El viaje que inspiró a Darwin

Autor: Daniel Cánovas Marín
Ilustraciones, revisión y maquetación: Equipo del blog de la Cátedra Historia Naval

Charles Darwin cuando era muy joven

Este es un trabajo sobre una de las travesías más importantes de la Historia, su recorrido alrededor del mundo llevará a una importante deducción que terminó cambiando lo conocido hasta ese momento sobre el origen y la evolución de la vida en la Tierra.

El viaje se realizó en el HMS Beagle, un bergantín de la clase Cherokee que flotó por primera vez el 11 de mayo de 1820 desde los astilleros Woolwich; tenía 27,5 metros de eslora, 7,5 metros de manga, 3,8 metros de calado, diez cañones, 235 toneladas de carga y una tripulación de ciento veinte hombres.

Litografía de la época que reproduce el Beagle

El Beagle realizó tres grandes viajes, aunque aquí nos centramos en el más importante y transcendental de todos, el segundo: aquel en el cual se hallaba a bordo el joven científico Charles Darwin, que con tan solo 22 años partió como naturalista de a bordo, para una travesía alrededor del mundo que duraría 5 años.

Travesía del Beagle durante los 5 años que duró el segundo viaje

La expedición partió el 27 de diciembre de 1831, desde el puerto de Davenport (Inglaterra), capitaneado por joven navegante Fitz Roy, que ya con 23 años era capitán de navío, habiéndose enrolado con 12 años.

Darwin y Fitz Roy. El científico y el marino

El objetivo principal de la expedición era completar los estudios hidrográficos de la Patagonia y la Tierra de Fuego, además de efectuar una serie de medidas cronométricas alrededor del mundo. Darwin había conseguido su puesto a bordo gracias a los contactos y la insistencia de su amigo Henslow. Al principio se mostraba reticente pero, tras apremiarle en repetidas ocasiones, finalmente aceptó la responsabilidad.

«Le he señalado que eres la persona más indicada de cuantas pueden estar dispuestas a aceptar tal cosa. No se lo he dicho porque te considere un naturalista consumado, sino por el hecho de que estás perfectamente capacitado para recoger, observar y anotar todo lo que merezca la pena en el campo de la Historia Natural…..” (Henslow. Carta a Darwin).

Tras partir su primer destino fue Tenerife, pero no les dejaron arribar a puerto, porque se creía que la tripulación podía portar el cólera. Seguidamente llegaron a Cabo Verde, donde Darwin quedó sorprendido por las llanuras volcánicas y catalogó varias especies de microorganismos, además de observar el comportamiento de los pulpos. Tras ésto cruzaron el Atlántico y fueron fondeando en ciudades costeras como San Salvador, Río de Janeiro, Montevideo y Bahía Blanca, hasta que por fin llegan a Patagonia y Tierra de Fuego, donde el naturalista queda maravillado con los indígenas, que carentes de un lenguaje articulado han desarrollado una capacidad mímica tan rica que no necesitan hablar para comunicarse. Tras pasar por Valparaíso y Callao ambas ciudades ya del Pacífico, el Beagle fondea en su destino más importante, las Islas Galápagos, donde, tras observar la fauna de varias islas, se percata de que, aunque las especies que las habitan son parecidas, en cada una de ellas hay algo que las hace diferentes, dando lugar a la famosa observación de los pinzones.

Tras esta importante parada parten rumbo a Nueva Zelanda, donde arriban el 21 de diciembre, habiendo cruzado el Pacífico y, tras observar las costumbres indígenas parten hacia Sydney, donde Darwin anota que es la creación más grande del impero británico. Continúan la ruta fondeando en Tasmania, King George Sound, llegan a las islas Keeling (o islas Cocos), donde observa la diversidad del coral. Su ruta les lleva por las islas Mauricio hasta Ciudad del Cabo, y allí se entrevista con el matemático John Herschel, con el cual conversa sobre volcanes, terremotos y movimientos de la tierra.

La siguiente parada de su viaje es la Bahía de los Santos, donde se finaliza el estudio cronométrico alrededor del mundo, allí Darwin vuelve a disfrutar de la selva brasileña, que no deja de fascinarle. Tras cinco años de travesía por fin el Beagle arriba puerto en Falmouth el 2 de octubre de 1836. Tras ésto Darwin exclama.

    • “el mundo deja de ser para mi una hoja muerta, convirtiéndose en un lugar lleno de imágenes animadas”

Con el paso del tiempo, elaboraría su famosa teoría de la evolución a partir de las observaciones de las que había sido testigo en su viaje por los más diferentes escenarios del mundo. Sin embargo, otro de los protagonistas del viaje, el Beagle, ”aquella bonita nave en la que viví durante 5 años”, como el mismo Darwin describió al regresar a Inglaterra, continuaría navegando y realizó un importante viaje más por las costas de Brasil.

El origen de las especies

Viajando a bordo del Beagle, durante largos años (1831-1836) recogió datos botánicos, zoológicos y geológicos que posteriormente le permitieron establecer un conjunto de hipótesis que cuestionaban las ideas precedentes sobre la generación espontánea de la vida.

Dibujo de la fauna de las Islas Galápagos

La diversidad observada permitió que durante los años siguientes el científico intentera explicar de manera coherente los motivos que dieron lugar a los datos obtenidos. Una de las etapas que más influyó en él fue su paso por las islas Galápagos, donde encontró 14 subespecies distintas de pinzones, que se diferencian únicamente en la forma del pico. Es decir, que cada una de ellas estaba adaptada a un tipo de alimentación y vivía en un hábitat diferente en las diversas islas.

Darwin muchos años después de sus viajes, publicó en 1859 el libro titulado El origen de las especies, en el que desarrolla el principio de la selección natural, que califica como el motor más importante del proceso evolutivo. Con él dió un vuelco a las teoría existentes y sentó la bases, junto con otros investigadores, de las modernas teorías de la evolución. Ello le valió críticas y burlas de algunos de sus compañeros, como la caricatura que aparece abajo.

El Beagle continuó navegando

En 1845 fue transformado en buque guardacostas y posteriormente transferido al servicio de aduana para controlar el contrabando en la costa de Essex, en la orilla norte del estuario del río Támesis. En 1851 los operadores de las empresas de ostras pidieron su eliminación por obstruir el río, por lo que el 25 de mayo de 1851 fue renombrado como WV N°7 y en 1870 fue vendido para desguace.

Bibliografía

Sobre la teoría de la evolución

Simulación virtual del HMS Beagle 0,5′

El viaje de Darwin Video 3′

Charles Darwin y la evolución 6′

5 comentarios en “El viaje que inspiró a Darwin

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