Ante la falta crónica de remeros voluntarios, durante la Edad Media, en los reinos mediterráneos se desarrollaron una serie de opciones para conseguir personal para remar en las galeras. En Castilla, una de esas posibilidades era que el monarca otorgara privilegios a las poblaciones a cambio de que éstas suministraran remeros. Vamos a conocerlos.

Las behetrías eran los derechos medievales que tenían los habitantes de ciertas poblaciones a elegir a su señor, siempre que este fuera de una ascendencia determinada. Aparecieron refrendadas en los compendios legislativos del rey Alfonso X. Existían diferentes tipos y, en concreto, las behetrías denominadas de mar a mar, una vez firmado el compromiso, cualquier habitante podía ser elegido como señor de la villa, sin que tuviera que formar parte de un linaje concreto (como eran las behetrías cerradas). Aunque en esa época era todo un privilegio, tenía contraprestaciones y una de ellas sí que está vinculada a la historia naval.
Una de las obligaciones era que debían aportar «el servicio de galeotes». Es decir, que el monarca conseguía periódicamente, de poblaciones de tierra adentro, personal para remar en sus galeras o dinero para el sustento de los reos que bogaban en ellas.
Como se habían recibido multitud de quejas por abusos, el rey Pedro I mandó confeccionar el libro Becerro de las Behetrías de Castilla en 1352, con el fin de averiguar el estado de los territorios castellanos del norte. Por él sabemos que algo más de 600 lugares conservaron los derechos de behetría [los otros eran de «realengo» (pertenecían al rey), «abadengo» (al señorío de algún monasterio) y de «solariego» (a algún noble feudal)].

Suministro de remeros
El rey Juan II de Castilla (1405-1454) tenía, entre sus objetivos, reforzar el poder naval castellano ante una eventual guerra contra la corona de Aragón. Por ello, a finales de 1429 ordenó a su almirante, Fadrique Enríquez, que comenzase los preparativos para el armamento de la flota. Se sabe que al cobrarse las behetrías, el rey de Castilla consiguió reunir 3600 galeotes. En cuanto al conocimiento y preparación que tenían para ponerse al remo, es probable que fuera nula o escasa, ya que estos campesinos no tenían «el uso de navegar, por la gran distancia que hay de los lugares do moran a los puertos de la mar», por lo que, con el tiempo, la obligación de proporcionar remeros se fue sustituyendo por el pago de una cantidad para que se pudieran contratar remeros expertos (se tomasen otros galeotes de las villas e lugares que son cerca de puertos de mar, y ellos fuesen libres de ir en la Armada).

En 1481, con motivo de la flota que armaron los Reyes Católicos para socorrer a la población italiana de Otranto del ataque de los turcos, este servicio personal de galeotes fue sustituido por la entrega de una carga económica.

Para acabar
La denominación ha llegado hasta nosotros y behetría se entiende como la población que en otros tiempos podía elegir a su gobernante.
Parece que el pago por los derechos de las behetrías de mar a mar inicialmente consistía en la aportación de remeros, aunque pronto pasó a ser una contribución que se pagaba cada siete años y que iba destinado a la manutención de los reos condenados a galeras.
Más información
670 años del Libro becerro de las behetrías de Castilla (1352-2022). Exposición en Archivo General de Simancas, 2022-24.
BARTHE PORCEL, Julio. Prontuario Medieval. Anales de la Universidad de Murcia (Derecho), 1974, p. 303-394.
Becerro: libro famoso de las Behetrías de Castilla, que se custodia en la Real Chancillería de Valladolid: manuscrito del siglo XIV. [Copia del s. XIX Santander: Librería de Fabián Hernández, 1866]
BELLO LEÓN, Juan Manuel & MARTÍN PERERA, A. Las atarazanas de Sevilla a finales de la Edad Media. Murcia: Sociedad Española de Estudios Medievales, 2012.
CARRTERO ZAMORA, Juan Manuel. Fiscalidad y población pechera en tierra de Behetrias: El servicio de galeotes a fines del siglo XVII. Espacio Tiempo y Forma. Serie IV, Historia Moderna 3 (1990).
ESTEPA DÍEZ, Carlos. Las behetrías castellanas. Valladolid: Junta de Castilla y León, 2003, 2 vols., 442+ 532 p.
ESTEPA DÍEZ, Carlos. Fiscalidad de origen militar y concejos de realengo en la Castilla del Becerro de las Behetrías: dos ejemplos: los pagos al castillo de Burgos y la fonsadera naval. En Fiscalidad de Estado y fiscalidad municipal en los reinos hispánicos medievales. Casa de Velázquez, 2006, p. 3-20.
ESTEPA DIEZ, Carlos y SARASA SÁNCHEZ, Esteban. Los señoríos de behetría. Editorial CSIC-CSIC Press, 2001.
GARCÍA ISAAC, José Marcos e IDÁÑEZ VICENTE, Carmen. La flota castellana durante la guerra contra la Corona de Aragón de 1429-30: armamento de buques, tripulaciones, ordenanzas navales y campaña bélica. Historia. Instituciones. Documentos, 2019, 46, p. 75-100.
MARTÍN RUIZ, Alejandro. El tributo de los galeotes en la merindad de Villadiego (1531). La web de Humada, 2012.
ROSELL, Cayetano. Crónicas de los reyes de Castilla: desde don Alfonso el Sabio hasta los católicos don Fernando y doña Isabel. Madrid: M. Rivadeneyra, 1875 [la edición consultada es la publicada en Atlas, en 1953].
