Las embarcaciones Rapa Nui: navegando en medio del Pacífico

La isla de Pascua, o Rapa Nui, es uno de los lugares habitados más aislados del planeta. Se encuentra en medio del océano Pacífico, a unos 3700 km de la costa sudamericana y a más de 1900 km de la isla habitada más próxima. Este aislamiento favoreció el desarrollo de una cultura singular, estrechamente vinculada al mar, que proporcionaba alimentos y constituía el principal medio de comunicación con otros territorios.

Las evidencias arqueológicas y genéticas indican que sus primeros pobladores llegaron de islas de la Polinesia y desembarcaron en la isla aproximadamente en el siglo XIII. Con ellos viajaron conocimientos y tradiciones marítimas, entre ellas el uso de estabilizadores laterales (batangas). Los estudios genéticos también han detectado contactos preeuropeos entre poblaciones polinesias y americanas, aunque todavía no permiten reconstruir con seguridad cómo y en qué dirección se produjeron esos viajes.

Esta remota isla también fue conocida como isla de San Carlos por los españoles, pero igualmente apareció como isla de Davis en muchos mapas europeos durante varios decenios. Sus primeros pobladores la llamaron Te Pito te Henua o Rapa Nui.

Una de las versiones de la tradición dice que el jefe Hotu-Matu‘a desembarcó en la isla con trescientos pobladores más, en dos grandes canoas. Estas naves eran altas y puntiagudas en ambos extremos e iban equilibradas con una batanga.

Localización de la isla de Pascua o Rapa Nui. Fuente

Existen fuentes históricas que describen la variedad de botes, canoas y flotadores de totora utilizados por la población Rapa Nui para fines de pesca (Arana 2014). Estos, y una amplia representación de peces y especies marinas, también se pueden ver en petroglifos y estatuas de piedra (Heyerdahl, 1958). Vamos a conocer los más importantes.

Mapa de la Isla de Pascua (S. XVIII). Fuente

Pequeños flotadores: pora y papa

La forma más sencilla de sus botes eran unos pequeños flotadores que llamaban pora y medían entre 1,5 y 2,1 m de eslora. Se hacían uniendo haces de juncos de totora (nga’atu), atándolos firmemente y formando una especie de cono. Servían para que sus ocupantes se sujetaran o recostaran sobre ellos. Existían poras de diferentes tamaños, para uso individual y grupal, y se utilizaban tanto para la pesca como para viajar a los islotes vecinos y a lo largo de la costa. Este uso de los juncos de totora es una característica común en toda la costa pacífica sudamericana.

Pequeño flotador llamado pora. Fuente: Arana 2014

Es posible que estas también permitieran a los isleños descansar durante las expediciones de buceo y apoyar sus aparejos de pesca y alimentos, así como para colgar en ellos las capturas realizadas durante la jornada.

Durante la época de los hombres pájaro, los atletas que buscaban huevos del ave sagrada o manutara (Onychoprion lunatus) utilizaban poras más pequeñas; ya fueran tumbados o sentados a horcajadas sobre ellas, navegaban hacia los islotes donde anidaban las aves, remando con las manos y los pies.

Imagen actual de la ceremonia del hombre pájaro. Fuente

Una variante de estos flotadores tenía la forma de un rectángulo denso y grueso tejido del mismo material, llamado papa. Se utilizaba para el popular deporte de «correr las olas» (ngaru). Era similar a una forma primitiva de surf.

Canoas

Se ha planteado que los troncos de la antigua palmera de Rapa Nui (Paschalococos disperta) pudieron utilizarse para fabricar canoas, lo que permitiría a los isleños adentrarse en el mar y pescar en aguas más profundas. Una vez que las palmeras desaparecieron, ya no hubiera sido posible utilizar este material para construir embarcaciones, lo que pudo limitar todas las actividades pesqueras a las zonas costeras.

Canoas utilizadas en Rapa Nui. Dibujo del s. XVIII. Världskulturmuseet. Fuente

Los primeros isleños contaban con dos tipos de canoas:

a) Una más grande, con forma de barcaza (vakapoe-poe). Es posible que se utilizaran solo en ciertos momentos, debido a la escasez de materiales necesarios para su construcción.

b) Otra más pequeña, llamada «embarcación con tabla de equilibrio» (vaka ama), que llevaba un elemento característico de las embarcaciones polinesias, la batanga. Su uso, más o menos elaborado, proporcionaba mayor estabilidad, ya fuera como flotador o como contrapeso.

Batangas o estabilizadores laterales dibujados. Fuente

Parece que al principio usaban la doble batanga, aunque con el tiempo solo mantuvieron una.

Canoa con doble batanga utilizada en las Molucas. Fuente

También se menciona la existencia de canoas sin batanga, que eran utilizadas a finales del siglo XVIII y principios del XIX. Se puede apreciar en el dibujo inferior realizado en 1786, que muestra una embarcación hecha de troncos de madera, impulsada por dos isleños que portan pequeños remos (pagayas).

Canoas utilizadas en la isla de Pascua. a) Dibujo de Blondella, en La Pérouse (1797), b y c) embarcaciones con y sin tabla de equilibrio, dibujos de Choris (1826), d) remo o pagaya. Fuente: Arana 2014

Estas canoas medían entre 3,0 y 5,5 m de longitud, sin contar las extensiones de la proa y la popa. Su anchura era suficiente para que la tripulación pudiera remar arrodillada, con las piernas juntas. Cook (1842) afirma que, por su tamaño y estructura, no podían ser tripuladas por más de cuatro personas.

Posiblemente, las canoas sin estabilizador se empleaban cerca de la costa, mientras que las dotadas de él permitían navegar más lejos de ella.

La construcción de canoas

La característica más interesante es que los tablones de madera con los que se armaba la nave iban unidos mediante la técnica del cosido. La unión de diferentes piezas de madera mediante ligaduras responde a una tradición constructiva conocida en distintas regiones de la Polinesia, pero también usada en las costas del Pacífico americano, y permitía aprovechar fragmentos de madera de dimensiones reducidas.

Representación de las fases de construcción de una canoa. En el último dibujo aparecen los nombres de cada una de las partes de la nave que usaban los primeros pobladores. Fuente: Arana 2014

Para acabar

Las embarcaciones de Rapa Nui conservaban un importante sustrato tecnológico polinesio. El uso del estabilizador lateral, la construcción mediante piezas de madera unidas y la propia terminología naval permiten relacionarlas con las empleadas en otras islas del Pacífico.

Sin embargo, los Rapa Nui tuvieron que adaptar esos conocimientos a los recursos limitados de la isla. La progresiva escasez de madera condicionó la construcción de canoas y favoreció el empleo de la totora para fabricar pequeños flotadores destinados a la pesca, los desplazamientos costeros y determinadas actividades ceremoniales.

También se conocen multitud de embarcaciones de totora en la costa pacífica de Sudamérica, así como la técnica del cosido. Por lo tanto, estas semejanzas resultan especialmente interesante a la luz de las evidencias actuales sobre los contactos preeuropeos entre polinesios y americanos, pero no basta por sí sola para demostrar una transmisión tecnológica. Las embarcaciones rapanui son, ante todo, y teniendo en cuenta las investigaciones hasta ahora realizadas, el resultado de la tradición marítima polinesia y de su adaptación a las particulares condiciones ambientales de la isla.

Más información

ARANA, Patricio M. Antiguas actividades pesqueras desarrolladas en la Isla de PascuaRevista Latinoamericana de Investigación Acuática, 2014, 42, 4, p. 673-689.

CASTILLA, Juan Carlos, et al. Revisión y análisis de las pesquerías tradicionales y artesanales de Isla de Pascua. Latin American Journal of Aquatic Research, 2014, 42, 4, p. 690-702.

COOK, James, et al. Voyage dans l’Hémisphère Austral et Autour du Monde fait … en 1772, 1773, 1774 & 1775. Paris: Hôtel de Thou, Rue des Poitevins, 1778.

MUÑOZ, Diego. Más allá de Isla de Pascua: Migración e identidad en la sociedad rapanui contemporánea. Revista Antropologías del Sur, 2014, 2, p. 31-54.

RIVERA SILVA, Eduardo. Las embarcaciones menores artesanales en el litoral continental de la región de Valparaíso: una mirada desde el patrimonio cultural. Márgenes. Espacio Arte y Sociedad, 2021, 14, 21, p. 127-134.

THOMSON, William J. Te Pito te Henua o Isla de Pascua. Anales de la Universidad de Chile, 1980, p. 31-160.

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