La privilegiada posición geográfica de Mallorca, en las islas Baleares (España), la convirtió en una de las encrucijadas de las rutas marítimas mediterráneas desde la Antigüedad. El auge del comercio favoreció el desarrollo en todos los aspectos de la navegación, entre ellos la realización de instrumentos, tales como cartas náuticas y brújulas.

Un mallorquín universal, Ramon Llull, había impartido allí sus conocimientos durante el siglo XIV, y consiguió potenciar el interés por la náutica, la cartografía y la navegación.

Si sumamos la situación central en el Mediterráneo y la presencia de sabios vinculados con la navegación, el resultado fue el surgimiento de una fecunda escuela cartográfica con características únicas.

Esta consiguió un alto nivel de calidad y produjo obras excepcionales durante aproximadamente unos tres siglos, desde el XIV hasta el XVI. Tuvo una industria gremial, y en muchos casos familiar, donde se realizaron bellísimos mapas de gran precisión.

Las cartas de navegar de la escuela mallorquina tienen dos peculiaridades:
a) Muchas de ellas presentan datos sobre autor, cronología y lugar de realización. Esto es una característica casi exclusiva, ya que es complicado identificar a los autores de las cartas si ellos mismos no firman su trabajo, y en esos momentos, aparte de los mallorquines, pocos lo hacían.
b) Además ofrecían datos geográficos sobre los continentes conocidos en esos momentos, así como variada información gráfica acerca de costas y puertos. En varias cartas se pueden encontrar ilustraciones de distintos monarcas, accidentes geográficos, figuras de animales o de ciudades, así como escalas de millas, tablas gráficas o astronómicas y leyendas.
En algunos casos, sabemos que la formación de los cartógrafos se realizó en talleres del mismo colectivo, como ocurrió con Macià de Viladestes.
Las ideas de otros centros situados en la península Itálica, unidas a los nuevos descubrimientos, se terminarían filtrando en la metodología seguida en esta escuela mallorquina, tal y como ocurrió en otras instituciones cartográficas europeas.

Formaron parte de ella cartógrafos como Angelino Dulcert, Cresques Abraham, Jafuda Cresques, Macià de Viladeste y Gabriel de Vallseca, entre otros.

Un estudio reciente ha descubierto que los primeros propietarios de cartas de navegar eran mayoritariamente personas relacionadas con la navegación. Sin embargo, desde fines del siglo XV estas pasan a formar parte de las colecciones de miembros de la nobleza y de profesionales liberales, cuyo único interés era poseer valiosos y bellos documentos que otorgaran prestigio a sus familias.

Para acabar
Esta magnífica escuela cartográfica produjo obras de gran belleza y precisión. Se han perdido muchas de ellas, y, de las que quedan, hay un importante porcentaje conservado en instituciones patrimoniales fuera de las fronteras españolas. Aunque se han escrito diversos trabajos, es necesario seguir investigando acerca de sus miembros, sobre sus obras y también la trascendencia que tuvo en los siglos posteriores. Son importantes para la Historia y el Patrimonio Marítimo por su profundo contenido estético, sin duda, pero también porque recogen multitud de datos e información muy útiles para conocer la evolución de la historia, la geografía y el arte.
Más información
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Muy bien el post. Pero falta comentar que la Escuela Cartográfica de Mallorca era una de las Escuelas Cartográficas Catalanas, junto con la de Barcelona y con la de Messina en Sicilia, porque estaban escritas en catalán de la época y tenían una serie de características en común y las diferenciaban de las italianas, como bien comentas.
Precisamente el mapa de la escuela de Mallorca más conocido, que mencionas, de Cresques, se le llama «Atlas catalán», tal como tienes en la Bibliografía (Conte de los Ríos). Si se denomina así, por algo será.
En relación con eso, en el post parece que la cartografía de Mallorca aparezca por generación espontánea, cuando la realidad es que hacía menos de 100 años que la mayoría de los habitantes de Mallorca eran hijos y nietos de los catalanes que la colonizaron con Jaime I, y seguía habiendo una interrelación muy profunda entre cartógrafos y cualquier otra profesión, gremio, etc) de Mallorca y de Barcelona.
Saludos, Albert
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Estimado señor, agradecemos su mensaje y su opinión. Reciba un cordial saludo.
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También sería bueno comentar que Cresques y algún otro de estos miniaturistas, muy buenos dibujantes, eran judíos.
Saludos
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Y probablemente
también conversos…
Eran tiempos difíciles.
>>>
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Muy buena publicación. Mapas muy buenos. Felicitaciones
El mar, 28 de oct de 2025, 04:33, Blog Cátedra de Historia y Patrimonio
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Muchas gracias. Un saludo muy cordial.
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