Antiguas fortalezas costeras en el Índico

A lo largo de la historia, desde la Antigüedad, ha habido intercambios comerciales entre Europa y el lejano Oriente. Hay pruebas documentales y restos de infraestructuras que así lo demuestran. Primero fue la Ruta de la Seda, tanto en su versión terrestre como la marítima. Ya en la Edad Moderna surgió la denominada Ruta de las Especias, que bordeaba casi todo el continente africano.

El océano Índico en el mapa de Ptolomeo. Fuente

Existen relatos que cuentan historias acerca de puertos exóticos, de comerciantes que hablan extrañas lenguas y de naves que llegan a Europa repletas de productos asiáticos que, dependiendo de las épocas y de las modas, podían ser seda, porcelana o especias (canela, anís, jengibre o clavo), entre otras. Un libro magníficamente ilustrado recoge las antiguas infraestructuras defensivas de varios de estos puertos del océano Índico.

Puertos importantes en el comercio del O. Índico en la Antigüedad. Fuente

La ruta marítima

Tras ser recolectadas, las especias de las Indias Orientales, Ceilán, Sumatra o Java, se transportaban inicialmente hasta la bahía de Bengala. A partir de ahí existían dos opciones, en una de ellas se atravesaba la India y en otra se bordeaba hasta el oeste, donde se compraban más productos, hasta las costas de Kerala. Allí mercaderes, principalmente árabes, se dirigían hacia Occidente en barcos que atravesaban el océano Índico.

La antigua Ruta marítima de la Seda y de las Especias. Fuente

La ruta seguía dos caminos, el primero llegaba a Damasco y a Constantinopla, atravesando el Golfo Pérsico; y otro por el Mar Rojo, hasta llegar a Egipto cruzando el Nilo. Luego se llegaba al Mediterráneo, y desde allí la mercancía se distribuía a las naciones ribereñas.

Plano de la fortaleza de Baçaim (Bassim o Bassein), en el oeste de la India

La moderna Ruta de las Especias

La prosperidad de esta ruta marítima supuso la conversión de pequeños emplazamientos en grandes urbes. Igualmente propició el desarrollo de muchas de las que ya existían, y permitió fijar puntos estratégicos y bastiones que defendieran el comercio de guerras, piratas y bandidos o enfrentamientos regionales. Durante la época moderna, una de las potencias europeas que dominaba esta zona, Portugal, comenzó a levantar enormes fortalezas costeras para su defensa.

Nueva Ruta de las Especias. Fuente

Los portugueses, además de construir fuertes de nueva planta empleando sus conocimientos de arquitectura militar, adecuándolos a la geografía y al clima, también utilizaron algunos ya levantados que hallaron en la zona y los adaptaron a sus necesidades. Las plantas podían ser cuadradas, rectangulares, triangulares o con formas diversas, tanto lineales como angulares.

Aquí podemos ver algunas de las imponentes construcciones defensivas hechas por los portugueses durante el siglo XVI. Vamos a conocer las más destacadas siguiendo la ruta de vuelta desde la India hasta el mar Rojo.

En la India

La tradición marítima de la antigua India data del tercer milenio a. C. y es previa al nacimiento de la Ruta de la Seda. Las naves de los comerciantes indios cruzaban el océano Índico y el mar Arábigo hasta llegar a distintos lugares de Asia y África. También navegantes de estas regiones, sobre todo árabes y chinos, visitaban con frecuencia el subcontinente, intercambiando seda, especias, porcelana, marfil e incluso esclavos.

En la costa noroeste había puntos estratégicos muy importantes como Damán o Goa. En el suroeste estaba Cochim. También en la isla de Ceilán (antigua Taprobana, hoy Sri Lanka), había puertos relevantes, como el de Colombo, en la capital actual.

En el resto de Asia y en África

Igualmente podemos encontrar planos de las fortalezas de Macao (en la actual China), Malaca (Malasia), así como Mascate y Sohar (Omán) en el mar Rojo. En el continente africano se dibujan varios fuertes, entre los que destacan los de Mozambique y Sofala.


Un ejemplo: la fortaleza de Sohar (Omán)

En el mar Rojo, se construyó una fortaleza sobre una llanura que dominaba una extensa playa de arena, en Sohar (actual Omán). Tenía forma de cuadrado perfecto, con cuatro baluartes en las esquinas. La pared era de ladrillos de barro y adobe cocido. Contaba con algunos pozos de agua dulce y casas para la guarnición. En el exterior había seis piezas de artillería distribuidas entre los baluartes, y tenía una barbacana (estructura defensiva medieval que servía como soporte al muro de contorno, y que estaba situada sobre una puerta o puente). 

Sohar, en Omán

No servía como puerto principal para los barcos portugueses, porque eran de gran calado. Además, tampoco los podía proteger de los vientos y la arena, no permitía el fácil movimiento de personas, ni de mercancías. Sin embargo, la ciudad no dejó de ser importante y prueba de ello es la preocupación de la corona portuguesa por conservarla y fortificarla.

Para acabar

El documento que recoge y dibuja estas fortificaciones se titula Libro de Planos de Todas las Fortalezas, Ciudades y Pueblos del Estado de la India Oriental, y sus autores son dos cartógrafos portugueses, Pedro de Barreto y Antonio Bocarro.

Plano de la fortaleza de Mangalor, al oeste de la India

Antonio Bocarro (1594-1642) recibió en 1632 el encargo de realizar esta descripción detallada e ilustrada del territorio de la India, para ser enviada a Felipe III, rey de España y de Portugal. Los fuertes, fortalezas y fortificaciones están descritos por Pedro Barreto de Resende, secretario del Virrey. 

Detalle de la fortaleza de Cránganor, en la costa Malabar (sureste de la India)

Existen dos copias del texto y los planos. Actualmente una está en la Biblioteca Nacional de España (Plantas das fortalezas da India, en 2 tomos) y otra en Portugal (Livro das Plantas das Fortalezas, Cidades, e Povoaçois, do Estado da India Oriental). Las ilustraciones son similares, pero no iguales. Las que aquí se recogen son de la biblioteca española. Ambas están digitalizadas y disponibles.

Más información

CARRASCO CIFUENTES, Lorena. Las fortalezas ibéricas en la península Arábiga (1507-1650)Revista de Estudios en Seguridad Internacional, 2017, 3, 2, p. 189-223.

CUNNINGHAM, Alexander. The ancient geography of India. Frankfurt: BoD–Books on Demand, 2022.

Livro das Plantas das Fortalezas, Cidades, e Povoaçois, do Estado da India Oriental. Lisboa, 1991 [Reproducción del códice del siglo XVII].

MANCHANDA, Bindu. Forts & Palaces of India: Sentinels of History. New Delhi: Books Private Limited, 2006.

SCHLINGLOFF, Dieter. Fortified cities of Ancient India: A comparative study. London: Anthem Press, 2014.

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