Los viajes por motivos devocionales eran frecuentes en el Antiguo Egipto y tenían carácter de peregrinación. Uno de ellos consistía en la celebración de festivales anuales que recreaban el drama de la muerte y resurrección de Osiris, en la ciudad sagrada de Abidos. Fue en este centro, según la mitología, donde se encontraba la tumba del dios que presidía el mundo de los difuntos. Según sus creencias, estos podían acudir en una barca mágica a participar en los festivales.

El auge del culto a Osiris en Abidos se remonta a la época de la dinastía XI (S. XXII-XX a. C.). A partir de ese momento, los denominados «Misterios de Osiris» se celebraban anualmente. Los miembros de la élite egipcia solían peregrinar desde Tebas hasta Abidos para erigir estelas y cenotafios, levantar capillas, así como a dedicar ofrendas, con la intención de asegurarse la eterna participación en los ritos después de su propia muerte.

Una de las primeras estelas levantadas nos ilustra sobre la idea de que el difunto podía realizar un viaje simbólico, o mágico, a la ciudad de Abidos, y que, desde su propia tumba en Tebas, pudiera acudir a las celebraciones. Lo encontramos en la tumba del visir Dagi (dinastía XI). En la estela se encuentra representado el viaje, acompañado por un himno de adoración a Osiris. Es la llamada «fórmula de Abidos», que estaba compuesta por veinte deseos.

La celebración del mito
La barca sagrada de Osiris es conocida como neshmet, y se usaba durante la gran procesión, cuando la estatua del dios era transportada desde el templo hasta un cementerio cercano a Abidos. En dicha ceremonia un sacerdote guardaba toda la noche la estatua de Osiris. Luego, al amanecer, la procesión regresaba al templo con una nueva estatua del dios, con su imagen renovada, lo que daba fin a la ceremonia.
El viaje mágico a Abydos
En el trayecto no sólo iba la nave del fallecido, sino que con frecuencia lo acompañaban familiares y amigos. Conocemos detalles de este viaje mágico por las estelas conmemorativas. La comitiva iba navegando hacia el norte, puesto que así lo indicaba el texto («navegar aguas abajo») es decir, siguiendo el curso del Nilo. Llevaban las velas recogidas y utilizaban los remos.

Como se puede ver en la imagen superior, el viaje de vuelta se hacía con las velas henchidas, ya que en este trayecto era necesaria su potencia para el regreso a Tebas.

Para acabar
Estos misterios, asociados a muchos personajes importantes, se han hallado en distintos enterramientos (como en las tumbas tebanas TT 39, 81, 82, 100 y 343), por lo que en esos momentos era frecuente su uso en las capillas levantadas en honor a este dios. Es decir, que muchos notables de la época creían que, una vez muertos, podrían participar en los «Misterios de Osiris», viajando hasta Abidos en una barca mágica. Es toda una declaración de ideas de la función de una embarcación, que no sólo les servía en vida para navegar por el Nilo, sino que también la podrían utilizar en el más allá, para viajar a los festivales de Osiris.
Más información
ABDUL-QADER, M. Two Theban Tombs. Kyky and Bak-en-Amun. En Annales du Service des Antiquités de l’Égypte, 1966, p. 157-184.
ABDUL-QADER, M. The development of the funerary beliefs and practices displayed in the private tombs of the New Kingdom at Thebes. Cambridge: University, 1957.
JACQ, Christian. El árbol de la vida: los misterios de Osiris I. Barcelona: Booket, 2021.
MARTÍN ROSELL, Pablo. Deseos para la eternidad: La fórmula de Abidos y el desarrollo de los Misterios de Osiris en las estelas votivas del Reino Medio egipcio. Helade, 2018, 4, 2, p. 43-61.
MARTÍN ROSELL, Pablo. La estela del supervisor del sello Mentuhotep (CG 20539). Análisis y traducción. Aula Orientalis, 2024, 42, 1, p. 53-76.
RODRÍGUEZ, Jimena. Los misterios de Osiris bajo el mar. Clío: Revista de historia, 2015, 169, p. 22-27.
TRELLO, Jesús. Ritos de resurrección en la tumba de un dios: Osiris en Abydos. Boletín de la Asociación Española de Egiptología, 1997, 7, p. 191-202.
TRELLO, Jesús y ARRACHE, Gabriela. El viaje a Abydos en la tumba de Puimra (TT 39); una alteración temprana del programa iconográfico inicial. Boletín de la Asociación Española de Egiptología, 2018, 27, p. 207-240.

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