Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘Legislación’

Alfonso X el Sabio fue un rey castellano que vivió durante el siglo XIII y fue el responsable de inaugurar un programa de política naval y marítima en su amplio territorio. Contemplado con la visión actual parece que fue uno de los primeros en darse cuenta de la importancia que tenía el control del mar y la defensa costera para los intereses de su reino, amenazados por otros como Portugal, Aragón, Inglaterra o los estados italianos.

La Península ibérica sobre el año 1360. Fuente

Su profusa labor se dirigió a diversos aspectos económicos, sociales, legislativos y militares, entre otros. Vamos a conocer los más relevantes:

Refuerzo de las villas costeras

Otorgó fueros y privilegios a muchos lugares costeros existentes y fundó o refundó otros en la cornisa cantábrica, desde Galicia hasta el País Vasco. Su objetivo era fortalecer la frontera marítima del norte hispano y también proteger el comercio. Así, en Galicia una de las villas fundadas fue Ortigueira (1255) y concedió fueros a los puertos de Pontevedra, Cadeira, Ferrol, Neda y Redondela. En Asturias fueron diez las villas a las que dio origen. En las actuales Cantabria y País Vasco privilegió los centros portuarios e impulsó la fundación de otros en el interior. Castro Urdiales, Zarauz, Guetaria, Motrico fueron agraciadas con sendos fueros. Fundó además Tolosa, Segura y Mondragón, entre otras muchas.

Una cenefa que decora el texto de las Partidas

El Almirantazgo

Institucionalizó un cargo que su padre, Fernando III, había creado, el de Almirante, que primero ocupó Ramón Bonifaz. Su jurisdicción alcanzaba todos los puertos del reino, cuyos habitantes debían obedecerlo como si del propio rey se tratara. En tiempos del rey Sabio el título recayó en Ruy López de Mendoza.

Comercio en el puerto de Cartagena. Cántigas de Santa María de Alfonso X el Sabio

Las atarazanas

Además decidió terminar las atarazanas almohades sevillanas, de las que su predecesor también se ocupó. Una vez en funcionamiento, Alfonso X y los cómitres sevillanos firmaron las condiciones de servicio en la Marina real. Éstos se comprometían a ser siempre capitanes de sus naves, a mantener una galera cada uno, dispuesta con hombres armados y a servirle tres meses al año. A cambio, el monarca entregaba a cada capitán la primera galera, importantes extensiones de tierra con olivos, casas en Sevilla y cien maravedíes para explotar cada heredad, aparte de repartirse a la mitad las ganancias obtenidas tras cada victoria en los combates navales.

Reales atarazanas de Sevilla. Fuente

Las Siete Partidas

La obra legislativa más importante, en la que queda documentada una parte de la labor de este rey, está en las denominadas Siete Partidas, que se convirtió en un código de regulación de las relaciones sociales y de la convivencia en general. Es una extraordinaria fuente en lo relacionado con el régimen y organización de la marina castellana incipiente. Enumera los puestos de mayor jerarquía como el de Almirante, que en autoridad le seguían los cómitres (capitanes de las galeras), que ejercían cargos y atribuciones similares, pero limitadas a sus propias naves. Tras ellos estaban los naocheros, que eran los pilotos. Éstos, entre otras cosas, debían conocer los vientos y los puertos existentes para poder guiar los navíos. Por último, había marineros y sobresalientes (hombres de armas).

Según las Partidas, las naves debían estar provistas de todo género de armas ofensivas y defensivas, y pertrechadas con los géneros de consumo necesarios para salir a la mar.

Urbanismo de las villas costeras

Un aspecto importante fue que, aparte de concederles privilegios, se encargó de amurallar las villas, mejorar sus calles y vías, construyó puentes y arregló algunos de los faros existentes. Otra aportación suya fue la restauración del acueducto de Segovia, de época romana, que ha seguido en funcionamiento hasta hace algunas décadas.

Alfonso X. Fuente: la Tribuna de Toledo

En síntesis

El rey Alfonso X inauguró una política naval y marítima muy relevante, sentó las bases para que sus sucesores pudieran continuarla, dando forma a la futura armada de Castilla. Todo un acierto de un monarca castellano al que la historiografía ha apodado como el rey Sabio y como hemos podido apreciar aquí hizo méritos para ello.

Más información

DIAZ GONZÁLEZ, Francisco Javier y CALDERÓN ORTEGA, José Manuel. Alfonso X y el Almirantazgo castellano: reflexiones en torno al nacimiento de un instituciónIus fugit: Revista interdisciplinar de estudios histórico-jurídicos, 1999, 8, p. 301-320.

PEREZ-MALLAINA BUENO, Pablo E. Historia de las Atarazanas de Sevilla. Sevilla: Universidad, 2020.

PORRAS ARBOLEDAS, Pedro Andrés. El derecho marítimo en el Cantábrico durante la Baja Edad Media: partidas y rôles D’oléron. Instituto de Estudios Riojanos, 2005.

SERNA VALLEJO, Margarita, et al. La Monarquía Hispánica en la encrucijada de las dos tradiciones marítimas de origen medieval: la mediterránea y la atlántica. Revista de Dret Històric Català, 2019, 18, p. 9-33.

Read Full Post »

Rodas es una bella isla del Mediterráneo oriental conocida por varios hechos históricos (el Coloso que lleva su nombre y que fue una de las sedes de la Orden de los Caballeros de Malta), pero también por su capacidad para el comercio marítimo. Cuando Grecia dejó de ser una potencia, Rodas tomó su lugar junto a otros pueblos del Mar Egeo. Como su aristocracia era de origen griego, no fue muy difícil llevar a la práctica esta sustitución.

Sin embargo, su privilegiada situación hizo que sufriera variados ataques. En concreto, tras vencer al rey seleúcida con su ejército de 40.000 hombres, los rodios victoriosos levantaron la famosa estatua que les ha hecho conocidos a lo largo de la historia, su Coloso, erigido en honor del dios Helios sobre el año 280 a.C y que dominaba la entrada al puerto.

Rodas en el mapa de Ptolomeo. Fuente

Eran grandes comerciantes y disponían de una buena flota naval para sus transacciones por el Mare Nostrum. Diodoro, el historiador, decía que una parte importante de sus ingresos los conseguían en sus traslados de productos al Egipto faraónico, de donde además obtenían el trigo que llevaban al norte. Parece que también existía una red de prestamistas rodios que llegaban y actuaban en el Mediterráneo central y oriental.

Rodas en el siglo XVIII. Fuente: Gallica

La lex Rodia

Hay noticias de que la ley marítima rodia, que data aproximadamente del siglo I a.C., se impuso como código en Bizancio (siglos V-VII) (Abulafia). Sobre este código hay cierta controversia entre los investigadores, y apenas se ponen de acuerdo incluso sobre cuándo se redactó, ya que tenemos noticia de ella por copias y adaptaciones posteriores de otros pueblos romanos y bizantinos.

Parte del texto de la ley rodia, extraído de una antigua recopilación sobre Derecho Civil. Fuente: Gallica

Lo que más ha trascendido de ella es lo que está vinculado con los posibles daños ocasionados por una tormenta, y referidos a la carga que la embarcación pudiera transportar (Lex Rhodia de iactu).

Portada de la ley Rodia extraída de una antigua recopilación sobre Derecho Civil. Fuente: Gallica

Esta ley dictaba que en caso de que fuera necesario arrojar toda o parte de la mercancía al mar, porque la nave estaba en serio peligro, el daño resultante (lo que denominan “echazón”) debía repartirse entre los propietarios del barco y los dueños de las mercancías, en la proporción y medida de las propiedades. El texto de la ley Rodia sólo se refiere al hecho de tener que deshacerse de la carga y tirar al mar los productos transportados en caso extremo, pero los romanos lo extendieron a otros casos análogos, como al deterioro de las mercancías y al precio del rescate en caso de secuestro por parte de los piratas (Derecho romano).

Rodas en una carta del mar Egeo (S. XVI). Detalle

Esta antigua ley de los rodios del siglo I a.C. no debe confundirse con el Nomos Rhodion Nautikos, que a pesar de que tiene en común el nombre de la isla de Rodas, son distintas. Esta última es una compilación de reglas consuetudinarias marítimas datadas entre los siglos VI y VIII, incorporadas posteriormente al Basilicorum libri como un apéndice por el emperador Leo VI (886–912). Posiblemente éstas se basaran en la primera.

Vista del puerto de Mandráki, en Rodas. Fue utilizado antiguamente como puerto de navegación. Hoy alberga numerosas embarcaciones de recreo.

En síntesis, un pueblo que habitaba en una de las islas del Mediterráneo, un siglo antes de nuestra era ya fue capaz de regirse por una serie de normas (a pesar de que no han trascendido todas) que legislaban el comercio por mar y que, debido a sus propios intereses comerciales, establecían derechos y deberes en caso de que la embarcación no pudiera llegar a su destino.

Más información

ABULAFIA, D. El Gran Mar. Barcelona: Crítica, 2013. [Para contextualizar el momento histórico]

MOMMSEN, T. Lex rhodia de iactu. Digesta, XIV, 2. [Recoge lo que se conoce de esta ley en latín]

SÁNCHEZ-MORENO ELLART, C. Lex Rhodia. The Encyclopedia of Ancient History. Edited by Roger S. Bagnall et al. Blackwell Publishing, 2013, p. 3970–3972. [Análisis de esta legislación]

Read Full Post »