La antigua ciudad portuaria de Mileto

Mileto es una de las doce ciudades (Dodecápolis) que, durante la edad Antigua, se unieron para formar la confederación jónica (s. VII a. C.). Aunque existían asentamientos previos, las urbes fueron fundadas a principios del primer milenio a. C., cuando grupos griegos cruzaron el Egeo hasta la costa de Asia Menor. Los pobladores de Mileto eran probablemente comerciantes y artesanos que se asentaron en la zona, sucediendo a los minoicos en las rutas marítimas del Mediterráneo.

En color azul oscuro aparece, a la derecha del mapa, la antigua Jonia (hoy Turquía). En la parte sur se puede localizar la ciudad de Mileto. Fuente

Mileto era una próspera ciudad comercial ya desde la Prehistoria, gracias a su privilegiada posición, pues era la puerta de entrada de Oriente a Occidente y viceversa, cuya línea costera estaba, además, protegida por la pequeña isla cercana de Lade. El área portuaria era conocida como el puerto del León, por las dos estatuas de mármol que flanqueaban su bocana fortificada. Actualmente los restos de los leones yacen a kilómetros de distancia del mar sobre el lugar en el que había estado emplazada la antigua ciudad.

Recreación de la ciudad de Mileto. Fuente

Era una de las más importantes de la confederación jonia, ya que había fundado colonias por todo el mar Negro. Estas colonias eran ricas en materias primas (metales, trigo, madera y pesca) que la ciudad necesitaba para prosperar. Entre la producción local de Mileto, además de su excepcional cerámica, estaban la lana de cordero, sus reconocidos textiles y el tinte púrpura. También fabricaban muebles y tenían excedentes de productos agrícolas de primera necesidad como el vino y el aceite. La reputación comercial de Mileto perduró incluso hasta la época romana.

Con el paso del tiempo, el golfo fue colmatándose por los aportes sedimentarios del río Menderes. La isla de Lade, situada en la parte norte de la ciudad, se fue incorporando a la zona costera por los continuos aportes fluviales, y actualmente forma parte del continente. De la misma manera, ya durante el siglo I, Mileto se había convertido en una ciudad de interior.

Enfrentamiento bélicos

Una própera ciudad suponía que otros pueblos e imperios pudieran tener interés en invadirla y dominarla. Aunque hubo muchos, uno de los más significativos para la Historia Naval fue la guerra con Lidia. Heródoto decía que «los milesios eran dueños del mar, de modo que no estaba al alcance del ejército enemigo establecer un asedio». La superioridad naval de Mileto imposibilitaba cualquier intento de invasión, lo que supuso llegar a un acuerdo de paz para poner fin a unos enfrentamientos discontinuos que duraban ya años.

Otro enemigo, esta vez muy potente, fue el rey persa Darío I, que mandó destruir la ciudad de Mileto en 494 a. C. Años después, el arquitecto y matemático Hipodamo la reconstruyó, y llevó a cabo una planificación muy innovadora, basándose en un plano ortogonal. La ciudad quedaba entonces dividida en cuadrículas de igual tamaño, con calles perpendiculares en ángulo recto. Con ello se rompió la tradicional forma de las ciudades griegas, que era irregular, creando un esquema que posteriormente sería muy utilizado por los romanos. De hecho, este tipo de trazado se denomina hipodámico porque el arquitecto que reconstruyó Mileto. Este urbanista también reformó el puerto de El Pireo (Atenas) y realizó la planimetría de Rodas.

A unos 20 km de Mileto, en Dídima, estaba el gran santuario de Apolo. Antes de que la ciudad dejara de ser costera, el acceso al templo era por mar. Existía una vía sagrada que conectaba el puerto urbano con el santuario de Apolo, que recorrían tanto los peregrinos de manera individual como las procesiones en honor de su divinidad.

Importantes personajes que nacieron en Mileto

En el ámbito intelectual fue el lugar de nacimiento de Tales, de Anaximandro y de Anaxímenes, los primeros filósofos de la naturaleza. También era la patria de uno de los constructores de Santa Sofía (Isidoro) y de Aspasia, la culta y elocuente mujer de Pericles, el líder griego.

Para acabar

La ciudad portuaria de Mileto, hoy en la actual Turquía, fue desde tiempos inmemoriales importante por su localización estratégica, tanto en la costa como en los caminos terrestres, porque se había convertido en un nexo de unión entre las mercancías procedentes del este y las del oeste.

La actividad comercial hizo que sus habitantes fundaran multitud de colonias en las orillas del mar Negro, lo que supuso riqueza y poder durante muchos años. Sin embargo, la geografía de esta zona, que es propensa a que los ríos depositen miles de toneladas de barro en sus orillas, terminó siendo un factor muy negativo, ya que perdió su salida al mar al inicio de nuestra era, y con ello una parte muy importante de su riqueza. Sin embargo, todavía podemos apreciar restos de ese esplendor propio de las ciudades marítimas, que se evidencia en sus magníficos monumentos.

Más información

A walk through ancient Miletus. Foundation ot the Hellenic World, 2006.

ALBALADEJO VIVERO, Manuel, et al. ¿Qué edad tenías a la llegada del medo? El papel de Mileto durante la conquista persa de Jonia, según Heródoto. Boletín de la Asociación Española de Orientalistas, 2005, XLI, p. 267-278.

DOMÍNGUEZ MONEDERO, Adolfo J. Oriente y Grecia en guerra. Introducción al análisis de la guerra entre griegos y orientales antes de las Guerras Médicas. En La guerra en Oriente Próximo y Egipto: evidencias, historia y tendencias en la investigación: actas del segundo Seminario Monográfico de Primavera. Madrid: Universidad Autónoma de Madrid, 2003, p. 99-124.

GEIJO, Sergio. La antigua ciudad de Mileto. Viator Imperi [blog], 2019.

SOLANA DUESO, José. El agua como el primer principio: Las razones de Tales de MiletoConvivium, 2009, p. 5-23.

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