En Perú hubo diversos pueblos prehispánicos que, con los nuevos descubrimientos arqueológicos, están dejando boquiabiertos a los propios expertos.

En esta entrada vamos a exponer algunas de las costumbres vinculadas con el mar que tenía una de ellas, la cultura moche, y de la que ha dejado testimonios gráficos abundantes.
Los moches
Localizados en la costa norte de Perú, desarrollaron una asombrosa cultura durante los siglos III y VIII, aunque los expertos no siempre coinciden en estos límites, y algunos la sitúan antes de Cristo, incluso.

Eran excelentes ingenieros hidráulicos, ya que generaron toda una serie de canalizaciones para asegurarse el suministro de agua. También son conocidos por el uso que hacían del cobre en una época temprana, tanto para fabricar armas como objetos ornamentales (son famosas las narigueras que portaban los dirigentes), ya que consiguieron dorar el cobre hace casi 2000 años, y por la cerámica fina y expresiva que moldeaban (huacos).

Eran, por lo tanto, un pueblo con una cultura muy conseguida, que habitaba a pocos kilómetros del mar, y cuya vida estaba profundamente influenciada por la corriente de El Niño. Por ello expresó esta cercanía en muchas de sus manifestaciones culturales.

En los huacos (cerámica) aparecen representados muchos animales marinos. Las mantas raya y los peces life son los mas frecuentes, pero reprodujeron una importante variedad de especies, y muchas de ellas eran las que los moches utilizaban en sus ceremonias religiosas. La dama de Cao tenía, entre sus vestidos, uno con peces life y otro con olas marinas.

Eran avezados pescadores y para salir a faenar utilizaban las balsas de totora. Sus redes eran de algodón y llevaban calabazas y piedras al final.

Como fruto de su actividad recolectaron gran cantidad de especies marinas, tales como caracolas, conchas, crustáceos, moluscos, algas, reptiles marinos, equinodermos y una variedad importante de peces. De todas ellas destacan las corvinas, palometas, peces de ojo de uva, sardinas, pejerreyes, tortugas marinas, calamares, pulpos, cangrejos, erizos, langostinos, bonitos, cojinovas y cabrillas.

El mollu y el fenómeno de «El Niño»
El mollu, o mullu, unas conchas machacadas llamadas espóndilus, era para el templo, para que los sacerdotes pudieran predecir las llegadas del Niño. Este era un terrible y devastador fenómeno meteorológico del Pacífico, que deba lugar a intensas lluvias que asolaban pueblos enteros. El mollu está presente en tumbas de nobles y reyes, en brazaletes y pectorales.

Entre mayo y junio se estudiaban peces, moluscos y conchas para predecir cómo vendría el Niño ese año.
Los moches y el mar
Puede verse en las imágenes que esta espléndida cultura, profundamente influenciada por el mar, reprodujo en múltiples soportes esta intensa relación con el medio marino, que unas veces fue muy beneficiosa y otras significó la destrucción y la muerte.
Más información
Cultura Moche. Web de Gabriel Bernat.

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