El secuestro marítimo de Julio César

¿Sabías que el gran Julio César (siglo I a. C), uno de los romanos más famosos, fue secuestrado por unos piratas cuando navegaba por el mar Egeo?

Cuando tenía unos 20 años, decidió desplazarse a la isla de Rodas para formarse. Sin embargo, parece que detrás había asuntos políticos que aconsejaron que despareciera de Roma por un tiempo.

Una estatua de Julio César. Fuente

A la altura de la isla de Farmacusa, muy cerca de la costa turca, la embarcación en la que viajaba fue secuestrada por unos piratas. Estuvo en cautiverio unos 40 días, que serían inolvidables para sus captores.

Localización de la isla de Farmacusa. Google Maps

A partir del momento del secuestro, los cronistas romanos (Suetonio y Plutarco) nos cuentan una historia que refleja muy bien el carácter de Julio César, el futuro líder romano. Su actitud grandilocuente y de superioridad causaba risas y mofas entre los piratas.

El rescate solicitado

Los captores requerían 20 talentos por dejar en libertad a César, pero éste se ofendió muchísimo, porque decía que él valía más del doble. De hecho, parece ser que se pagaron unos 50 talentos para conseguir que saliera libre.

As libral romano que lleva la proa de una embarcación. Fuente

El preso

Su forma de entender que estaba prisionero era muy diferente a la de otros. De hecho, mandó a casi todo su séquito a por la recompensa. Cuando iba a dormir, César enviaba a sus esclavos a decirles a los piratas que estuvieran en silencio, que no armaran ruido, porque podían despertarlo.

Como estaba ocioso componía poesías y discursos, que luego recitaba en presencia de sus secuestradores, a los que llamaba «bárbaros ignorantes», y los amenzaba en tono jocoso con llevarlos a la horca. Ellos se divertían mucho con este hombre tan singular.

Preciosa vasija griega representando la transformación de los piratas en delfines. Fuente

La venganza

Los piratas no sospechaban que los versos escondían una potente realidad. Así, Julio César, una vez que fue liberado, comenzó su venganza contra ellos. Recaló en la ciudad de Mileto, que estaba cercana a la isla de la que había salido. Allí, sin perder un solo día, armó algunas naves y partió para apresar a sus secuestradores, que todavía permanecían fondeados en las cercanías. Tras el enfrentamiento, César consiguió retener a los piratas, que ahora eran sus prisioneros. Como había pronosticado en sus versos, primero los estranguló y luego los crucificó.

Mosaico representando a Dionisos tirando del barco a los piratas. Museo del Bardo (Túnez). Fuente

De hecho, la piratería se estaba convirtiendo en uno de los mayores problemas de Roma, lo que llevó a aprobar la lex Gabinia (67 a. C.) para acabar con ella. Tras unos decenios, cuando estuvo casi erradicada, el Mediterráneo pasó a llamarse el «Mare Nostrum».


Para acabar

Con el transcurso de los años Julio César acabaría siendo el dueño absoluto de la república romana y también del mundo mediterráneo. Su relación amorosa con Cleopatra, y el nacimiento de su hijo Cesarión, acabaron de proporcionarle el mando sobre el territorio del antiguo Egipto, y también la enemistad de muchos romanos. Algunos consideraban que era demasiado poder para un sólo hombre, lo que acabó en el año 44 a. C., cuando fue asesinado.

Julio César no fue el primer romano retenido en el mar por unos piratas, pero sí fue uno de los más rebeldes y vengativos. Ya desde muy joven daba pistas del tipo de hombre en el que se convertiría.

Mas informacion

ÁLVAREZ PÉREZ-SOSTOA, Denis. Prisioneros de los piratas: política y propaganda en la captura de Julio César y ClodioVeleia, 2011, 28.

ANDO, Clifford. Units of Rule in Roman Legislation. Narratives of the Roman Empire: How to Make Rome with Words and Rituals, 2025, 192, p. 47.

CANFORA, Luciano. Julio César. RBA, 2004.

FERNÁNDEZ VIZCAÍNO, Belén. La piratería en la Roma republicana: la» lex Gabinia de piratis persequendis«. RIDROM: Revista Internacional de Derecho Romano, 2015, 14, p. 404-461.

NOVILLO LÓPEZ, Miguel Ángel. Breve Historia de Julio César. Nowtilus, 2011.

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