El patrimonio marítimo natural es un tema poco tratado. Por ello esta semana nos vamos a dedicar a los animales marinos prehistóricos. Sabemos que en esos momentos había, entre otros, dinosaurios y grandes reptiles. La mayor parte eran terrestres, pero existieron especies marinas y también litorales. Aquí nos vamos a detener en uno de ellos que apenas se conoce y, sin embargo, era el mayor de todos. Así, al interés que suscitan estos enormes animales entre lectores de todas las edades, ahora podemos sumar que el dinosaurio más grande tuviera su habitat en la costa y posiblemente se adentrara en el mar y se alimentara de otras criaturas marinas.
Aunque para el público son todos dinosaurios, la mayor parte de los que vivían en el agua eran grandes reptiles (como los ictiosaurios, plesiosaurios y mosasaurios), algunas de cuyas representaciones aparecen en la galería siguiente. Por ello, se les conoce como dinosaurios marinos, pero realmente no lo son.


Teniendo en cuenta esta diferencia (dinoasaurios y reptiles marinos), algunos autores han mantenido que los grandes dinosaurios nunca colonizaron los océanos. Hasta hace pocos años esta afirmación era válida. Sin embargo, nuevos descubrimientos están refutando esta tesis, y el espinosaurio es uno de los protagonistas. Esta especie se identificó hace más de un siglo, pero sólo las investigaciones de los últimos años están sacando a la luz a un auténtico dinosaurio, cuya vida se desarrollaba en las zonas costeras. A pesar de que se admite su vinculación marítima, todavía queda mucho por investigar.

Espinosaurio
Era un enorme animal que medía unos 15 m de alto y pesaba entre 4 y 6 toneladas. Tenía un craneo alargado, como el de los cocodrilos. Contaba con un cuello largo y una cola gigantesca. Era muy potente, fuerte y ágil. Su nombre se debe al conjunto de espinas que portaban en su espalda, que parece una gran vela dorsal, que es muy llamativa y lo caracteriza.
Vivió aproximadamente hace unos 90 millones de años.

Los restos de los primeros ejemplares se hallaron en Egipto, y en los últimos años se han excavado también en Marruecos, por lo que es posible que su habitat estuviera en el norte del actual continente africano.

Desde hace poco tiempo están apareciendo ejemplares similares en diversas zonas de la Europa meridional, como por ejemplo en España. Además, también acaban de descubrir restos de un espinosaurio que, a diferencia de los anteriores, portaba una enorme cresta en la cabeza, que podía alcanzar los 50 centímetros (Sereno 2026).

¿Era un dinosaurio marino o simplemente costero?
Varias características del espinosaurio, como sus dientes, indican estilos de vida semiacuáticos. Su enorme cola sugiere que podía actuar como un enorme timón que facilitaba su vida bajo el agua. Por ello, no era el primer dinosaurio que entraba en el agua, pero sí es el primero en el que se han identificado adaptaciones especiales para ello. Pero los acuerdos sólo llegan hasta aquí, ya que hay divergencia en la interpretación de estas características. Vamos a conocerlas.
Tesis 1: Era un animal que vivía en la costa
Entre los que apoyan la tesis costera está Henderson, que en el año 2018 teorizó que no cazaba completamente sumergido en el agua, sino que habría pasado gran parte de su tiempo en tierra o en aguas poco profundas. Es decir, que era un animal que vivía en la costa y que podía cazar en el agua, pero no se sumergía.

Tesis 2: Era un dinosaurio marino
Mientras, otros indican que el espinosaurio era un animal marino, que podía bucear en el mar ayudándose con su enorme cola. Por lo tanto, mantienen que podía haber tenido un estilo de vida comparable al de los caimanes y cocodrilos modernos, permaneciendo sumergido durante largos períodos de tiempo mientras cazaba.

Para acabar
La Ciencia, en los momentos actuales, se debate entre la consideración de que el espinosaurio era totalmente acuático y otra intermedia que propone que, aunque entraba y cazaba en el agua, no era un ser marino como los plesiosaurios. Una muestra de esta discordancia la volvemos a encontrar en dos trabajos recientes, del año 2022, que tienen tesis diferentes. Fabbri dice que era un monstruo fluvial acuático, mientras que Sereno opina que se entiende mejor como un animal semiacuático, que frecuentaba las zonas costeras y fluviales.

Seguiremos analizando sus trabajos. Mientras ya sabemos que el espinosaurio, el mayor de todos los dinosaurios, era un animal semiacuático, que se alimentaba principalmente de seres marinos. Futuros trabajos científicos decidirán si vivía en el agua o solo la visitaba. Todo un descubrimiento para nuestro Patrimonio Marítimo Natural.
Más información
EZQUERRA MIGUEL, Rubén; COSTEUR, Loïc y PÉREZ-LORENTE, Félix. Los dinosaurios también nadaban. Investigación y Ciencia, 2010, p. 81.
FABBRI, Matteo, et al. Subaqueous foraging among carnivorous dinosaurs. Nature, 2022, 603, 7903, p. 852-857.
HONE, David & HOLTZ, Thomas. Evaluating the ecology of Spinosaurus: shoreline generalist or aquatic pursuit specialist?. Palaeontologia Electronica, 2021, 24.
ISASMENDI MATA, Erik. Study of isolated teeth of theropod dinosaurs: spinosaurids of the Early Cretaceous of La Rioja in an Iberian context. TFG presentado en la Universidad del País Vasco, 2018.
MORATALLA, Joaquín. Dinosaurios: un paseo entre gigantes. Edaf, 2008.
SERENO, Paul C., et al. Spinosaurus is not an aquatic dinosaur. Elife, 2022, 11, p. e80092.
SERENO, Paul C., et al. Scimitar-crested Spinosaurus species from the Sahara caps stepwise spinosaurid radiation. Science, 2026, 391, 6787, p. eadx5486.
SMART, Sean & SAKAMOTO, Manabu. Using linear measurements to diagnose the ecological habitat of Spinosaurus. PeerJ, 2024, 12, p. e17544.
STEMBRIDGE‐KING, Joe & WILKIN, Jack Thomas Rhodes. The lifestyle of Spinosaurus. Geology Today, 2025, 41, 3, p. 118-122.
