Esta semana vamos a conocer una gran cisterna que abastecía de agua potable a la flota romana establecida en el puerto de Miseno (Italia), y que curiosamente en su forma se asemeja a una catedral gótica.

Cuando el emperador Augusto trasladó la flota romana occidental al puerto de Miseno, en el siglo I, pronto se vio que la zona que lo rodeaba carecía de fuentes naturales de agua dulce. Sin embargo, para los romanos el agua era imprescindible, no sólo para beberla, sino porque había desarrollado una cultura basada en ella. Esto significaba que usaban cerca de 500 litros diarios por habitante, cifra muy elevada si la comparamos con los 150 litros necesarios actualmente.
La piscina maravillosa
Con el objetivo de satisfacer las necesidades de los marinos romanos allí establecidos (Classis Pretoriae Misenensis), que solían solicitar un suministro continuo de agua dulce, se construyó la Piscina Mirabilis a mediados del siglo I. Está formada por una cuenca rectangular que tiene 15 m de alto, 25 m de ancho y 75 m de largo. En su tiempo podía contener más de 12.000 m3, destinados exclusivamente a la base naval y a la flota anclada en el puerto de Miseno.

El acueducto que la llenaba iba desde los montes de Serino hasta Nápoles, en un recorrido de algo menos de 100 km.
Su estructura
Las bóvedas de cañón, hechas de hormigón y ladrillo, se sostienen sobre 48 pilares cruciformes, que se organizaron en cuatro filas, que originan cinco naves largas y trece cortas, lo que da la apariencia de una catedral gótica.

La Piscina Mirabilis contaba con dos puertas situadas en la parte superior de las escaleras, una en la esquina noroeste, todavía en funcionamiento, y otra en el lado sureste. Actualmente existen orificios en los que, cuando entran los rayos del sol, se crean colores únicos.

Los muros de la piscina estaban formados con capas horizontales de ladrillos, mientras que para los pilares se utilizaron pequeñas piedras de toba mezcladas con cal, puzolana, así como tejas y cerámicas rotas. La estructura se impermeabilizó enluciendo y pintando.

Más acerca de la cisterna
En la parte central de la estructura hay una pequeña piscina que tiene algo más de 1 m de profundidad, llamada piscina limaria, que se utilizaba cuando se vaciaba la cisterna, para facilitar los procedimientos de mantenimiento y limpieza. En el exterior del aljibe hay un grupo de pequeñas estancias, también provistas de bóvedas de cañón y paredes, que probablemente se usaban para almacenar herramientas hidráulicas.

Este lugar estuvo cerrado y nunca se utilizó para ninguna otra función más allá de la de aljibe. Con el paso de los siglos la Piscina Mirabilis pasó a ser un espacio abandonado, en el que la humedad del subsuelo invadía la superficie de las paredes y del suelo. Las primeras obras de restauración se iniciaron durante el siglo XX y hay varios proyectos para su reutilización como elemento cultural dinamizador.

Video sobre la gran cisterna de Miseno 1′
Más información
BEVILACQUA, Antonella, et al. New Acoustic Design for the Piscina Mirabilis Located nearby the Port of Misenum. Heritage, 2024, 7, 8, p. 4423-4439.
CRAPPER, Martin, et al. The hydraulic characteristics of Roman lead water pipes: an experimental investigation. The International Journal for the History of Engineering & Technology, 2022, 91, 2, p. 119-134.
D’AGOSTINO, Pierpaolo, et al. Material modelling for immaterial fruition. The virtual and augmented reality of the Aqua Augusta Campaniae and the Piscina Mirabilis. Disegnarecon, 2021, 14, 27, p. 1-11.
DE FEO, Giovanni, et al. The greatest water reservoirs in the ancient Roman world and the “Piscina Mirabilis” in Misenum. Water Science and Technology: Water Supply, 2010, 10, 3, p. 350-358.
SOTO, Gerardo J. Los Plinios, el Vesubio, Pompeya y el Imperio Romano de la segunda mitad del siglo I. TFM presentado en el Máster profesional en Humanidades de la Universidad Latina Campus Heredia, Costa Rica, 2014.
