Una antigua y aristocrática ciudad costera romana llamada Bayas (Baia o Baias), famosa por la «vida de perdición» que allí se desarrollaba, terminó siendo víctima de un volcán, y hoy una parte yace sumergida bajo las aguas del mar Tirreno. En aquella época muchos pensaron que era un castigo, hoy sabemos que vivir cerca de un volcán es peligroso. Si además es una ciudad litoral, como es el caso, hay peligro de acabar arrasada por uno o varios tsunamis que ocurren tras la explosión volcánica.


La ciudad balneario
Los ciudadanos ricos del imperio romano tenían varios lugares donde ir a descansar y a pasar algún tiempo de ocio. Una de las zonas preferidas por la aristocracia era la parte suroeste de Italia. Por eso la ciudad de Bayas, muy cercana a Nápoles, estaba llena de villas lujosas y contaba con aguas termales. Está a pocos kilómetros del puerto imperial de Miseno. Con cierta frecuencia emperadores como Julio César o Claudio la visitaban. Algunos de los más conocidos escritores de la época (Varrón, Séneca o Cicerón) criticaron mucho las actividades que se desarrollaban en el lugar, porque aparte de los baños, decían, ocurrían todo tipo de «actos carnales lujuriosos, de vicio y perdición».
Parece que su nombre se debe a Bayo, el timonel de la nave de Ulises, según cuenta Homero.

Posiblemente la actividad que hacía que brotaran las aguas termales terminó destruyendo la población. Ocurrió cuando el supervolcán situado en esta zona tuvo un profundo estallido. Bayas está a unos 40 km de la famosa Pompeya, una de las ciudades arrasadas por el Vesubio. Toda esta zona está rodeada por los Campos Flégreos, una enorme caldera volcánica que alimenta las erupciones, que tienen lugar de manera periódica.

Varios movimientos tectónicos sucedidos entre los siglos III y V, y otros más tardíos acaecidos posteriormente, hicieron que gran parte de Bayas quedase sumergida a unos seis metros, en las aguas de la bahía de Nápoles.

Para acabar
Actualmente se puede bucear directamente sobre los restos de antiguas y privilegiadas villas romanas, como la de los Pisoni, y admirar copias de las estatuas romanas originales, que están cercanas a la costa, a una profundidad que oscila entre los 2 y los 12 metros.






Tanto la zona sumergida de Bayas como la terrestre, forman parte del Parque Arqueológico Sumergido de Baia.

Más información
Buceo entre las ruinas de una festiva ciudad romana. Rfi, 2021.
CHIOFFI, Laura. Portus Iulius. Mefra Mélanges De L’École Française De Rome. Antiquité, 2013, 125-1.
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MOWDY, Haley. The history and importance of the Roman bath. 2016 [s. e.]
Parque Arqueológico Sumergido de Baia [web] 2022.
PASSARO, Salvatore, et al. Multi-resolution morpho-bathymetric survey results at the Pozzuoli–Baia underwater archaeological site (Naples, Italy). Journal of Archaeological Science, 2013, 40, 2, p. 1268-1278.
STEFANILE, Michele. Research, protection and musealization in an underwater archaeological park: the case of Baia (Naples-Italy). En Actas das IV Jornadas de Jovens em Investigação Arqueológica JIA 2011. Universidade do Algarve, 2012, p. 57-63.
VERONESE, Luigi. Alle origini di una difficile tutela: Amedeo Maiuri ei restauri al parco archeologico delle terme di Baia. Restauro Archeologico, 2018, 26, 1, p. 20-43.

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