Y los delfines salvarán a los náufragos…

Conocida narración mítica según la cual Dioniso, el dios de la vid, contrató los servicios de unos piratas tirrenos para ir a la isla de Naxos; los piratas, fingiendo aceptar el trato económico propuesto por el dios, osaron engañarle y al punto pusieron rumbo a Oriente con la idea de venderlo allí como esclavo.Entonces se produjeron unos hechos prodigiosos: a lo largo del sombrío barco empezó a correr un vino delicioso y perfumado y una vid trepó por la vela abrazándola con sus hojas. Mientras que en torno al mástil se adhería una oscura hiedra, los remos se convirtieron en serpientes y resonaron flautas invisibles. Ante tales prodigios, los aterrados piratas se tiraron al mar quedando transformados en delfines. Desde entonces, según la leyenda, los delfines son amigos de los hombres y se esfuerzan por salvarlos en los naufragios, puesto que serían aquellos piratas arrepentidos.

El ojo de Horus: protección y defensa en el mar

En la isla de Malta, y en concreto en Marsaxlokk, podemos encontrar unas preciosas embarcaciones que todavía usan los pescadores de la zona. Se denoniman Luzzus y son uno de los símbolos del país. Llevan pintado el ojo de Horus para que les de suerte y protección en sus tránsitos por el mar

Un emblema marítimo surgido en la antigua Roma

En este caso se ha encontrado una marca peculiar en una moneda romana: un ancla y un delfín, motivos marineros por los que hemos decidido dar difusión al tema. El hallazgo suponía que esa marca, el ancla y el delfín eran bastante más antiguos de lo que hasta el momento parecía. Para ello vamos a presentar la moneda más antigua, la que hasta ahora ostentaba ese título y la marca que luego muchos siglos después hizo famoso el emblema como símbolo de uno de los mejores editores del mundo: Aldo Manuzio.

El faro de Kiz Kulesi (Turquía)

Esta preciosa torre, que funcionó como faro durante mucho tiempo, fue construida hace mas de 2500 años y se encuentra en un islote, en la orilla asiática de Estambul. Originariamente estaba al lado de un castillo mandado levantar por Alcibíades, en el siglo V a. de C. Ha sufrido varias remodelaciones, pero en nada se ha perdido el encanto y romanticismo que actualmente tiene este antiguo faro, que también sirvió de prisión, de casa de retiro para los oficiales de marina y de cuartel de inspección de la marina turca. En la actualidad tiene en su interior un café, un restaurante y un pequeño museo.