En el imperio romano había condecoraciones y premios para reconocer la labor de sus ciudadanos. Muchos de ellos estaban vinculados con acciones bélicas. En este ámbito, otorgar coronas era una forma de reconocer la actitud de los más valientes, y se concedían como resultado de éxitos señalados. La corona navalis estaba vinculada a las acciones navales. Aunque algunos autores establezcan pequeñas diferencias (Maxfield 1981), también se conocía como corona classica o rostrata. Estaba tallada con varias proas y espolones de naves.

La evolución histórica
Este tipo de reconocimiento naval era entregado pocas veces, y reconocía el valor que habían mostrado los laureados en encuentros navales que implicaban el enfrentamiento entre una flota romana y otra rival. Parece que comenzó a otorgarse durante la primera guerra púnica (s. III a. C). Desde el reinado de Augusto era prerrogativa de oficiales de rango consular. Precisamente, en el año 36 a. C. le otorgó una a Agripa, por su victoria contra Sexto Pompeyo (el rival de Augusto). En este caso las dos flotas enfrentadas eran romanas, y el candidato que vencía podía otorgarlas a sus partidarios.
“A Agripa le regaló una corona de oro labrada con espolones de naves, algo que no se concedió nunca a nadie ni antes ni después. Y para que cada vez que Agripa, por celebrar un triunfo, llevara siempre en vez de la corona de laurel la corona de «vencedor en una batalla naval», sancionó más tarde la concesión con un decreto.” (Dión Casio, Historia romana, XLIX, 14) Fuente.

Tras la muerte de Agripa, la corona navalis cayó en el olvido. Sin embargo, durante el reinado de Calígula (s. I), estas volvieron a aparecer. Su sucesor, Claudio, se la otorgó a uno de sus almirantes. Durante las guerras dácicas (s. II) de Trajano la recibieron Licinio Sura, Terencio Escauriano, Cilnio Próculo y Glitio Atilio Agrícola.
Monedas y espolones
Hay varias monedas que representan esta corona y que actualmente son el mejor testimonio de la prestigiosa condecoración.

Rompiendo mitos: ¿El primero en abordar o el más valiente?
Importantes autores afirman, que, contrariamente a la tradición literaria que ha sobrevivido en los textos de Aulo Gelio y Sexto Pompeyo Festo, la corona navalis no se le otorgaba al primer hombre que abordaba un barco enemigo en batalla, sino a quiénes más valentía mostraron en el enfrentamiento.
Las tres grandes victorias en el Mare Nostrum
Una recopilación exhaustiva de la historia romana presenta al menos 11 potentes triunfos navales, pero hay tres ejemplos particularmente destacados de celebraciones triunfales organizadas por logros militares que implicaron importantes victorias en el mar:
- El tercer triunfo de Pompeyo el Grande, en septiembre del año 61 a. C., que incluyó su victoria sobre la piratería mediterránea.
- La decisiva victoria de Augusto sobre Sexto Pompeyo frente al cabo Nauloco en el año 36 a. C., que otorgó la corona navalis a Agripa.
- El triunfo de Augusto en la batalla de Actium, el 14 de agosto del 29 a. C., frente a Marco Antonio y Cleopatra.
Para acabar
La corona navalis o rostrata fue una condecoración naval de élite en la antigua Roma. Evolucionó desde premiar la valentía en combates marítimos (s. III a. C.) hasta convertirse en un honor excepcional para altos oficiales que habían salido victoriosos en alguna batalla naval. Marco Agripa fue su receptor más notable.
Aunque apenas existe información fidedigna sobre esta prestigiosa corona, por su potente significado, con el paso de los siglos, algunos países la han recuperado (como en las armadas de Brasil, Chile e Italia, entre otros) y también varios municipios (Vieques, en Puerto Rico), incorporándola a sus escudos e insignias actuales. Lo mismo ocurre con los buques de varias armadas, que tienen este trofeo coronando sus emblemas identificativos. Le suelen añadir velas para dar un aspecto naval más claro. Es todo un símbolo de la importancia de este legado patrimonial.



Más información
BERGMANN, Bettina. Die «corona navalis»: eine Sonderehrung für Agrippa. Jahrbuch des Deutschen Archaologischen Instituts, 2011, 126, p. 77-106.
BIGGS, Thomas & WAR, A. Second First Punic. Re-Spoliation of Republican Naval Monuments in the Urban and Poetic Landscape of Augustan Rome’. Rome, Empire of Plunder. The Dynamics of Cultural Appropriation, 2018, p. 47-68.
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MAXFIELD, Valerie A. The military decorations of the Roman army. Univ of California Press, 1981.
MOORE, Paul. Two Notes on Pliny’s Natural History. The Classical Review, 1973, 23, 1, p. 13-14.
SORIA MOLINA, David. Estrategia y guerra naval en el espacio danubiano durante las guerras dácicas de Trajano. Divus Traianus. Bucureşti: Editura Academiei Române, 2018, p. 47-60.
VERVAET, Frederik J. & DART, Christopher J. Last of the naval triumphs: revisiting some key Actian honours. Journal of Roman Archaeology, 2016, 29, p. 389-410.
VERVAET, Frederik J. & DART, Christopher J. On the military crowns awarded after Naulochus: historical circumstances and wider significance. Historia: Zeitschrift für Alte Geschichte, 2018, p. 313-345.










