Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘Galeras’

Los remeros de las galeras estaban bastante desamparados y no sólo por los peligros que la navegación suponía, sino porque en caso de enfermedad, de lesiones graves o de muerte no disponían de una asistencia que facilitara su traslado o les permitiera ingresar en un centro hospitalario para poder recuperarse.

Galera de fanal. Fuente

Por esta razón, y a semejanza de lo que carpinteros, calafates o pescadores habían hecho en época medieval, se creó en España la Cofradía de la Piedad y de la Caridad, también llamada de las Galeras, durante el siglo XVI.

La Cofradía

Fue fundada en 1565 por oficiales y gente de galeras para “alivio de enfermos y decente enterramiento de difuntos” en la base de invernada de estas embarcaciones, que estaba en el Puerto de Santa María (Cádiz). Inicialmente alquilaron una casa cerca de la ermita de Santa Lucía para que sirviera de hospital temporal mientras se construía uno nuevo.

Estuvo costeada sólo por los donativos de la gente de galeras, sin intervención alguna de la Corona. El dinero que se recaudaba procedía de una parte de los sueldos de los embarcados, e incluso los propios galeotes ofrecían una parte de su comida como contribución a la cofradía para la construcción del hospital.

Aunque hubo altibajos parece que estaba ya finalizado en 1613, y que ese mismo año el duque Filiberto de Saboya contribuyó con 1000 reales. La ubicación del hospital estaba en los aledaños de la iglesia de San Juan, que el papa León X terminaría hermanando con la romana de San Juan de Letrán.

Otro regalo para la capilla vino de la mano del héroe de Lepanto, Juan de Austria, que donó la imagen de la Virgen María que llevaba en su galera real y que convirtió en su patrona tras la famosa batalla. Una vez instalada en la capilla se le puso el nombre de Virgen de la Victoria y del Rosario, que con el tiempo fue patrona de la Marina española.

Galera española. Fuente

En 1630 parece que se terminaron definitivamente las obras del hospital. Las instrucciones generales y ordinarias para su actividad aparecieron en el año 1655, y uno de los temas en los que más se insiste es en la asistencia espiritual continua a los enfermos.

Esta obra y la misma cofradía tuvieron muy buena acogida y pronto las autoridades se apuntaron a asistir a los actos religiosos, por lo que fue necesario, para evitar conflictos, fijar los puestos que en la iglesia podían ocupar los generales, jefes y oficiales de galeras.

Aunque la monarquía no había colaborado económicamente en nada, se reservó el nombramiento de todos los cargos, con excepción de los mayordomos, que eran de libre elección por los cofrades.

La sede se traslada a Cartagena

Una orden mandó trasladar la Escuadra de Galeras desde el Puerto de Santa María hasta Cartagena en 1668. La cofradía se cambió también de sede y en esta ciudad se comenzó a pedir limosna para erigir un nuevo hospital, cuyo arquitecto sería Blas López, que ya en 1674 estaba en obras.

Cartagena en el Atlas de Pedro Teixeira (S. XVII). Fuente

En su nuevo emplazamiento los hermanos mayores y otros miembros de la cofradía “pasaban la capacha” (pedían limosna) para que la construcción se acabara cuanto antes. Las crónicas hablan de Francisco García Roldán, soldado de la galera San Miguel, solicitando donativos por toda la urbe, pero también de Gaspar Vila, caballero de la Orden de Santiago y hermano mayor cofrade, que recorría grandes distancias en busca de socorro para la institución hospitalaria. Sabemos que no sólo vinieron dádivas de la zona, sino que también llegaron de galeras que navegaban muy lejos de ella, así como de algunas localidades americanas. Se llamó Real y Santo Hospital de Caridad.

Detalle de unas galeras dibujadas por R. Monleón. Fuente: Museo Naval de Madrid

Hoy, después de cuatro siglos, este antiguo hospital sigue todavía prestando servicio en la ciudad de Cartagena.

Hospital de la Caridad de Cartagena

Para concluir

Cuando el Puerto de Santa María dejó de ser sede de las galeras, la capilla se desatendió, a pesar de algunas órdenes indicando que se debía mantener. De hecho, hay un testimonio del año 1809 que habla de que estaba en ruinas y a punto de caerse, por lo que se acordó trasladar la imagen de la Virgen a otro lugar más adecuado. La idea inicial fue llevarla a la parroquia castrense de San Fernando, pero al final acabó en el Arsenal de La Carraca. Tras permanecer unos años allí, se trasladó al Colegio Naval Militar.

A pesar de esta dejadez posterior, las cofradías asistenciales como la de las galeras prestaban alivio y cuidados, a la vez que proporcionaban cierta esperanza a quienes tenían esta dura vida remando. Garantizaban que en momentos críticos, como los casos de enfermedad o de muerte, una entidad formada con sus donativos estaría detrás apoyándolos.

Más información

HOURCADE, José Jesús García e IRIGOYEN LÓPEZ, Antonio. Los hospitales de la Diócesis de Cartagena en la documentación vaticana (visitas” ad limina” ss. XVI-XIX). Murgetana, 2001,104, p. 91-103.

MAESTRE DE SAN JUAN PELEGRÍN, Federico. La influencia de la escuadra de galeras de España en la ciudad de Cartagena. Sociedad, entramado urbano y devociones. Cartagena Histórica, 2017,

MONTOJO MONTOJO, Vicente y MAESTRE DE SAN JUAN PELEGRÍN, Federico. Implicación de Cartagena de Levante en la actividad de las escuadras de galeras de la Monarquía Hispánica (1621-1665)Revista Electrónica de Historia Moderna, 2020, 10, 40, p. 133-156.

Read Full Post »

Sobre la importancia de la Orden de Malta en la Historia no es necesario insistir, porque es conocido su papel en la defensa de los intereses cristianos durante parte de la Edad Media y la Moderna. Sus enfrentamientos por el Mediterráneo con embarcaciones musulmanas fueron casi constantes. En esta entrada vamos a reseñar un tema muy poco tratado, como es el lugar de privilegio que se les otorgaba a las galeras de esta orden militar en las fuerzas combinadas, así como los saludos y honores que debían recibir.

localización Malta en le mapa mundi

Malta en el mapa. Fuente

El estandarte

Los estandartes en estas naves de guerra eran muy importantes, ya que definían y representaban el poder del monarca, príncipe o gobernante. Tenían un lugar preeminente y debían estar siempre protegidos. Cuando se iba a dar una acción naval conjunta, la galera que abría la formación era la del país que la lideraba. A su derecha e izquierda se situaban las de la naciones aliadas.

El pabellón de la orden de Malta

Existía una prerrogativa que consistía en que el estandarte de las galeras de la Orden de Malta debía llevar siempre un lugar de honor detrás del monarca que lideraba el enfrentamiento (aunque existía una excepción, que se producía cuando el Papa participaba, entonces su pabellón debía ir siempre el segundo, es decir a la derecha).

Así, ha quedado constancia de que en 1535, en la toma de Túnez, abanderada por el rey Carlos V, llevaba a su derecha el estandarte del Papa y a la izquierda la Orden de Malta, teniendo que dejar su puesto principal la de Génova. Tres años después, el genovés Andrea Doria tuvo que situar a su derecha a la orden de Malta y a su izquierda el de Sicilia. Otro tanto sucedió en años posteriores.

En 1577 en la batalla de Lepanto, cuando Juan de Austria quiso otorgarles preferencia a los príncipes de Urbino y de Parma, fueron los generales de la Orden de Malta los que reclamaron el lugar que según órdenes reales les correspondía. En esta ocasión hasta el Pape Pío VI tuvo que intervenir. En el socorro de la Goleta ocurrió una situación similar, teniendo que ser Juan de Austria el que solicitara a la capitana de Génova que cediera su lugar a la de Malta.

Precisamente debido a los servicios prestados, Felipe III ordenó en 1611 de manera ferviente que la capitana y estandarte de las galeras de San Juan (las de Malta), cuando estaban en la flota a su servicio, debían preceder, es decir ir por delante, de las de Génova.

“Ordeno y mando a mi general de la mar (…) que [cuando] de mi orden se juntaren y a todos mis capitanes generales de mis escuadras en España, Nápoles, Sicilia y Génova (…) que siempre que se ofrezca el caso y no concurran con mi galera o cualquiera de mis capitanes y estandartes, siendo requeridas por mi cédula (…) den la real y verdadera posesión de su precedencia a la capitana y estandarte de la Religión de San Juan”.

Recordamos que el rey de España contaba con diversas flotas de galeras, y que evidentemente el primer lugar estaba asignado a su nave, y tras ella, si iban en misión real, debían darle paso a la de Malta. Esta real orden supuso que la flota de Génova tenía que ceder su puesto a las de la Orden, lo que generó descontento, que quedó plasmado en un documento en el que Andrea Doria exponía lo que consideraba como un agravio (“Razones que dió la República de Genóva para pretender que se le hizo agravio, en la declaración que hizo Su Magestad de que la galera capitana de la religión de Malta aya de preceder a la galera capitana de la República de Génova”).

asedio a san Elmo

Detalle del asedio al fuerte de San Elmo en Malta en 1565, por parte de la flota turca. Fuente: Gallica.

Los enfrentamientos por la preponderancia

No era ésta, ni mucho menos, la primera vez que había ocurrido, tanto con la flota del rey español como con la del Papa o de otros monarcas cristianos. Así, en 1622 Felipe IV revocó lo dispuesto y dio prioridad a la República de Génova. En la Chancillería de la Orden podemos encontrar testimonios de diversos conflictos generados por esta prioridad que ésta recibía, y que aparecen firmados por diversos monarcas españoles refrendándola.

Podemos ilustrar un caso en el puerto de Nápoles, a mitad del siglo XVII. En la figura superior vemos, a la derecha, la Capitana de la Escuadra española de Galeras de Nápoles, con un fanal y dos fanaletes, barnizada de negro. En el centro, y vista desde popa, la Capitana de la Escuadra de Galeras del Papa, también de negro, con un fanal y detrás la tiara y las dos llaves cruzadas, en oro y plata. Por la proa de la galera papalina aparece la Capitana de la Escuadra de Galeras de Malta, barnizada de negro, con un fanal y detrás la cruz de la Orden.

Otro país que se distinguía por su consideración hacia las galeras maltesas era la República de Venecia, ya que siempre concedía el lugar de la derecha a éstas.

galeras de san juan texto

Detalle de la portada de un documento de 4 h. en el que se narra la victoria conseguida por esta Orden. Fue publicado en Barcelona, en el año 1700. Colección particular.

Saludos

En cuanto a saludos y honores, el rey Carlos III en 1784 emitió un decreto especificando cómo debían ser éstos:

“…que siempre que dichas galeras se encuentren con navíos o otros buques de la Armada católica, tenga el estandarte de la Religión la distinción particular de que (con la excepción de la insignia del Capitán General de la Armada española) todas las demás insignias le saluden primero con trece cañonazos, respondiendo a la de Teniente General con cuatro, al de Jefe de Escuadra con tres…”.

nypl.digitalcollections.510d47da-380d-a3d9-e040-e00a18064a99.001.w

El Capitán General de las galeras de Malta. Fuente: Biblioteca Pública de Nueva York

Todos estos honores se le rendían y mantenían por su labor en defensa de los intereses de los monarcas católicos, lo que a menudo suponía quitar la preferencia a príncipes como Andrea Doria o a generales de otras escuadras aliadas de España, con los problemas que ello solía ocasionar. De cualquier forma, casi siempre se resolvieron a su favor, lo que les permitió disfrutar durante siglos de estos privilegios.

malta en lepanto gallica

Galera capitana de Malta en la batalla de Lepanto. Fuente: Gallica

Más información

FONDEVILA, SILVA, P. Las galeras de Malta en la segunda mitad del siglo XVIIIRevista de Historia Naval, 2011, Monográfico nº 63, p. 41-70. 

LASSO DE LA VEGA, A. Las galeras de la religión de San Juan o de Malta. Madrid, 1893. También está disponible en la Biblioteca Virtual de Andalucía (texto)

REY Y CABIESES, A. Emblemática y uniformidad de la Orden de Malta. En: ALVARADO PLANES, J.  et al.  La Orden de Malta en España (1113-2013). Madrid: Sanz y Torres, 2015, p. 665-736.

Read Full Post »