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Archive for the ‘Carpintería de ribera’ Category


Hay naves que unen historia, mito y leyenda, por lo que es difícil separar la realidad de la ficción. En el continente asiático, las embarcaciones conocidas como juncos son un buen ejemplo. Las crónicas medievales europeas se refieren a estas inmensas naves, pero las descripciones que hacen no siempre son muy precisas. Marco Polo e Ibn Battuta las pudieron ver y hablaron de ellas. Clavijo también nos dejó relato sobre ellos. Formaron parte de la Ruta marítima de la Seda en plena Edad Media y de la impresionante armada del almirante chino Zheng He en sus viajes de reconocimiento durante el siglo XV (la Flota del Tesoro).

junco chinpo

Los juncos

Aunque los más conocidos son los chinos, también se construyeron en Japón, Vietnam, Corea y otros países costeros del gran Pacífico.

Una de las grandes diferencias con las naves europeas era que las asiáticas estaban construidas con compartimentos estancos (mamparos), de forma que si entraba agua en uno de ellos, el resto permitían seguir la navegación sin peligro.

En esta imagen se pueden ver los compartimentos estanco. Fuente: Unesco

¿Cómo reconocerlos?

Tenían varias características que los hacían fáciles de identificar, aunque en las imágenes obtenidas no siempre se pueden distinguir todas ellas. Solían ser enormes, de casco plano, con mayor manga en el centro, proa fina y portaban unas velas muy distintas a las occidentales, ya que eran cuadradas y contaban con una estructura reticular o alistonada (parecida a las persianas).

Junco Monleon I

Dibujo de un junco, por R. Monleón. ANM

Otras características distintivas eran el castillo de popa volado con borda, un retranqueo a la altura del timón, un pequeño castillete protegido, una quilla ligeramente oblicua, con las toldillas y camarotes en popa. Habitualmente portaban tres grandes palos, pero existen noticias de que en la flota de Zheng He había juncos que tenían hasta 9 mástiles. Viajaban a la India y al golfo Pérsico en misiones comerciales. Fue, además, una de las embarcaciones favoritas para los piratas de las Indias orientales.

junco Monleon II

Dibujo de un junco de guerra, por R. Monleón. ANM

Aunque durante mucho tiempo ha existido la costumbre de denominar juncos a todos los barcos chinos, a modo de voz genérica, las investigaciones están facilitando ya suficiente conocimiento para distinguirlas. De hecho, hoy sabemos que el junco se podía hacer de distintas medidas, por lo que es posible encontrar grandes naves como las de la flota del tesoro de Zheng He y también otras más pequeñas para pesca y transporte de pasajeros, y todas son juncos.

Juncos Fra Mauro

Juncos en el mapa de Fra Mauro

A lo largo de la Historia, de los sucesivos contactos establecidos con el imperio chino, se ha introducido otro término, “champán”o “xampán”, para denominar a estos juncos, especialmente a los más grandes. De hecho, la Real Academia de la Lengua en España sí que contiene este término, pero no el de junco.

Un junco del siglo XIX

Gracias a dos autores del siglo XIX (R. Monleón y el Almirante Paris) tenemos noticia y planos de una nave china de este tipo que era de gran porte. La llamaron Keying y tenía unas medidas de 160 pies de eslora (unos 49 m.) y 83 de manga (25 m.). Desplazaba unas 800 toneladas. Estaba construida con madera de teca y portaba 3 palos. Las velas eran también enormes y la mayor pesaba unas 9 toneladas, lo que le suponía a la tripulación dedicar dos horas a izarla. Llevaba 3 grandes anclas. El timón se podía izar, o arriar, dependiendo de la profundidad del fondo marino. No tenía ni quilla, ni bauprés, ni obenque.

Keying

Dibujo del junco Keying, por R. Monleón. ANM

Es curioso que esta nave asiática llevara pintado un ojo en cada costado (amura). Nos recuerda la idea del ojo de las naves mediterráneas, aunque en este mar era símbolo de buena suerte y en el junco parece que estaba vinculado con una leyenda, que decía que la nave debía ver por dónde iba, por lo que se le dibujaban dos grandes ojos.

Más información

HORNELL, James. The origin of the junk and sampan. The Mariner’s Mirror, 1934, 20, 3, p. 331-337.

La técnica de fabricación de compartimentos estancos de los juncos chinos. Blog Patrimonio de la Humanidad, 2017.

ANM = Archivo Naval de Madrid

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Hay muchas historias del mundo, pero no es común y menos a fines de la Edad Media, hallar obras en las que las ilustraciones de temática naval tengan una presencia importante. Traemos esta semana una de ellas, que contiene impresionantes miniaturas, en las que aparecen unas embarcaciones utilizadas en la guerra en el mar, las cocas, comentadas por nuestros expertos en Historia de la construcción naval.

La embarcación representada es una coca hanseática que está haciendo la aguada del pozo representado en el dibujo. Dos hombres suben por la plancha, con una percha apoyada en sus hombros, un barril relleno de agua que va sujeto por dos estrobos.

Las cocas

Eran una embarcaciones usadas en época medieval que arbolaban tres palos. Uno era el trinquete con vela redonda, otro el mayor con una gran vela redonda que daba impulso a la nave, con una cofa en el extremo y el último un mesana con una pequeña vela latina. Usadas habitualmente para el transporte comercial, también se utilizaban en el traslado de tropas y los enfrentamientos navales a fines de la Edad Media.

La coca de Mataró. Modelo que se ha reproducido en muchas ocasiones por modelista navales y aficionados. Su fabricación se estima sobre 1450 y tiene detalles notables que dan una idea muy acertada de cómo era la construcción de ese tipo de barco en aquel momento

La obra

Esta es la edición del siglo XV de un texto mucho más antiguo, llamado Trésor de sapience (Tesoro de Sabiduría), que recoge la historia de la Humanidad desde su creación hasta el siglo I d.C.

desembarco y batalla con slavajes

Dos cocas de guerra desembarcando tropas por la plancha. En la popa de la embarcación en primer plano se puede ver el timón de codaste (de roa o a la bayonesa). Sobre el casco son visibles las cintas, fila o traca de tablones más gruesos y fuertes que los restantes del forro y que refuerzan el casco.

Es un excelente ejemplo de los libros seculares que encargaban los grandes mecenas del momento. Destacan seis miniaturas significativas, que separan los capítulos, de estilos variados y que son muy imaginativas.

desembarco y batalla

Al fondo, varias cocas de guerra desembarcando tropas por la plancha. En la cofa (o gavia), que corona el palo, pueden verse lanzas y hierros que se lanzaban contra el enemigo

Se ocupa tanto de la historia sagrada como de la secular. De esta última, por ejemplo, trata la historia de Tebas, Troya o Britania; la de Roma desde Rómulo y Remo (en la imagen inferior) hasta la derrota de los galos y los emperadores romanos hasta Adriano; los reyes italianos después de Eneas, así como de Alejandro Magno y los gobernantes posteriores.

Romulo y remo

La imagen representa a la ciudad de Roma, primero con el nacimiento de los gemelos  Rómulo y Remo, y posteriormente cuando éstos son amamantados por la loba, a la orilla del agua

Los copistas e ilustradores

Parece que fue iluminado por Loyset Liédet y Willem Vrelant y acabado en Brujas entre 1470 y 1480. La obra está ejecutada en letra bastarda de Borgoña y escrita por diferentes autores.

Embarcando

Abordaje de una coca de guerra por la plancha que tiene dada a tierra. En la embarcación son de destacar el timón a la bayonesa y las cintas que refuerzan el casco.

En síntesis, una obra anónima, bellamente ilustrada en los albores del Renacimiento, encargada por un noble, al más puro estilo de la época, que recoge entre sus imágenes una embarcaciones medievales, las cocas. Una joya desconocida, pero digna de admirar.

Este volumen forma parte de la colección del Museo de Arte Walters (EE.UU).

Más información

ABULAFIA, David. El gran mar. Una historia humana del Mediterráneo. Barcelona: Edit. Crítica, 2013.

NÁJERA, F. La navegación y el comercio marítimo en la Europa medieval. 2012.

VILLAIN-GANDOSSI, C. Le navire médiéval à travers les miniatures. Paris: Centre National de la Recherche Scientifique, 1985.

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Aunque en Galicia es conocido, fuera de su tierra pocos son los que saben el papel que un arzobispo, Diego Gelmírez, tuvo en la historia naval del reino gallego en la Edad Media. En una época en la que vivir cerca del mar era aventurarse a invasiones, robos y saqueos, mientras otros eclesiásticos cambiaron de lugar su sede huyendo de los peligros costeros, Gelmírez creó la que fuera posiblemente la primera armada digna de ese nombre que existió en la Península Ibérica.

En esos momentos ya habían comenzado las cruzadas en Tierra Santa y el lugar elegido como astillero se hallaba en la primitiva ruta jacobea. Muchos sucesos cruciales marcaban la época y abrían, o cerraban, caminos en una Hispania todavía en guerra, cuya parte norte no estaba libre de ataques, ni de invasiones marítimas.

El arzobispo Gelmírez

El personaje

Diego Gelmírez fue arzobispo de la sede compostelana durante el s. XII, y jugó siempre un decisivo papel político y militar en Galicia. Estaba próximo a la orden de Cluny y mantenía buenas relaciones en Roma. El rey de León lo dotó de amplios poderes eclesiásticos y temporales, llegando a tener el privilegio de acuñar moneda. Fue un eficaz administrador, que además tenía una amplia visión de futuro. Así, el prelado Gelmírez concibió la idea de crear una fuerza naval que asegurase el tráfico comercial en su área de influencia y se enfrentase a los ataques de los piratas vikingos y normandos, y a los musulmanes, que de forma periódica empezaban a asolar las costas gallegas. Estos ataques están narrados en la Historia Compostelana (1139), que es una fuente importante para conocer los sucesos de esta época.

La Historia Compostelana está publicada en la obra España Sagrada, del padre Flórez.

La pequeña flota de galeras

La costa gallega sólo se disponía de una sencilla flota compuesta de embarcaciones para la pesca de bajura o pequeños barcos para el comercio de cabotaje. Como algunos ataques previos pudieron ser contenidos por los propios marinos gallegos, usando sus naves de faenar, que armaban para la ocasión, el arzobispo Gelmírez llegó a la conclusión de que una marina potente podía ser una buena solución.

Por ello decidió construir unos astilleros de cierta entidad en Iria Flavia (aunque algunos autores creen que lo que hizo fue una ampliación de los preexistentes desde época romana), cerca de la actual Padrón, convirtiéndolos en el verdadero puerto de Compostela.

Como parece ser que en Galicia no había costumbre de construir grandes naves, se recurrió a los maestros constructores de otros puertos en el Mediterráneo, concretamente el de Génova. En ese momento la naves para la guerra eran las galeras, por lo que a partir de 1115 se inició la construcción de estas embarcaciones tan características del Mare Nostrum, en la costa atlántica, concretamente en  la desembocadura del río Ulla, en la ría gallega de Arousa, donde se situaba Iria Flavia.

MapaRuta2

En esta imagen se puede ver la desembocadura del río Ulla en la ría de Arousa. También queda patente la conexión con la ciudad de Santiago.

El maestro elegido fue un genovés llamado Augerio (Ogerio según otras fuentes) que acompañado de operarios y carpinteros de ribera de Pisa iniciaron la construcción de dos galeras. A pesar de que supusieron múltiples gastos al obispado, “tenían el necesario porte y un buen andar, estando dotadas de dos órdenes de remos (birremes) y de las necesarias características marineras” (Historia Compostelana).

A la izquierda una galera corsaria atacando a una nave de comercio (derecha). Cantiga de Santa María nº 35 – F53r. Monasterio de El Escorial. S. XIII

Iban tripuladas con “doscientos hombres expeditos para la mar y la guerra”, al mando del propio constructor, el genovés Augerio. La Historia Compostelana también nos cuenta que la pequeña flota compuesta por naves de pesca y de comercio, encabezadas por las dos galeras recién construidas, derrotó a los enemigos, convirtiéndose en la primera armada digna de ese nombre de la que tenemos noticia en la Península Ibérica.

Galeras bizantinas medievales. Fuente: Scylitza Matritense. Biblioteca Nacional de España.

Aunque la misión que motivó su nacimiento fue meramente defensiva (el combate contra la piratería islámica), también se emplearon de forma ofensiva, y de hecho fueron usadas en ataques contra las costas de zonas bajo dominio musulmán.

Síntesis

La existencia de esta pequeña flota, aunque sea cuantitativamente poco significativa, presenta un gran salto cualitativo. La concepción que existía antes era plantear una defensa pasiva, estática y rígida basada en núcleos de resistencia que armaban sus naves de faenar. Con las galeras se pasa a una defensa activa, móvil y flexible de la costa propia, mediante el empleo de embarcaciones que acudieran a cualquier lugar de la costa gallega. Con esta nueva estrategia los buques servían de defensa adelantada para impedir la llegada de naves enemigas a la costa y evitar su invasión, y no solo, como hacen las defensas terrestres, proteger a los habitantes y los bienes, sino también para informar de la llegada de las fuerzas enemigas.

La Edad Media deja pues un importante hito en los orígenes de la historia naval española. A pesar de que fue en el Atlántico, en tierras marineras por excelencia, la armada de galeras primigenia había nacido y sentado un importante precedente para las atarazanas de Barcelona y Sevilla.

Más información

BURGOA, Juan J. La Armada gallega de Diego Gelmírez. Nalgures. 2012, Tomo VIII  p. 75-110.

FALQUE REY, E. (ed.). Historia Compostelana. Madrid: Akal, 1994. (Una edición contemporánea de la fuente medieval, aparte de la del padre Flórez, del s. XVIII).

FLÓREZ DÍAZ, M. Castilla y el dominio del mar en la Edad Media (1248-1476). Tesis doctoral. Universidad Complutense. 2016.

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Un trabajo recientemente publicado por el experto y colaborador de la Cátedra Juan Carlos Mejías Tavero facilita unas descripciones básicas para diferenciar los distintos ejemplos de modelos navales. Por ello lo hemos tomado como base para esta entrada.

La técnica de realizar modelos de arsenal o astillero llega a su máximo apogeo a finales del siglo XVIII, y tuvo, al igual que la construcción naval, una progresión en su uso y desarrollo. Sin embargo, el modelo de arsenal no es cualquier representación de un buque, ya que tiene que reunir una serie de características que lo diferencian de otros modelos, exvotos de barcos o representaciones decorativas. Vamos a exponerlos mas detenidamente para facilitar su identificación, siguiendo el trabajo de J.C Mejías.

a) Modelos de arsenal o de astillero

Podemos definirlo como aquellos modelos o prototipos a escala que se realizan como elemento, muestra o proyecto a estudiar y para evaluar cambios, tantos estructurales como constructivos. Se llevan a cabo con la intención de hacer una embarcación real, siguiendo las directrices establecidas en el modelo de astillero y basándose en unos planos o trazados básicos con las medidas reales de la embarcación a construir.

Gautier

Modelo de navío de tres puentes con casco cerrado. Se pueden apreciar detalles de la popa, jardines, proa, repartimiento de las baterías, detalles de cubierta y arboladura, pero no detalles de construcción del armazón o casco. Fuente: Museo Naval de Madrid, MNM 546.

En la segunda mitad del siglo XVIII este tipo de modelos alcanza su mayor expresión y perfección. Ante un nuevo sistema de construcción o implantación con importantes modificaciones, se realizaban modelos a escala en los que se detallaban la nueva fábrica. El tamaño permitía apreciar detalles como la clavazón, tipos de pernos, escarpes de unión o medidas y números de elementos constructivos como baos, curvas, bitas, posición de palos, cintones, tallas, lanzamientos y construcción de las cuadernas entre otros elementos.

Las características del modelo de arsenal varían según lo que se quiera evaluar, por esta razón podemos observar modelos con el casco forrado o bien sin forrar la obra viva, e incluso cubiertas despojadas de sus forros y partes de sus componentes para formar esta plataforma, con el fin de ver las cubiertas inferiores. En definitiva, todas aquellas diferencias que se debían de estudiar para aprobar la construcción del nuevo buque.

Gautier II

Modelo del sistema que implantó Fco. Gautier en España. Tiene su costado de estribor forrado y el de babor sin forrar. Se pueden apreciar detalles de la colocación de las vagras, que no se colocaban aleatoriamente. Su posición estaba establecida de antemano y servían como referencia al constructor para la posición de distintos elementos como la ubicación de las cintas y alturas de las cabezas de varengas. Fuente: Museo Naval de Madrid, MNM 918.

Según los casos, se podían hacer modelos que representaban secciones o detalles concretos sin que fuera necesario construir un modelo entero, esto permitía que la fabricación fuera de una escala mayor con el fin de poder apreciar mejor los detalles.

J Juan

Modelo del sistema que implantó Jorge Juan. En la imagen el constructor muestra detalles como el paso del bauprés hacia su asiento, el acceso a los beques de proa, las puertas de salida por el frontón de proa y la decoración con las balaustradas que coronan el frontón. Fotografía: Juan Carlos Mejías Tavero. Fuente: Museo Naval de Madrid, MNM 916.

b) Representación de embarcaciones como exvotos

Xabier Armendáriz, en su trabajo sobre los exvotos, realiza la siguiente definición:

«La palabra “exvoto” se atribuyó únicamente a las ofrendas gratulatorias, es decir, aquellas derivadas de un pacto bien directamente con la divinidad, bien con el santo o virgen intercesor, y a través del cual el oferente se compromete a entregar una ofrenda o bien realizar determinado acto religioso, a cambio de su ayuda o intercesión para conseguirla en un momento de peligro para su vida.»

Otro autor, Mollat du Jourdin, los divide en tres clases: gratulatorios, propiciatorios y supererogativos. Con los “exvotos propiciatorios” se hace una mención directa al tema naval, indicando que son aquellos que la ofrenda es realizada por un marino en previsión de dificultades en una próxima travesía o jornada de pesca. El tipo definido como “exvotos supererogativos” se ofrecen en los casos de toda una vida de buena suerte en la mar, buena pesca o librarse de daños ante el enemigo, entre otros.

La coca de Mataró. Modelo que se ha reproducido en muchas ocasiones por modelista navales y aficionados al modelismo. Su fabricación se estima sobre 1450 y tiene detalles notables que dan una idea muy acertada de cómo era la construcción de ese tipo de barco en aquel momento

Centrándonos en las representaciones de modelos de embarcaciones, estas ofrendas se colgaban en iglesias y ermitas en un lugar visible. Una característica general de los exvotos es la ausencia del uso de la escala, es decir, no son modelos que se realicen con una reducción proporcional de todos sus elementos con respecto a la embarcación que se imita o reproduce. Eran realizados normalmente por personas de la mar, conocedores de los barcos y sus características, estas reproducciones podían ser toscas o muy definidas en detalles.

Detalles de la proa de la Coca de Mataró. Imágenes tomadas desde la página del Museo Marítimo holandés

Estos barcos, por norma general, pueden llegar a parecer que carecen de importancia como representación de un tipo de construcción naval, pero nada más lejos de la verdad. La riqueza de los detalles de algunos modelos nos aporta datos sobre la construcción de los vasos y arboladura entre otros. Sin embargo,  su consideración no debe ser la misma que un modelo de arsenal.

Han llegado muchos modelos a nuestros días, con mayor o menor calidad o deterioro. Pero las desafortunadas restauraciones que a veces se han realizado, producen pérdida de su valor histórico y constructivo. En ocasiones se han modificado parte de su estructura, pintura, decoración o añadidos de componentes que el modelo original no recogía.

c) Reproducción de exvotos en pinturas

La representación gráfica de exvotos en pinturas indica el uso que ya se venía haciendo de modelos de barcos en la realización de ofrendas. No se conoce si la reproducción de los exvotos que se dibujan en las pinturas es copia de los que estaban expuestos en el templo, o si son realizados partiendo de bocetos de embarcaciones de la época simulando la representación de ofrendas por marinos.

Un ejemplo es una de las obras del pintor V. Carpaccio, la visión del prior Ottobon, en la que autor plasma el interior de una iglesia veneciana en el segundo decenio del siglo XVI. Nuestro interés reside en los exvotos que podían haber estado en el interior del templo en el momento que Carpaccio lo pinta. Vemos dos modelos de embarcaciones de alto bordo y una galera con las características de la época, siendo una de las pocas representaciones de una galera como exvoto.

otto

La visión del prior Ottobon (c.1515), de Vittore Carpaccio. Detalle de la pintura donde se aprecian los exvotos de dos naos.

En muchas obras pictóricas de naos en los siglos XV y principios del XVI se observan representaciones mostrando únicamente el palo macho. Sin embargo, en esta pintura vemos un pequeño bauprés, palos de mesana y trinquete, además del mayor, siendo éstos de sumo interés.

d) Modelos decorativos y de orfebrería

Este tipo de representaciones de modelos eran muy elaboradas. Su nivel de detalle y decoración definían la clase social del receptor del regalo. En aquella época, siglos XVI y XVII, este tipo de trabajos eran muy caros. Solían realizarse por encargo para uno mismo o como obsequio. Dentro de estos modelos podemos encontrar los que se realizaban con metales preciosos.

galeon

Vista general del galeón. Fotografía: Juan Carlos Mejías Tavero. Fuente: Museo Naval de Madrid, MNM 80.

Un ejemplo es el modelo que forma parte de la colección del Museo Naval de Madrid, que se puede observar en la imagen superior (MNM 80). Supuestamente fue regalo de una embajada holandesa para Felipe II  sobre el año 1593, y representa a grandes rasgos un galeón flamenco del siglo XVI.

Si observamos el modelo superficialmente, observamos que las proporciones no están precisamente en relación con las que debería de tener un barco de esas características. Sin embargo, detalles como el enjaretado, arboladura y algunos otros son dignos de ser estudiados y contrastados.

Galeon II

Detalles de la popa del galeón que se regaló a Felipe II  Fotografía: Juan Carlos Mejías Tavero. Fuente: Museo Naval de Madrid, MNM 80.

Otro de los apuntes importantes del trabajo de Mejías es que también muestra que en la construcción naval española ya se podían estar usando modelos a finales del siglo XVI, mientras que parece que en la inglesa lo iniciaron a principios del s. XVII.

Como hemos podido comprobar, estos modelos navales son arte y técnica en miniatura, unos por su escala y detalles son pequeños buques que otrora sirvieron para el análisis, y por eso hoy podemos obtener importantes datos sobre la construcción naval de esa época. Los exvotos sirven para entender la mentalidad de quienes los mandaban realizar, y junto a los buques que aparecen pintados y los modelos decorativos y de orfebrería nos muestran la concepción que los artistas tenían del mundo naval.

Más información

ARMENDARIZ, Xabier. Exvotos y ofrendas marineras en el País Vasco: estado del estudio e inventariado de materiales votivos marítimosItsas Memoria. Revista de Estudios Marítimos del País Vasco. 2009, 6, pp. 381-402.

MEJÍAS TAVERO, Juan Carlos. Modelos de Arsenal: Inicios, usos y diferencias con otras representaciones de modelos navales. Madrid, 2016.

MOLLAT DU JOURDIN, Michel. Exvoto marins du ponant. París: Musée de la Marine, 1975.

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El pasado día 17 de marzo de este año 2016, tuvo lugar en el Edificio Rector Soler, Campus de Espinardo (Universidad de Murcia), patrocinado por el Vicerrectorado de Coordinación e Internacionalización, la presentación del modelo de una galera ordinaria española del siglo XVIII. La embarcación está situada en el vestíbulo del edificio en el que se presentó y puede ser visitada en horario de mañana. Para su protección se ha construido una urna de policarbonato a medida.

Presidieron el acto el Rector de la Universidad de Murcia y el Delegado de Defensa de la Regíón de Murcia. Entre otras autoridades se encontraban el Director General de Universidades de la Comunidad Autónoma, el director de la Fundación Séneca, y los vicerrectores de Coordinación e Internacionalización, de Investigación, de Transferencia, emprendimiento y empleo, de Formación y de Comunicación, y el director del Museo Naval de Cartagena.

La galera, protegida en su magnífica urna, y todo listo para el inicio del acto de rpesentación

El modelo, protegido en su magnífica urna, y todo listo para el inicio del acto de presentación

La Cátedra de Historia Naval (Armada Española-Universidad de Murcia) ha impulsado la realización de un modelo de galera ordinaria, o sencilla, española de 25 bancos en la banda siniestra y 26 en la banda diestra, armados de 5 a 5 por banco. La embarcación pertenece al reinado de Felipe V, conforme al Reglamento que el Rey manda se observe para el establecimiento y régimen de su Escuadra de Galeras, firmado en Madrid, a 12 de junio de 1728 por D. José Patiño. Este tipo de buque fue construido en las Atarazanas de Barcelona.

Fotografía: Fracisco Cabezos Almenar

Proa de la galera. Fotografía: Francisco Cabezos Almenar

Los autores

Ha sido realizada, y donada a la Cátedra, por el reputado modelista naval D. Félix Moreno Sorlí, y dirigida por el Capitán de Navío D. Pedro Fondevila Silva, uno de los investigadores expertos en la evolución de la construcción naval de este tipo de embarcaciones, quien también disertó brevemente sobre los aspectos constructivos de estas naves a remo.

D. Felix Moreno es un reconocido modelista, que recientemente ha publicado la “Libreta de notas de un Carpintero de Ribera. Un oficio y una vida en el Cabanyal”, junto a Joaquín López Martínez y Juan Carlos Mejías.

El director de la Cátedra, explicando la importancia de este modelo

El director de la Cátedra, explicando la importancia de este modelo

La realización del modelo ha llevado casi tres años de trabajo, con el empleo de maderas de gran calidad y con un riguroso detalle de las piezas y de la maniobra, pues se dedicará, además de su exhibición museística al gran público, para la enseñanza de los alumnos del Seminario de Construcción Naval del Máster en Historia y Patrimonio Naval, que realiza anualmente la Universidad de Murcia, y que recientemente ha conseguido renovar la acreditación por la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad (ANECA).

Fotografía: Fracisco Cabezos Almena

La galera vista desde popa. Fotografía: Francisco Cabezos Almenar

¿Por qué una galera?

En palabras del director de la Cátedra “porque es la embarcación mediterránea por excelencia. Igual que el navío, la fragata o el jabeque sitúan al Reino de Murcia como uno de los espacios más importantes del Estado borbónico en el siglo XVIII, a través del Arsenal de Cartagena y su astillero, la galera lo hará con los Austrias en los siglos XVI y XVII, primero como puerto de recalada y luego como base permanente a partir de 1668”.

El delegado del Ministerio de Defensa, agradeciendo la iniciativa

El delegado del Ministerio de Defensa, agradeciendo la iniciativa

La importancia de esta galera

La relevancia de este modelo viene determinada por:

  • Contar con un modelo que RECUPERA de manera fidedigna las formas y elementos constructivos que representan y distinguen histórica y técnicamente este tipo de embarcación.
  • Se ha podido dar forma a esta galera a través de la INVESTIGACIÓN, a partir de la localización de unos pocos planos y del análisis de la documentación escrita localizada en archivos franceses y españoles (Archivo General de Simancas, General de Indias, General de la Marina, del Museo Naval de Madrid y del Naval de Cartagena, así como manuscritos de dos importantes bibliotecas, la Nacional de España y la del Escorial). De la ausencia total de planos, se deriva la dificultad de su construcción.
  • Dicho modelo va a ser una herramienta importante para la ENSEÑANZA de la construcción naval.
  • También, cómo no, la DIFUSIÓN, a través de la exposición permanente e itinerante de la misma, como parte de la transferencia de los resultados de la investigación que estamos realizando.
Emotiva entrega de una placa conmemorativa a D. Féliz Moreno Sorlí, el modelista que ha donado la galera.

Emotiva entrega de una placa conmemorativa a D. Félix Moreno Sorlí, el modelista que ha realizado y donado la galera, por parte del Rector de la Universidad de Murcia y del Delegado del Ministerio de Defensa

Medidas del modelo

La escala escogida para responder a los objetivos citados ha sido la de 1:20, con lo que las dimensiones resultantes son:

  • Eslora (longitud) 2,81 m.
  • Manga (ancho) con los remos afrenillados 1,22 m.
  • Guinda (altura del palo) 1,65 m.
Algunos de los alumnos asistentes

Algunos de los alumnos del Máster asistentes al acto fotografiados junto al modelo

Resultado de varios proyectos de investigación 

Este trabajo es producto de tres de los proyectos de investigación que lleva a cabo la Cátedra de Historia Naval, concedidos por la Fundación Séneca – Agencia de Ciencia y Tecnología de la Región de Murcia. Son Argos I y Argos II, dirigidos por la Dra. Celia Chaín, ya finalizados, y el actual Nauticum, cuyo responsable es el Dr. Juan José Sánchez Baena.

Vea la videonoticia

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La Cátedra de Historia Naval (Armada/Universidad de Murcia) ha llevado a cabo las tareas de investigación, diseño y dirección de la fábrica de una cureña (soporte) de cañón “a la española”, la cual creemos que es la primera que se hace en los dos últimos siglos.

Dos sistemas de construcción

En el siglo XVIII la Real Armada fabricaba en sus arsenales dos tipos de cureñas para la artillería naval: “a la inglesa” y “a la española”. Estos dos modelos se siguieron construyendo, al menos, hasta la mitad del siglo XIX, a partir de cuyo momento los rápidos avances de la artillería (el rallado del ánima y la retrocarga) modificaron los afustes de las piezas.

Partes básicas de un cañón

Partes básicas de un cañón

Cureñas construidas con el sistema”a la española”

Por motivos desconocidos, las reproducciones de cureñas que se realizaron a lo largo del siglo XX y del actual, han sido siempre a “la inglesa”. La Cátedra creyó que ya era hora de que se realizase algún modelo “a la española”. Con documentación del Museo Naval de Madrid se realizó el estudio y se diseñaron los planos de la cureña. Con la autorización del Almirante del Arsenal de Cartagena y empleando restos de madera se realizó, sin coste alguno, en los talleres del Arsenal, al igual que en el siglo XVIII, dos cureñas por la maestranza y personal militar.

Situando las cureñas

Situando las cureñas

Las personas, que con el mayor entusiasmo han realizado este trabajo son:

  • Stte. Contamaestre D. Roberto García González.
  • Stte. Maquinista. D. Manuel Grela Picón.
  • Maestro de Arsenal. D. Eliseo García López.
  • Oficial de Arsenal. (Carpintero). D. Julián Larios Pagán.
  • Técnico Superior Actividades Técnicas. (Pintor). D. Julio García Zamora.

Los cañones del siglo XVIII

Para colocar en estas cureñas la Cátedra localizó e identificó dos de los 47 cañones, los números 18 y 24, que juntamente con tres morteros formaban la defensa del Arsenal. Estos cañones y morteros estaban servidos con personal de la Maestranza, la cual pertenecía al fuero militar. Estas piezas defendían la “cortina del arsenal”, batería situada en el paramento marítimo del Cuartel de Prisioneros y Esclavos (más tarde Cuartel de Instrucción de Marinería), que defendía la entrada por el mar, y la muralla del Arsenal desde la parte norte de la calle Real, en la que se unía a la muralla de la ciudad, siguiendo el frente de la rambla de Benipilia, y girando posteriormente a la izquierda para cerrar el contorno del recinto hasta el mar.

Las dos cureñas construidas situadas en su emplazamiento actual

Las dos cureñas construidas situadas en su emplazamiento actual

Las murallas de Cartagena y del Arsenal fueron en 1808 un obstáculo para el ejército francés. La plaza no fue ocupada y su puerto se mantuvo abierto, permitiendo la llegada de refuerzos y material durante toda la guerra.

Las cureñas sosteniendo los dos cañones, tal y como el público puede contemplarlas

Las cureñas sosteniendo los dos cañones, tal y como el público puede contemplarlas

En 1808 el personal de maestranza que dotaba los citados cañones era:

Cañón nº 18

4ª Brigada ordinaria de Rivera (Carpinteros de Ribera).

José Díaz operario
Francisco Alvadalejo operario
Manuel Méndez operario
Jaime García operario
Gaspar Riera operario
José Balanza operario
Pedro Cervantes Canteli operario
Antonio Munera operario
Juan Cervantes operario
José Sánchez Casanova operario
Mariano Romero operario
Ildefonso Sánchez operario

Cañón nº 24

1ª Brigada ordinaria de Calafates.

Fulgencio Ros Díaz capataz
Juan Andrés Castillo cabo
José Cotanda operario
Juan Romero operario
Francisco Heredia operario
Ventura Payán operario
José Jordar operario
Andrés Rovira operario
Juan Requena operario
Ginés Huertas operario
Francisco Pérez Gómez operario

Nota: Los nombres propios se han escrito con la ortografía actual. Los apellidos se han mantenido con la ortografía original, pero acentuados.

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Esta es una de esas historias que tanto nos gusta contar, de las que como los cuentos, acaban bien. Refleja experiencia, amor por la profesión, pasión por el mar, pero también algo mas inusual: ganas de dar a conocer un oficio, un arte, sus técnicas y métodos. Es uno de esos pocos ejemplos de recuperación in situ, y por sus protagonistas, de una parte de nuestro patrimonio material e inmaterial: la carpintería de ribera. 

Se acaba de publicar un libro que recoge algunas de las antiguas artes de carpintería utilizadas para la construcción de embarcaciones. Se titula “Libreta de notas de un Carpintero de Ribera. Un oficio y una vida en el Cabanyal”. Sus autores, Joaquín López Martínez, Félix Moreno Sorli y Juan Carlos Mejías, son profesionales en el manejo de la madera y expertos en la construcción de modelos navales. También son colaboradores de la Cátedra de Historia Naval.

Portada del libro

Portadas de cada una de las tres partes que componen la obra

En este trabajo intentan recuperar parte de una vida de carpintero de ribera. Tal y como aparece en el título, estas páginas se han enfocado como un libro de notas, tratando de seguir una línea de trabajo que recoge la experiencia de Joaquín López como calafate y carpintero de ribera. Para ello suponemos que se está trabajando en una goleta de tres palos como las que se construyeron en el Cabanyal (Valencia) hace años. Siguiendo una línea lógica en la construcción de una goleta, se expone el proceso de fabricación donde Joaquín, a través de su experiencia y recuerdos, trata de llevarnos a entender y comprender aspectos en la construcción, utilizando como materia prima la madera.

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La obra está compuesta por un libro con más de 300 imágenes, un álbum con planos y un dvd. En este último se pueden visualizar las tareas demostrativas de cómo se realizan algunas labores del oficio, como el afilado de herramienta, rebaje de tracas e, incluso como dato curioso, el corte por la mitad de un modelo naval terminado (figura inferior).

Nao Santa María

Nao Santa María, realizada por Joaquín López

En el Álbum se pueden encontrar los planos de las siguientes embarcaciones:

  • Pailebot Pepe Huertas
  • Caero Concha López
  • Falucho María Martín

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  • Barca Palangrera
  • Barca de Bou de 1850
  • Llaud de 1875 Manuela Torres
  • Velero a Motor
  • Motovelero Nuevo Corazón Segundo
  • Buque escuela Cruz del Sur
  • Plano Pailebot

Es una publicación “artesanal” que estamos seguros que disfrutarán especialmente los amantes de la carpintería de ribera y los del modelismo naval. El resto de público podrá obtener en ella testimonio vivo de los trabajos que durante siglos se llevaron a cabo en el Mare Nostrum, que permitieron la supervivencia y la comunicación entre sus habitantes y que hoy forman parte de nuestro rico, pero también desconocido, patrimonio marítimo.

Nao Santa María

Detalle de la Nao Santa María, realizada por Joaquín López

La obra se puede adquirir en estos dos establecimientos:

Librería París-Valencia
Editorial Added

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