 Buccinum comutum.

De esta esplendida obra se conservan ejemplares en grandes bibliotecas norteamericanas, rusas, británicas, alemanas, belgas y francesas. Sin embargo, es un trabajo extraordinariamente desconocido.

Lámina completa

Una lámina completa (IX). 1 Spondylus gaedcropus. a. b. 2 Chama hippopus. a. b. 3 Area tortuofa. 4 Area Noae. a. b. 5 Area granofa. 6 Area undata. 7 Oftrea maoeima.

Más información

El libro se puede conseguir, escaneado por cortesía de las Smithsonian Libraries, aquí.

KABAT, A. Joachim Johann Nepomuk Spalowsky. Prodromus in systema historicum testaceorum (1795)Archives of Natural History, 1996, 3 (2), p. 245-254.

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Cristobal Colón escribió en 1493 una carta en la que anunciaba sus descubrimientos. Fue publicada por primera vez un año después de su llegada a América, con objeto de poder obtener apoyo político y financiero para el siguiente viaje.

La primera hoja

La primera hoja de la carta que se publicó en 1493

La que traemos aquí es una edición latina de la carta manuscrita de 1493. Las imágenes que contiene, incorporadas por el editor para aumentar su valor estético, deben ser de las primeras representaciones del Nuevo Mundo. Una de ellas, la primera, dibuja a Colón llegando a una costa y estableciendo contacto con las poblaciones indígenas. En la parte superior están grabadas las palabras “Insula Hyspana” (isla española).

Amplicación d ela primera imagen, donde aparece Colón llegando a tierras americanas

Ampliación de la primera imagen, donde aparece Colón llegando a tierras americanas

Hay publicadas varias versiones diferentes de esta epístola en castellano, latín e inglés entre otros, que ayudaron a difundir su viaje en toda Europa. Es probable que ésta se publicara en Basilea (Suiza) y es la única carta impresa que lleva ilustraciones. Se conserva en la Biblioteca John Carter Brown de Estados Unidos de América.

Galera penisular

Primera ilustración. En la parte superior se reproduce el encuentro entre las naves de Colón y los indígenas americanos y en la inferior se ha incluido una galera

Los buques que aparecen en la carta

De las cuatro imágenes que tiene el texto, aquí sólo reproducimos 3, que son las vinculadas con la temática naval. En ellas se pueden apreciar distintas naves, entre las que se encuentran una galera y dos carracas, una pequeña y otra grande para viajes oceánicos. Ofrecemos una breve descripción de las embarcaciones que aparecen ilustrando el texto.

La galera

Es una galera de comercio veneciana de finales del siglo XV dedicada a la conducción de peregrinos a Tierra Santa. La xilografía es muy parecida a la que aparece en el “Viaje de la Tierra Sancta” de Martín Dampies (Zaragoza: Paulo Hurus, 1498). La galera boga a tercerol y lleva las dietas vivas (ganado) en el centro de la cubierta. No tiene nada que ver con las galeras de guerra. Lleva un solo árbol con vela latina.

Galera de cerca

Detalle de la galera

La carraca pequeña

Es una nao o, más bien, una carraca pequeña. Lleva dos castillos, uno en proa y otro en popa. En el de proa arbola un palo de trinquete con una vela cuadra o redonda. En el centro aparece el gran árbol mayor con otra vela cuadra. En lo alto del palo hay una gavia o cofa que servía para lanzar desde allí armas arrojadizas al enemigo. En el castillo de popa hay un árbol de mesana con una vela latina.

Nao

Nao o pequeña carraca

A pesar de que las velas están portando, la embarcación aparece fondeada, pues del escobén de la diestra o estribor sale un cable o gúmena. En ambos castillos hay un esbozo de las jaretas de madera que defendían a la embarcación del abordaje enemigo.

La gran carraca

La oceánica navis que aparece en la ilustración es una gran carraca navegando en popa. Se aprecia muy bien el gran palo maestro con su vela cuadra. En el castillo de popa, el palo de mesana porta una entena con una vela latina. No se aprecia ni el castillo de proa ni el palo de trinquete, ocultos por el gran papahígo o vela mayor.

Oceano

Carraca oceánica

En el castillo de popa se ve claramente la obra en madera de las jaretas para evitar el abordaje. En la popa se ve el orificio de la limera, que permite el juego de la caña del timón de codaste.

En síntesis

Como podemos apreciar, a pesar de que la relevancia del texto y de la belleza intrínseca de las xilografías, las ilustraciones, especialmente la representación de los buques, no siempre estaban en consonancia con el texto al que acompañaban. Esto no es nuevo, ya que a lo largo de los siglos ha ido ocurriendo en repetidas ocasiones, debido, entre otros motivos, al profundo desconocimiento que existía sobre la Historia Naval, la construcción de buques y resto de materias vinculadas con ella. En próximas entradas veremos mas ejemplos de textos e ilustraciones que no se ajustan a la realidad, y que han contribuido a perpetuar errores y a generar falsos históricos que han sido muy difundidos.

Más información

Acceda a esta edición impresa e ilustrada de la carta de Cristobal Colón

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Hay obras que fueron creadas en la época en la que el Mediterráneo era uno de los centros de la Humanidad, cuando las grandes civilizaciones clásicas dominaban el viejo mundo. La Geografía de Ptolomeo es una de ellas. Su importancia y valor están fuera de dudas, pero su trascendencia fue tal que incluso muchos siglos después Cristóbal Colón se equivocó en sus cálculos al basarse en ella.

El autor

Ptolomeo fue un astrónomo, matemático y geógrafo de origen griego, que vivió y trabajó en la mítica ciudad egipcia de Alejandría durante el siglo II d.C.

Mapa de todo el orbe conocido en la época de Ptolomeo

Mapa de todo el orbe conocido en la época de Ptolomeo

La Geografía

En la obra que aquí reproducimos, que su autor denominó Geografía, reunió todo el conocimiento geográfico disponible en el mundo greco-romano. Utilizó un sistema de cuadrículas para representar la latitud y longitud de unos 8000 lugares y los situó en un mapa que abarcaba el mundo conocido en el apogeo del imperio romano.

España

Hispania y parte de los países francos. Al norte aparece una parte de la isla de Albión

La obra está compuesta de 8 libros y contiene una parte ilustrada con 27 mapas, cada uno impreso en dos hojas separadas y enfrentadas

Alejandría

Alejandría, el gran puerto del Mediterráneo africano

Tiene datos inexactos, atribuibles en parte al error en el cálculo del tamaño de la Tierra, que él creía más pequeña de lo que realmente es. Los lugares mas alejados, como el continente asiático, no aparecen bien dibujados.

La actual península de Indochina

La actual península de Indochina, que tiene un perfil muy distinto en este mapa de Ptolomeo

El viaje de Colón

Como resultado de este error de cálculo, Cristóbal Colón se equivocó a la hora de estimar el tiempo que tardaría en navegar en dirección Oeste, hasta llegar a lo que él creía que era Asia. Con el tiempo los navegantes europeos completaron y corrigieron los mapas de Ptolomeo, pero los métodos del antiguo geógrafo continuaron siendo durante mucho tiempo una importante base para la práctica cartográfica moderna.

las actuales Gran Bretaña e irlanda, representadas como Albion e ibernia

Las actuales Gran Bretaña e Irlanda, representadas como Albión e Ibernia, en el denominado Oceanus Occidentalis, hoy Océano Atlántico.

Como ocurrió con muchas de las grandes obras de la humanidad, la de Ptolomeo no se conoció en Europa hasta el siglo XIV, cuando algunos eruditos bizantinos comenzaron a introducir copias de sus mapas y escritos. La edición que aquí se presenta es de 1478, que contiene algunos de los primeros y más finos grabados en cobre, ya que no nos llegado el original.

Un detalle de los mares y costas del Mediterráneo mas clásico

Un detalle de los mares y costas del Mediterráneo mas clásico

La importancia de la Geografía

La obra fue un modelo para los cartógrafos renacentistas y posiblemente también sea el primer atlas conocido. Sentó las bases de la moderna cartografía introduciendo la orientación de los mapas al norte y empleando la latitud y la longitud para situar un punto en una carta, para lo que generó un sistema reticular de paralelos y meridianos distribuidos regularmente.

mar caspio

Mar Caspio

La utilización de la proyección cónica, para intentar mitigar la diferencia que existe entre la superficie esférica real y la representación de ésta en un plano en el papel, fue otro de sus logros.

El Estrecho de Gibraltar, señalado con una columna, bañado por el Mar Hispanicus.Aparece Cádiz como una isla

El Estrecho de Gibraltar, señalado con dos columnas, una al norte y otra al sur, bañado por el Mar Ibericus. Aparece Cádiz como una isla

Los dibujantes y geógrafos renacentistas adaptaron sus técnicas de representación para dar a conocer los nuevos descubrimientos geográficos. Hasta que no surgió una nueva generación de cartógrafos como Ortelius o Mercator, la Geografía fue el modelo a seguir y por eso de ella se hicieron múltiples ediciones, algunas de las cuales han llegado hasta nuestros días.

Los mares y las ciudades de Ptolomeo

Este atlas del viejo mundo no sólo es una joya patrimonial mundial y una fuente para la Historia y la Geografía. Cualquier ciudadano que tenga cierta curiosidad puede acceder a él, y conocer los nombres de los mares y océanos que en la época clásica se daban a las masas de agua conocidas. También es muy interesante, desde el punto de vista divulgativo y didáctico, poder encontrar algunas de las 8000 poblaciones marcadas en los mapas, muchas de ellas actualmente habitadas.

Los ejemplares digitalizados de la obra

Hay varias ediciones disponibles, pero recomendamos dos:

  • Para acceder a la parte ilustrada de la obra, puede ver la digitalización de la Biblioteca Virtual del Patrimonio Bibliográfico, la parte 2.
  • También la Biblioteca Nacional de España cuenta con un ejemplar iluminado, publicado posteriormente, pero estéticamente impresionante. Acceda aquí.

Mas información

La Geografía de Claudio Ptolomeo. Web de la Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid.

La Geografía de Ptolomeo [en inglés]. 2000.

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Durante el siglo XVI el rey sueco Gustavo Adolfo II, conocido como el “león del Norte”, mandó reunir una serie de dibujos y grabados de las principales ciudades europeas.

El rey

El rey Gustavo Adolfo II

Este monarca es muy famoso fuera de Suecia por sus logros militares y porque bajo su reinado Suecia se convirtió en una gran potencia. Sin embargo, en su época se hundió el Vasa, el conocido barco que hoy tiene un museo con este nombre. Aunque fue el gobernante que con mas ahínco defendió el protestantismo en su país, por ironías del destino su hija, la reina Cristina, es conocida como la soberana que renunció a la corona para hacerse católica.

Detalle de unos buques en el puerto de Constantinopla

Detalle de unos buques en el puerto de Constantinopla

Gustavo Adolfo II también fue un hombre de una gran cultura, amante del arte. Como resultado de este interés, con frecuencia ordenaba a sus generales y diplomáticos que compraran tanto libros como mapas, dibujos y grabados en los que aparecieran las ciudades europeas mas importantes de la época.

Detalle Venecia

Detalle de Venecia

Aunque no está muy claro el origen de estos grabados, el antiguo director de la Biblioteca Nacional de Suecia, E.W. Dahlgren, descubrió que el rey los había encargado. 

Detalle de la ciudad de Sevilla

Detalle de la ciudad de Sevilla

La colección está formada por 187 grabados de ciudades, casi todos de finales del siglo XVI. Entre ellos están las urbes portuarias más importantes de Occidente, y de ahí la relevancia de esta serie, conservada en muy buen estado en la Biblioteca Nacional de Suecia. Todas las imágenes provienen de la digitalización proporcionada por dicha institución.

Detalle Góva

Detalle de Génova

Incluimos y comentamos aquí las representaciones de algunas de las ciudades portuarias mas conocidas.

Ámsterdam

La Venecia del Norte, la ciudad de Ana Frank, la urbe cuyas librerías mas hermosas están en Leliegracht, una calle-canal, con el agua casi rozando los pies. Durante la Edad Media había sido un pueblo pescador a las orillas del río Amstel, del que proviene su nombre.

Amsterdam 1597. Fuente BNSuecia.

Ámsterdam 1597

Cuando se realizó este grabado Ámsterdam se había convertido en una de las ciudades más ricas del mundo. Desde su puerto salían embarcaciones hacia el mar Báltico, África, Norteamérica y las actuales Brasil e Indonesia, creando una red comercial mundial.

En el siglo XVII era ya el principal puerto comercial de Europa y posiblemente el centro financiero más grande del mundo.

Constantinopla

Heredera del mundo griego y romano, a lo largo de la Edad Media fue una de las mayores y más ricas ciudades de Europa. Conocida como “la Reina de las Ciudades” y “Encrucijada del Mundo”, recibió a lo largo de su milenaria historia múltiples nombres: primero fue Bizancio, luego pasó a ser Constantinopla y hoy es Estambul.

Tiene una privilegiada situación, ya que está en el estrecho del Bósforo, que divide en dos partes la ciudad de Estambul. A la vez, el estrecho comunica el mar de Mármara con el mar Negro y también separa físicamente Asia de Europa.

Constatntinopla 1616

Constantinopla 1616.

Génova

La vida de esta ciudad estuvo unida desde sus orígenes a su puerto y a las actividades marineras que fueron el punto de referencia constante de toda su historia política y cultural. Durante la Edad Media fue una de las Repúblicas Marítimas que se formaron en el Mediterráneo.

Génova 1553

Génova 1553

Su puerto sigue siendo uno de los más importantes del Mediterráneo, tanto por el tráfico de mercancías como por el movimiento de pasajeros y la amplitud de sus estructuras. Allí encontramos la célebre Lanterna, antiguo faro símbolo de la ciudad.

Lisboa

Situada en la desembocadura del río más grande de la Península Ibérica, su privilegiada situación fue utilizada desde el Neolítico para comerciar con las tribus del interior. Celtas, griegos, romanos y árabes la conquistaron y poblaron. Fue uno de los puntos de parada y abastecimiento de la ruta del estaño.

Lisboa 1619

Lisboa 1619

Durante los siglos XVI y XVII la mayor parte de las expediciones portuguesas de la Era de los Descubrimientos partieron de Lisboa, incluyendo la salida de Vasco da Gama hacia la India en 1497. Su edad de oro es el siglo XVI, porque se convirtió en un punto importantísimo del comercio europeo con el lejano oriente y con Brasil.

Sevilla

El de la Carrera de Indias, el único puerto marítimo de España en una ciudad de interior, albergaba durante el siglo XVI un gran número de embarcaciones a lo largo del río Guadalquivir.

Sevillla, 1619

Sevillla, 1619

Tras la llegada a América en 1492, Sevilla se convirtió en el centro económico del Imperio marítimo español. Los Reyes Católicos fundaron la Casa de la Contratación, desde donde se gestionaban y controlaban los viajes y las riquezas de América. Posteriormente también acogió la Universidad de Mareantes para formar a los pilotos de la Carrera de Indias. Durante el siglo XVI la ciudad experimentó un gran desarrollo.

Venecia

Fundada en el siglo V dentro del Imperio Romano de Oriente, pero poco a poco llegó a independizarse de éste. Durante centurias fue una relevante ciudad-estado, que desarrolló un poderío marítimo de tal calibre que le permitió dominar el comercio en el Mediterráneo.

Venecia

Venecia s. XVI

Debido a su ubicación y a sus contactos, ocupó una posición dominante en el comercio con los reinos de China e India. La ciudad está construida sobre un archipiélago de 118 pequeñas islas unidas entre sí por 455 puentes, fue patria de insignes personajes como Marco Polo y Sebastian Cabot.

 Síntesis

Una importante colección de grabados de ciudades portuarias europeas de la Edad Moderna, reunidas por un rey guerrero muy culto, que forman ya parte del Patrimonio Naval y Marítimo de la Humanidad y están accesibles a nivel mundial gracias a la Biblioteca Nacional de Suecia.

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