Las naves de Amón

Esta semana traemos dos embarcaciones que, por su función, se consideraban sagradas. Una se utilizó en el antiguo Egipto para llevar la estatua del dios Amón en procesión, la otra servía para que cruzara el Nilo. Aunque había más divinidades que contaban con este tipo de traslados, los más espectaculares eran los que se celebraban en honor de Amón.

Barcas sagradas de Amón. Fuente

Amón

En el Antiguo Egipto, esta es una de las divinidades que tuvo más relevancia y durante un mayor periodo de tiempo. Era “aquel que se ha creado a sí mismo y cuya manifestación no es conocida”, del que tenemos noticia desde el reino antiguo. Al principio este dios local de la ciudad de Tebas era poco importante, pero se terminó convirtiendo en la principal divinidad protectora de la casa real. Cuando su culto comenzó a incrementarse, Tebas pasó a ser una de las capitales religiosas más poderosas del mundo antiguo.

Representación del dios Amón y la reina Hatshepsut. Fuente

La representación de esta divinidad tenía un aspecto humano, cuya cabeza llevaba un casco con dos altas plumas y en la mano derecha el cetro del poder, como puede verse en la imagen superior. También solía representarse con la forma del carnero, que en Egipto era el emblema de la potencia generadora. Amón tenía una esposa, la diosa Mut, la madre por excelencia, y un hijo, Jonsu (o Konsu), el dios lunar. Los tres formaban la tríada tebana.

Avenida de las esfinges en Karnak. Las esfinges representan a Amón. Fuente

Su barca sagrada

El altar portátil de Amón consistía en una litera de madera sobre la que estaba colocada una barca, que era considerada sagrada porque portaba a un dios. Esta tenía una cabina central donde se situaba la estatua divina, que iba oculta tras un velo blanco.

Se solían adornar tanto la proa como la popa de la nave con la representación de la cabeza de la divinidad, que aparecía con alguna de sus características, y se colocaban estandartes con insignias sagradas.

La barca era llevada por porteadores, cuyo número fue variando con el tiempo. En sus primeros tiempos era pequeña, y solo necesitaba entre dos y cuatro hombres para llevarla. Posteriormente se fue haciendo más grande, y por lo tanto más pesada, de modo que durante el Imperio Nuevo ya estaba formado por seis hileras, con tres porteadores cada una.

Relieve de la capilla roja de la reina Hatshepsut. Fuente

Iban en trayectos cortos, entre los que se depositaba la barca en pequeños descansos o capillas mientras los sacerdotes llevaban a cabo sus ritos. Si la fiesta duraba sólo un día, por la tarde el dios regresaba a su lugar de descanso habitual en Karnak. Para las grandes festividades, que podían durar más de 10 días, Amón recibía hospitalidad en alguna capilla, en la que se depositaba la barca para la parada nocturna y al día siguiente continuaba su trayecto.

Detrás de esta embarcación iban numerosos fieles y seguidores del dios, entre los que algunas veces se encontraba el faraón. Iba acompañado de música, bailes y cánticos. Las fiestas menores se desarrollaban dentro del templo o en los alrededores inmediatos del habitáculo del dios. Sin embargo, durante los meses de las grandes fiestas, la barca sagrada recorría las enormes avenidas y navegaba sobre el Nilo, haciendo varias escalas. Las dos festividades más importantes en las que la personificación de Amón participaba eran la Fiesta de Opet y la Bella Fiesta del Valle.

En esta representación de las riberas del Nilo en la ciudad de Tebas (hoy Luxor), están marcados los recorridos de la Fiesta de Opet en negro y la Bella Fiesta del Valle en color rojo. Fuente

La fiesta de Opet

La procesión iba desde Karnak hasta Luxor para celebrar la legitimidad y la renovación del poder real por Amón-Ra, rememorando la naturaleza divina de la monarquía egipcia. Se usaba sólo la barca sagrada, porque el desplazamiento era terrestre.

La Bella Fiesta del Valle y el navío dorado

Estaba dedicada a honrar a los fallecidos y a su relación con Amón. Durante esta celebración la tríada salía de Karnak para dirigirse a la orilla oeste, para visitar la necrópolis y los templos funerarios de los monarcas. Cuando llegaba al puerto, allí le esperaba otra nave vinculada con esta divinidad, el gran navío dorado (Userhat), que medía unos cincuenta metros de eslora, no tenía ni mástil ni vela, pero su apariencia era de gran esplendor y magnificencia. Foucart (1921) explica que «estaba construido con madera preciosa; el casco estaba decorado con bajorrelieves, se hallaba recubierto de oro fino hasta la línea de flotación, como la corteza del sol. En los extremos se alzaban enormes cabezas de carnero, chapadas en oro y electro. Un gran collar rodeaba los cuellos de los carneros divinos.»

Procesión de la fiesta de Opet esculpida en el templo de Ramses III en Karnak. Fuente

También parece que esta nave fue la primera que contó con dos pesadas anclas de hierro, según Dogaer (2024). En este navío se depositaba la barca de Amón, y cerca las de su mujer y su hijo. Una vez acomodados, cruzaban el río Nilo para dirigirse a la «tierra de los muertos», donde estaban enterrados los faraones. El gran navío era remolcado por otras embarcaciones que avanzaban con vela y remos.

Para acabar

El río Nilo y las embarcaciones se convirtieron en una constante que formaba parte de la vida cotidiana de los antiguos egipcios. Era tan relevante que decidieron que su dios más importante sería transportado en barca, tanto en las procesiones terrestres como en las que se cruzaban el río. Así pues, durante centurias, Amón y su barca sagrada recibieron un culto continuado, sacados en procesión y acompañados de música, cánticos, bailes y rituales. Otra más grande y suntuosa era la que lo trasladaba de una orilla a la otra del río Nilo.

Hace ya más de 3000 años que dos embarcaciones, la barca sagrada por tierra y el navío dorado por el río, tenían la suficiente relevancia como para ser las portadoras del dios más importante del panteón egipcio.

Más información

BUENO GUARDIA, Miriam. La representación de la danza dentro de las escenas de banquete de las tumbas tebanas privadas de la XVIII dinastía egipcia. Panta Rei: Revista de Ciencia y Didáctica de la Historia, 2019, 13, p. 69-90.

Capilla roja de Hatshepsut en Karnak. Arte_Historia_Egipto [blog], 2017.

COSTA-LLERDA, Salvador. Los motivos iconográficos de la barca procesional de Amón-Re como indicadores de orientación. Aula Orientalis, 2019, 37, 2, p. 235-266.

DOGAER, Lauren & VANDORPE, Katelijn. Amun’s Userhat Boat and its Role in the Theban Festivals: Data from the Theban Royal Bank Archive Contextualized. Bulletin de l’Institut français d’archéologie orientale (BIFAO), 2024, 124, p. 165-192.

FOUCART, George. Un temple flottant: le vaisseau d’or d’Amon-Râ. Monuments et mémoires de la Fondation Eugène Piot, 1921, 25, 1, p. 143-170.

FOUCART, George. Études thébaines. La belle fête de la vallée 𓎛𓎱𓇳𓃀𓄤𓆑𓂋𓋔𓇋𓆛𓈖𓏏𓈉. Bulletin de l’Institut français d’archéologie orientale, 1924, 24, 1, p. 1-8.

SÁENZ BLÁZQUEZ, Irene. Las capillas de la barca de Amón en el Antiguo Egipto. En: Construyendo la Antigüedad: actas del III Congreso Internacional de Jóvenes Investigadores del Mundo Antiguo (CIJIMA III). CEPOAT, 2017, p. 55-82.

SCHWARZ, Fernando. Las fiestas sagradas en Egipto. Nueva Acrópolis [blog], 2015.

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