La nave de los necios, una metáfora marítima

La nave de los necios, una sátira intemporal sobre la necedad humana, es obra de Sebastián Brant (1457-1521), un abogado nacido en Estrasburgo.

El autor inmortalizado
El autor de la obra

Es uno de los primeros libros profusamente ilustrados que se imprimieron en el siglo XV en idioma alemán (1494) y también uno de los más conocidos, ya que tuvo mucho éxito en todo el continente.

Un detalle de las ilsutraciones
Un detalle de las ilustraciones: los necios van en un barco con el
mismo destino. Aparece una bandera y en ella se lee Gaudeamus omnes («Estemos todos contentos»)

Lo traemos aquí por la metáfora que se utiliza para desarrollar el argumento: un barco que conduce a una serie de personajes que representan vicios y necedades variadas a un país inexistente. Precisamente por hacer uso del tema marítimo, muchas de las ilustraciones están dedicadas a estos motivos, que son las que que aquí reproducimos.

Otro detalle
Otro detalle

Antes de que se acabara el siglo XVI ya habían aparecido unas 40 ediciones de esta obra, y se había traducido al latín, francés, inglés y holandés. Sin embargo en español no se publicó hasta finales del siglo XX, no porque la obra no fuera conocida, sino porque existía la versión latina, que era la que se utilizaba en España, lo que hace suponer su restringido alcance.

Detalle
Detalle: uno de los necios embarcado

El texto trata sobre un viaje ficticio a través del mar con 112 necios que van a la tierra prometida de Narragonia. No desarrolla un argumento lineal, sino que constituye un conjunto de comentarios en verso (112 en total) como pequeños capítulos, que suelen ocupar una página. Cada capítulo trata sobre alguno de los distintos tipos de tontos y de tonterías que podemos encontrar en el mundo, como avariciosos, necios de la moda, maleducados, imprudentes, esclavos de la gula, juerguistas, necios en el matrimonio, caprichosos, soberbios y blasfemos, entre otros.

La nave de los necios va completamente cargada de necios, algunos de los cuales cantan y lloran. Destaca en el centro uno que mira hacia arriba y sostiene una bandera en la que se ve a un necio y se lee «doctor Maña». En la parte inferior, otro necio es echado al agua. Sobre el barco aparecen, como en la portada, notas musicales de la canción «Estemos todos contentos» y una cartela con la inscripción «Hacia Narragonia»
La nave va completamente cargada de necios, algunos de los cuales cantan y lloran. Destaca en el centro uno que mira hacia arriba. En la parte inferior otro necio es echado al agua

La descripción está encabezada por un personaje que se autodenomina lector, que también es bastante necio, ya que está profundamente convencido de su sabiduría y se dedica a ahuyentar a las moscas que zumban alrededor de su mesa llena de libros, aunque nunca los lee.

nave 2

Brant no critica tanto la necedad en sí, sino el hecho de continuar siendo necios por no reconocer los propios errores. Una de las razones del gran éxito de la obra fue, sin duda, la alta calidad de las xilografías que presenta y complementan el texto, verdaderas obras maestras del arte alemán. Entre los artistas estuvo el gran Alberto Durero.

En ella aparecen cuatro barcos bien cargados de necios de todos los oficios, pues se aprecian una sierra, unas tijeras y otros utensilios. Cada cara tiene una expresión peculiar. El barco más lejano lleva el escudo de Basilea (báculo de obispo). Aún se aprecian otras naves casi en el horizonte.
En esta ilustración aparecen cuatro embarcaciones bien cargadas de necios de todos los oficios, pues se aprecian una sierra, unas tijeras y otros utensilios. Cada cara tiene una expresión peculiar 

Una metáfora bien escrita y magníficamente ilustrada que es bueno conocer, tanto porque hunde sus raíces en la filosofía antigua como porque desde que se publicó ha inspirado a muchos literatos y pintores. Hay obras que son inmortales, ya que aunque se desarrollen en épocas pasadas, algunas nos recuerdan actitudes presentes …

La nave de los necios de El Bosco
La nave de los necios en una pintura de El Bosco

Más información

BRANT, S. La nave de los necios. Basilea, 1494. [Versión en alemán. El libro original se encuentra en la Biblioteca Estatal de Baviera, en Munich].

BRANT, S. La nave de los necios. Madrid: Akal, 1998. Traducción de Antonio Regales Serna. 343 p. [1ª Edición en español].

HUERTA CALVO, J. Brant en EspañaRevista de Filología Alemana. 1999, 7, p. 329-380 [Es una síntesis de esta obra].

3 comentarios en “La nave de los necios, una metáfora marítima

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