Johan Anderson, un abogado alemán que fue regidor de su ciudad durante mas de 20 años, recopiló en un libro toda la información previa existente sobre las dos grandes islas septentrionales del Hemisferio Norte, Groenlandia e Islandia. Su obra, escrita en los años 30 del siglo XVIII, fue muy importante para el desarrollo científico de la biología marina del lugar. Pero lo mas curioso de este autor es que nunca estuvo en las islas, sino que trabajó exclusivamente sobre las noticias que otros habían escrito.

El autor
Johan Anderson (1674-1743) fue un importante regidor de la ciudad de Hamburgo (Alemania) durante el siglo XVIII.

Estudió Derecho en 1694 en Leipzig y luego hizo el doctorado en Leyden. Su tesis se titulaba De iuramento Zenoniano. En 1731 se convirtió en miembro de pleno derecho de la Academia de Ciencias de su país.

Heredó de su padre, que había sido ballenero, el interés por el medio marítimo y por las especies que lo pueblan. En especial le interesaron Groenlandia, Islandia y sus mares.

La obra
Por ello reunió en un libro titulado Mensajes desde Islandia, Groenlandia y el estrecho de Davis para el beneficio real de las Ciencias y de la acción (Nachrichten von Island, Grönland und der Straße Davis, zum wahren Nutzen der Wissenschaften und der Handlung. Hamburg: Georg Christian Grund, 1746), que le llevó casi 10 años escribir, la mayor parte de la literatura existente sobre esos territorios. Pero también se ocupó de los marinos y comerciantes de esas latitudes, sin olvidar a la población indígena y a las especies marinas.

Escribió sobre temas como el arenque y sus migraciones o el aceite de las ballenas.

Y en su peregrinaje literario ofreció un sistema para clasificar a las distintas especies de ballenas y preparó estudios que luego fueron una base importante para los estudios posteriores sobre biología pesquera.

Esta obra, que Anderson nunca vio publicada en vida, ya que apareció tres años después de su muerte, contiene importantes apéndices, con una gramática y un vocabulario de la lengua inuit hablada en Groenlandia, y una selección de extractos de textos religiosos ofrecidos en alemán, danés e inuit.

El libro fue muy apreciado en toda Europa, y se tradujo y publicó en danés (1748), holandés (1750) y francés (1750).

