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Posts Tagged ‘Mitos marítimos’

Es poco frecuente que en las novelas de caballerías aparezcan elementos vinculados estrechamente con el tema naval. El texto que aquí tratamos esta semana tiene un componente marítimo, vinculado con los dos protagonistas de la historia, el rey Canamor y su hijo Turian. Como es propio de estos relatos, se genera una idea fabulosa en un país lejano donde los nobles, reyes y príncipes tienen el código de caballería como principio de actuación. También incluye esos toques pueriles e irónicos que tanto gustan en este tipo de textos.

La obra se publicó por primera vez en el siglo XVI. Es de interés porque retrata algunos aspectos sobre el mundo de la navegación medieval, y curiosamente también su vínculo con temas mágicos y fantasiosos. Vamos a resumir el texto para pasar luego a los detalles marítimos.

Tapiz de Bayeux

El argumento del libro

Canamor es un príncipe persa que muy joven abandona el hogar paterno sin permiso, en apoyo de un noble amigo suyo. En una de sus aventuras libera a la que será su mujer, Leonela. De este matrimonio nace Turián, otro caballero en busca de aventuras, que se enamora por referencias de la princesa Floreta, decide ir a su encuentro, y la rapta.

Las aventuras marítimas

Canamor conoce a su mujer en un episodio en el que observa un extraño navío sin tripulación, del que descienden cuatro leones que lo conducen a su interior. Allí encuentra a una doncella durmiente, la princesa Leonela, que había sido encantada y expulsada de su tierra. El protagonista se enfrenta a Brocadán, el usurpador, le corta la cabeza, libera el reino y se casa con Leonela.

Marco Polo en su viaje a Asia

La otra gesta marítima ocurre con Turián, cuando rapta a su amada Floreta. En el viaje de vuelta a su tierra, van navegando y se levanta un gran temporal. El maestre de la nave decide que Floreta es la causante de todas las desgracias y que ha de ser arrojada al mar. Turián logra que al menos consientan en que sea abandonada en un peñasco. Allí encuentra a una ermitaña, que la protegerá. Tras volver a tierras persas, el príncipe decide ir a buscarla, se reencuentran, regresan a Persia y son coronados reyes.

Marco Polo partiendo de Persia

Tradiciones marítimas medievales

Además de los usos y costumbres de caballería, de los matrimonios entre iguales y de otras características de esta literatura, hay rasgos destacables como que la historia se sitúe en Persia, uno de los imperios más antiguos y más ricos de la Antigüedad, que posee una vasta tradición literaria y también marítima. Sin embargo, son los principios de la cultura caballeresca europea los que aparecen en el relato. Persia es sólo un lugar elegido, tal y como pudo ser Siria para el relato de la princesa Albina y de sus hermanas. Son emplazamientos lejanos envueltos en misterio, donde la fantasía puede volar libremente.

Albina y sus hermanas saliendo de Siria hacia el exilio

El otro rasgo que distingue a esta historia fabulosa es precisamente que algunas de las aventuras tiene lugar en el mar, vinculadas con las futuras reinas. Ocurren a bordo de navíos, con historias oníricas como es el caso de la nave de Leonela, protegida por cuatro leones, que en la trama son como perros obedientes, que además pueden desarrollar funciones humanas.

Fuente

La otra narración extensa, la que acontece con Floreta, refleja mitos y creencias profundamente arraigados en la mentalidad del medievo: “la presencia de mujeres a bordo puede traer mala suerte”, por lo que inmediatamente las culpan de la tormenta y de que la nave peligre.

Otros detalles son el uso de términos como áncora (ancla), batel (una pequeña nave utilizada para llegar a la orilla), voces como “marear la nave” o la fantástica sortija con poderes que permite a la princesa Leonela dirigir el barco, fondear y zarpar sólo con ponérsela en el dedo.

que el conde Edeos, que esta nave encantara, me dio una sortija que traigo aquí conmigo encantada; quando la meto en el dedo, las áncoras se acogen a la nave y el trel se alça; entonces puedo yo ir do quisiere; y quando la tiro del dedo y la meto en la limosnera, abáxase el trel y échanse las áncoras, y todo esto se hace por encantameto, assí como si lo hiziessen unos marineros.

Para concluir

A pesar de que esta fantástica historia fue publicada por primera vez en la Edad Moderna y que son muchas las ediciones que desde ese momento ha habido, el tema es poco conocido. Y el hecho de que algunas de las aventuras más significativas ocurran en el mar, la convierten un relato de interés para la Historia y el Patrimonio Marítimos.

Más información

BASTAN, Elvira & STOICA, Ruxandra. The story of king Canamor and infante Turian his son. Tirant, 2012, 15, p. 205-273.

BARANDA, Nieves. Historias caballerescas del siglo XVI:) Libro del rey Canamor. Madrid: Fundacion Jose Antonio de Castro, 1995.

BELTRÁN LLAVADOR, Rafael. Los periplos marítimos del Libro del rey Canamor y del infante Turián, su hijo y las primeras empresas militares en la India portuguesa (Cananor, 1507)Historias fingidas, 2015, 3, p. 67-106.

BELTRÁN LLAVADOR, Rafael. La espera nocturna, la nave misteriosa y los leones mansos de La historia del rey Canamor y de Turián, su hijo: probables huellas de una historia caballeresca breve en Don Quijote. En: Dialoghi e scritti per Anna Maria Babbi. Verona: Fiorini, 2016, p. 515-526.

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La civilización egipcia, uno de los pilares culturales mas importantes de nuestra historia, rendía culto a cientos de dioses, pero tenía una especial dedicación al agua del Nilo, porque era la fertilizadora de campos, la que otorgaba la vida.

Escena de pesca en una mastaba de la VI dinastía

En el friso inferior se puede apreciar una escena de pesca que apareció en una mastaba de la VI dinastía

En ese fervor al gen vitalizador se generó una creencia mística, que luego tendría importante reflejo en culturas posteriores, sobre la noche y el día, y, en paralelo, sobre la muerte y la vida.

jeroglifico_egipcio

Cuando la luz del sol se apagaba, comenzaba la lucha contra los monstruos del averno en un canal que conectaba con el río Nilo. Quienes podían resistir y vencer, alcanzaban el don de la vida eterna. Navegando se encontraban con serpientes marinas y otros monstruos que surgían de las aguas. Si conseguían seguir el canal, cuando amanecía ya se encontraban a salvo, iluminados por el dios sol que fertiliza sus tierras y provee abundante comida en Kemet, el nombre con el que sus habitantes conocían el antiguo Egipto.

El río Nilo

El río Nilo

Era un ciclo que cada noche se repetía, y hasta el faraón debía pasar por él cuando moría. Iba en una barca, le llevaban sus remeros, y para conseguir pasar desde el inframundo, la noche, a la luz del sol, debía superar una serie de pruebas. La lucha del faraón era crucial, porque de su victoria dependía la salvación del mundo. En caso de que no lograra llegar al otro extremo del túnel, Egipto se sumiría en el caos, en la destrucción eterna.

Viaje en barco por el inframundo

Viaje en barco por el inframundo

El viaje del faraón: una nave para cruzar el inframundo

El faraón una vez que ha muerto tiene que atravesar el río Nilo y debe superar doce pruebas.

Llega a una puerta protegida por serpientes, que la defienden de cualquier ser impuro que quiera atravesarla. Para pasar al otro lado es necesario tener el conocimiento mágico, y en esta ocasión éste consiste en pronunciar correctamente el nombre de las serpientes cancerberas.

Seti I en su viaje por el inframundo. Barca y serpientes.

Seti I en su viaje por el inframundo

Los nombres de estos ofidios aparecen en las paredes de su tumba, que en la cultura egipcia son uno de los pasaportes para poder alcanzar la vida eterna. Una vez que el faraón pronuncia sus nombres, éstas se retiran.

Escena tomada del libro de los muertos.

Escena del libro de los muertos

Otra importante prueba que tiene que superar desde su embarcación es la del fuego del infierno, en ella debe demostrar su pureza en el lago de fuego. Es preciso entonar las palabras mágicas para ahuyentar a Apofis, el demonio serpiente que amenaza con sumir al mundo en el caos.

Una representación de Apofis

Una representación de Apofis

Mas tarde se encuentra con Osiris, el que juzga a todos los muertos, el señor del inframundo. El corazón de cada uno de los difuntos se pone en una balanza, si pesa mucho se castiga, siendo devorado por Ammyt, un animal que tiene formas de cocodrilo, hipopótamo y león a la vez. El del faraón se salva y se funde con Osiris.

Imagen de Ammyt extraída de las paredes de una priámide

Imagen de Ammyt

Al llegar a la siguiente puerta Apofis, el demonio serpiente vuelve a atacar. Esta vez serán otros dioses menores los que aparecerán para salvar el alma de faraón.

Siguen atravesando puertas, ya casi al amanecer, desde el túnel que está atravesando, conectado con el Nilo, se empieza a ver la luz del sol. El faraón vuelve a ser atacado por Apofis, pero consigue salvarse.

Ya está amaneciendo y ve el sol, guiado por una procesión de dioses se acerca al cielo de la mañana. Ya puede ver el escarabeo, la señal del sol naciente.

El magnífico escarabeo del faraón Tutakamón

El magnífico escarabeo del faraón Tutankamón

El faraón ya ha podido atravesar el inframundo y se ha convertido en un dios, Egipto se ha salvado.

Sin embargo, este es el camino que en la mitología egipcia debe hacerse cada noche.

Los egiptólogos creen que las pirámides, las tumbas de los faraones, recreaban el cosmos, y sus textos eran la clave para poder atravesar cada una de las puertas, para hacer predecible ese último viaje, como si fuera una guía que se podía usar, una vez fallecido, para alcanzar la inmortalidad. Los jeroglíficos de las paredes y del techo de las pirámides que reproducían el libro de los muertos, eran como un guión sagrado.

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El Nilo (hapy o iteru en aquella época), además de proporcionar agua en abundancia, de permitirles desplazarse entre sus tranquilas aguas, era además el portal hacia la otra vida.

Una imagen actual del milenario río

Una imagen actual del milenario río

El inframundo egipcio en vídeo (47′)

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