El arte que hace miles de años se pintó y esculpió en las cuevas paleolíticas revela muchos secretos de nuestros antepasados. Permite adentrarnos en su universo filosófico, y conocer, al menos en parte, qué comían, cómo cazaban, sus miedos y mitos. La relación de la humanidad con el mar viene atestiguada en nuestra prehistoria desde el Paleolítico Inferior (entre 2,5 millones y 125.000 años aproximadamente). Vamos a conocer algo más de su eterno vínculo con el medio marino, pero en esta entrada nos limitamos a la península ibérica.

En las paredes de las cuevas
En las cuevas descubiertas hasta el momento los motivos marinos no son muy frecuentes, ya que más de la mitad de los animales representados son mamíferos como el caballo, uros, bisonte, cabras, osos o ciervos. De esta forma, un dibujo muy específico como el pez aparece tan sólo en un 3% de los casos. Sin embargo, conforme van apareciendo nuevos abrigos, el porcentaje está creciendo.


Las representaciones parietales pisciformes rupestres en España tienen dos núcleos muy potentes, localizados en zonas costeras o cercanas: la cornisa cantábrica, donde sobre todo aparecen salmones, doradas y atunes, y el área Mediterránea, aunque en muchos de ellos resulta difícil saber la especie. Son más de 40 figuras de peces.


En Teulada (Alicante) se ha descubierto hace menos de un año la mayor concentración, hasta ahora conocida, de fauna marina grabada en un único panel. Se han identificado decenas de figuras de peces espada, salmonetes y sardinas (Martín, 2024).
Además, se han localizado focas pintadas en una estalactita de la cueva de Nerja (Málaga) y un nadador en Los Casares (Guadalajara).

Estas imágenes nos dan a entender que la fauna piscícola no solo servía de alimento, sino que también había un idea mítica del papel que ejercían las aguas y los animales que la habitaban. Esta teoría explica tanto las representaciones aisladas de peces como los conjuntos pisciformes, a modo de santuario monotemático.
Arte portátil
El material que utilizaban era las propias rocas y los huesos de animales, pero también marfil. Hay variedad de objetos tallados (bastones, colgantes, anzuelos), como una plaqueta en la que aparece un pez grabado en la cueva de la Paloma (Almería), un grabado pisciforme sobre varilla en la cueva del Pendo (Santander), una espátula sobre asta de ciervo, muy deteriorada, que puede representar un pez, así como un grabado sobre asta, compuesto por dos peces muy estilizados enfrentados, en Cueto de la Mina (Asturias).

Restos óseos
Las evidencias de restos de animales marinos muestran la utilización de una amplia variedad de recursos, entre ellos los moluscos (los más abundantes, principalmente lapas y mejillones, pero también caracolillos, ostras y berberechos), junto a crustáceos, equinodermos, peces, mamíferos y aves marinas.

Para acabar
El papel que jugaron los recursos marinos en la subsistencia tuvo que ser importante, ya que se trata de una rica fuente de energía que, en muchos casos, requiere de un bajo riesgo de obtención, por lo que cualquier miembro del grupo podía capturarlos. Este comportamiento, con el paso del tiempo, se va a ampliar al arte, al usar los restos óseos para otras funciones sociales y simbólicas.
Suele ser habitual la presencia de moluscos perforados en los yacimientos, que nos dan una idea de un uso artístico. Es relevante, igualmente, señalar la función técnica que podrían tener algunos de estos recursos. Nos muestran entonces un amplio rango de explotación, y evidencian la importancia que tenían para las sociedades de cazadores-recolectores del Paleolítico.
Estos recursos, por lo tanto, fueron obtenidos para distintos fines, tanto alimenticios, como simbólicos, ornamentales o funcionales, convirtiéndose en una de las primeras muestras de Patrimonio Marítimo cultural de la Humanidad.
Más información
ACOSTA GONZÁLEZ, Andrés. Los grabados de la Cueva de los Casares (Riba de Saelices, Guadalajara). AACHE Ediciones de Guadalajara, 2003.
ALTUNA, Jesús. Representaciones de peces en el arte rupestre de la Región Cantábrica. Itsas Memoria. Revista de Estudios Marítimos del País Vasco, 2012, 7, p. 363-371.
ÁLVAREZ FERNÁNDEZ, Esteban. La explotación de los moluscos marinos durante el Paleolítico superior y el Mesolítico en la Región Cantábrica y en el Valle del Ebro: pasado y presente de la investigación. Munibe Antropologia-Arkeologia, 2005, 57, p. 359-368.
ÁLVAREZ FERNÁNDEZ, Esteban. Un siglo de hallazgos: evidencias arqueozoológicas de origen marino en el Paleolítico superior asturiano. Entemu, 2014, 18, p. 265-282.
CORTÉS SÁNCHEZ, Miguel & SIMÓN VALLEJO, María D. La Pileta (Benaoján, Málaga) cien años después. Aportaciones al conocimiento de su secuencia arqueológica. SAGVNTVM. Papeles del Laboratorio de Arqueología de Valencia, 2007, 39, p. 45-63.
GONZÁLEZ-TABLAS SASTRE, Francisco Javier & AURA TORTOSA, J. Emili. Los motivos pisciformes en el Arte Paleolítico de la Península Ibérica. Sagvntvm. Papeles del Laboratorio de Arqueología de Valencia, 1982, 17, p. 65-75.
JORDÁ CERDÁ, Francisco. Las representaciones de pisciformes en el arte paleolítico y las mitologías acuáticas de la Cueva de los Casares. En Symbolae Ludovico Mitxelena septuagenario oblatae. 1985. p. 1495-1500.
MAREAN, C.W., et al. The origins and significance of coastal resource use in Africa and Western Eurasia. Journal of Human Evolution, 2014, 77, p. 17-40.
MARTÍN FREIRE-LISTA, David. Pisciformes en el arte rupestre. Nota preliminar sobre el descubrimiento en Teulada (Alicante, España) de un abrigo con la mayor concentración de grabados de peces en Europa. Proceedings of the International Congress New Worlds New Ideas. Edizioni del Centro, 2024, p. 145-154.
QUEVEDO OYARBIDE, Estela. El aprovechamiento de recursos marinos durante el Paleolítico medio y el paleolítico superior inicial en la Península Ibérica. TFG, Universidad de Cantabria, 2024.

Me ha gustado mucho esta entrada… no es un tema del que se hable mucho. 💯😃
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Muchas gracias. Cuesta hacerlas, pero si abrimos nuevos campos merece la pena. Un saludo.
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