La recuperación del anillo del rey Minos por parte de Teseo
En un poema titulado Los jóvenes o Teseo (s. V a. C.), catorce jóvenes atenienses viajan como prisioneros desde Atenas a Creta, pues iban a ser introducidos en el laberinto como tributo al Minotauro. Entre ellos iba Teseo. Durante el trayecto, el rey Minos arrojó un anillo de oro al mar y le pidió a Teseo que, si realmente era hijo de Poseidón, se lanzara y lo recuperara de las profundidades. Teseo se tiró al agua y unos delfines lo condujeron al palacio de Poseidón y Anfitrite. Allí lo agasajaron con una corona de oro y así engalanado emergió de nuevo junto a su barco, demostrando su ascendencia divina.
