Las galeras, las naves que durante siglos navegaron por el Mediterráneo, tenían diversos tamaños y características. Según la eslora, aparte de la nave típica, podían ser, además, galeotas, fustas, bergantines y fragatas. Esta semana vamos conocer un poco más acerca de la galeota, también conocida como media galera.

Era de dimensiones más reducidas, ya que tenía unos 20 m de eslora y 4,5 m de manga, por lo tanto necesitaba menor número de remeros. También carecía de arrumbada y su arboladura solía ser de un sólo mástil, aunque también las había de dos. No disponían de corulla, por lo que las piezas de artillería que portaba estaban al descubierto.
La crujía era más estrecha y también más baja que la de las galeras. En ella iban, en el centro, una de las piezas de artillería y las otras dos en las bandas, y a veces se incorporaban esmeriles. Disponía de una pequeña nave auxiliar o barquilla (sin llegar a ser el esquife de las galeras).

Se usaba para la defensa de las costas, tanto en el Mediterráneo, como posteriormente en los territorios de ultramar españoles (América y Filipinas).
En el Mediterráneo la utilizaron por igual cristianos y musulmanes. En el Norte de África era muy frecuente que se usara el término galeota para designar a una galera. Esto se hacía por el miedo de sus dueños a que los sultanes turcos se apropiaran de ellas, ya que eran muy necesarias en los enfrentamientos con las naciones cristianas. Existen múltiples ejemplos de ataques a las costas españolas por parte de galeotas norteafricanas (Velasco, 2015).

Galeotas documentadas
A lo largo de la historia se pueden hallar textos que mencionan este tipo de nave. Entre los reinos cristianos tenemos un ejemplo durante el siglo XIV, sobre las cuentas de una galeota que estuvo capitaneada por Arnaldo Aimar, en Cerdeña, bajo el mando de Bernardo de Senesterra (1384-1387), o el permiso concedido a García López de Arriarán, capitán de la Armada, para que pudiera ir a por una galeota que habían construido en Cullera (Valencia).
También hemos encontrado dos expedientes del año 1578, uno sobre la construcción de una galeota para la guarda de las costas de Tierra Firme (América continental), y otro, que contiene la carta de Juan Andrea Doria (príncipe de Melfi) a Felipe II sobre la toma de dos galeras sicilianas por ocho galeotas turcas.
Ya para el siglo XVII, ha aparecido el testamento de Francisco Barroso, natural de Lisboa, capitán general de las galeotas de Cabo Verde en 1613.

Para acabar
La galeota, una nave más pequeña que una galera, pero con casi todas sus ventajas, se usó en ambas orillas del Mediterráneo durante siglos, tanto para la guerra como para la defensa de las costas. Sus características hicieron que también se utilizara en el continente americano y en Filipinas. Es otro tipo de nave que surcó mares y océanos en épocas medieval y moderna, Patrimonio Naval en estado puro.
Más información
FONDEVILA-SILVA, Pedro; CHAÍN-NAVARRO, Celia y SÁNCHEZ-BAENA, Juan José. Las galeras españolas en la Edad Moderna. Evolución, arquitectura y navegación. Madrid: Silex, 2023.
GONZÁLEZ FERNÁNDEZ, Marcelino. Galeras, galeazas y galeotas en el siglo XVI. Revista General de Marina, 2021, 281, p. 2.
OLESA MUÑIDO, Francisco Felipe. La galera en la navegación y el combate. Barcelona: Ariel, 1971.
VELASCO HERNÁNDEZ, Francisco. Las galeras del corsario Alí Bitchín y sus campañas de saqueo en las costas de Alicante y Murcia durante la década de 1630. Revista de Historia Moderna, 2015, 33, p. 163-185.
