Esta semana traemos un bonito relato que ha perdurado porque hace siglos se escribió en un papiro egipcio. Relata el viaje de un sacerdote del templo de Karnak (Egipto), que debía dirigirse a Biblos (en el actual Líbano) a comprar madera de cedro para construir la nave sagrada del dios Amón. Sin embargo, durante el trayecto marítimo tiene una serie de vicisitudes y problemas que retrasan la vuelta.

El protagonista se llamaba Unamón y vivió en la época de Ramsés XI (aprox. s. XI a. C.). El sumo sacerdote del templo de Karnak, llamado Herihor, era quien lo había enviado al Líbano.

Partió en barco desde Tebas y se dirigió a Tanis, en el delta del Nilo. Unamón se embarca allí en un navío mercante cuyo capitán, Mengebet, era extranjero. Este detalle inicial será importante en fases posteriores de su viaje.
La nave en la que viajaba Unamón fondeó en la ciudad de Dor (la actual Haifa), donde habitaban los cheker (o yjeker), uno de los grupos que formaron los pueblos del Mar. Allí le roban en su embarcación, y parece que el autor fue uno de los tripulantes. El sacerdote solicita al gobernador de Dor, Bidir, la restitución de sus bienes, argumentando que el dinero es del dios Amón. La respuesta que obtiene es que Bidir cree que no era un súbdito suyo quien cometió el delito, por lo que no le corresponde hacerse cargo. El relato destaca la importancia de que el capitán de la nave no fuera egipcio, lo que puede significar que no se fiaban de él y, según esto, es posible que la atribución del robo tuviera relación con ello.

Por fin llega a Biblos, el destino final de Unamón. En esta parte del relato el papiro está dañado, por lo que resulta difícil aclarar cómo sucedieron los acontecimientos. Parece que el gobernador de Biblos estaba bastante descontento con su presencia allí y le mandaba repetidos mensajes con textos que básicamente decían «Vete de mi puerto». Pero la situación cambió cuando uno de sus servidores tuvo una especie de trance y visualizó que Unamón era un enviado de Amón. Tras tener noticia de esta visión, decidió cambiar su actitud agresiva y concertó una entrevista. Una vez que se encontraron, el gobernador le preguntó por el objetivo de su viaje y el sacerdote, a la vez que se lo explica, le solicita que haga lo que sus antepasados hicieron en situaciones similares. Es decir, que le entregase la madera que necesitaba, tal y como había ocurrido en repetidas ocasiones en el pasado. Sin embargo, como quien había promovido la expedición no había sido el faraón, el gobernador no se sentía vinculado por las decisiones de sus antepasados, ya que estas se habían establecido exclusivamente entre gobernantes y reyes, no con sumos sacerdotes.
Afortunadamente para Unamón, consigue que se envíe un mensajero a Tanis para que vuelva con el dinero necesario para comprar la madera. Tras un tiempo, el gobernador de Biblos recibe este dinero y entrega la madera al sacerdote. A pesar de todo lo acaecido, el protagonista acaba siendo perseguido por los habitantes de Biblos y debe huir rápidamente, haciendo escala en Alashiya (Chipre), donde se encuentra con la gobernadora Hatiba, que decide apoyarlo.

Por fin consigue partir de la isla de Chipre hacia su destino final, Tebas. Después de muchos meses de viaje, al final pudo volver sano y salvo, y con la madera para la barca de Amón.
El contexto político
En la época del relato de Unamón, la situación política interna de Egipto era compleja. El faraón Ramsés XI había dividido la administración en dos grandes territorios: el norte, que se gobernaba desde Tanis, la nueva capital de Egipto durante una parte de la dinastía XIX, y el sur, desde Tebas. Allí los sacerdotes de Amón se habían hecho fuertes y tenían tanto poder que podían competir con el propio faraón. Este es uno de los problemas con los que se encuentra Unamón, ya que quien patrocina su expedición es un poderoso sumo sacerdote, no Ramsés XI. Tradicionalmente las misiones al extranjero las mandaba el rey (o el faraón), que era la autoridad reconocida por los demás gobernantes.
La madera de cedro del Líbano era muy apreciada en todo el Oriente Próximo. La compraban tanto los egipcios como el resto de los reyes de los territorios cercanos. En concreto, las relaciones de Egipto con Biblos eran muy estrechas desde los comienzos de la época faraónica, pero en los últimos tiempos estaban cambiando.

Para acabar
Este relato de fines del Imperio Nuevo está recogido en el Papiro Moscú 120, 2, que se conserva en el museo Pushkin (Moscú, Rusia). Alan Gardiner lo publicó en 1932 y desde ese momento la obra ha suscitado un amplio debate entre los especialistas en torno al carácter ficticio, o no, de los hechos que narra. Realidad o ficción, es un cuento importante que nos acerca a la visión marítima que existía en ese momento histórico. También nos permite conocer un detalle de gran interés: que las barcas sagradas eran una parte muy importante de los rituales y celebraciones del Antiguo Egipto.
Más información
CASTRO, María Belén. El relato egipcio de Unamón. Las relaciones entre Egipto y la costa sirio-palestinense durante la Edad del Hierro, desde la literatura, la arqueología y la historia. Estudios de Asia y África, 2012, p. 521-546.
FERGUSON, Juan. Crisis política y literatura en el antiguo Egipto: una re-lectura del Informe de Unamón. Pasado Abierto, 2019, 5, 10.
FISHER, Loren R. Tales from Ancient Egypt: The Birth of Stories. Wipf and Stock Publishers, 2010.
GALÁN ALLUÉ, José Manuel. Cuatro viajes en la literatura del antiguo Egipto. Madrid: CSIC, 2000.
GARDINER, Alan H. The Misfortunes of Wenamun. Edition de la Fondation Egyptologique Reine Elisabeth, 1932, p. 61-76.
LICHTHEIM, Miriam (ed.). Ancient Egyptian Literature. University of California Press, 2019.
ROSSO, Ana María. Proyección simbólica de las barcas en el Antiguo Egipto. En XI Jornadas Interescuelas/Departamentos de Historia. Universidad de Tucumán, 2007.
WATSON-TREUMANN, Brigitte. Beyond the Cedars of Lebanon: Phoenician Timber Merchants and Trees from the «Black Mountain». Die Welt des Orients, 2000, p. 75-83.
WILSON, John. The Journey of Wen-Amon to Phoenicia. In PRITCHARD, James B. (ed.). Ancient Near Eastern texts relating to the Old Testament with supplement. Princeton University Press, 2016, p. 25-29.
WINAND, Jean. The Report of Wenamun: A Journey in Ancient Egyptian Literature. In COLLIER, Mark & SNAPE, Steven (eds.). Ramesside Studies, in honour of K.A. Kitchen. London: Rutherford, 2011, p. 541-560.

Está muy bien explicado (como siempre)… me ha gustado mucho!! 👏👏😃💯
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Muchas gracias. Un saludo.
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