Amaro Pargo, el pirata español y su leyenda

Los relatos de corsarios son bastante desconocidos, y no han pasado a la historia no se deseó que su actividad fuera conocida, evidentemente no eran vidas ejemplares y, en numerosas ocasiones, podían llegar a ser delictivas. En la mente de todos, por la imagen cinematográfica que de ellos tenemos, los representamos tuertos, con pata de palo, el loro en el hombro y con su cofre del tesoro, pero la realidad fue más cruda, y en la mayoría de los casos eran auténticos señores, a veces aristócratas, al servicio de algún obispo, rey o cacique, que se beneficiaban de su actividad para enriquecerse de forma fácil y rápida. Amaro Rodríguez Felipe y Tejera Machado, más conocido como Amaro Pargo fue un corsario y comerciante español, nacido en San Cristóbal de la Laguna (Tenerife), el 3 de mayo de 1678, el apodo de Pargo fue adoptado por la semejanza con el pez de dicho nombre, poderoso nadador, con hocico puntiagudo y que en ocasiones le gusta camuflarse.

¿Cómo medían la profundidad del mar los antiguos navegantes?

Se medía usando un escandallo, que es uno de los primeros, y de los más sencillos, instrumentos de navegación que ideó el hombre, y que aún continúa utilizándose en su forma primitiva. A pesar de su extrema simpleza apenas se conocen la mayor parte de sus características: la elección del peso, forma y material del escandallo; la opción de la longitud de la sondaleza (la cuerda desde la que se colgaba), así como los diferentes usos que tenía.

Sorolla, el pintor del mar

Síntesis Joaquín Sorolla y Bastida fue uno de los pintores más relevantes de finales del siglo XIX y principios del XX. Tuvo una gran carrera y una brillante proyección internacional, lo que le reportó prestigio, posición económica y numerosos discípulos. Uno de los temas recurrentes de este artista fue el mar, y por ello le dedicamos una entrada.

Las casas-barco de Indonesia

El concepto de casa-barco en las islas del sureste asiático adquiere una gran relevancia y heterogeneidad. Su intrínseca vinculación con el mar ha hecho que parte de sus habitantes sigan viviendo en el mar, pero es que otra, que habita tierra firme desde hace siglos, construye sus casas con forma de barco y utiliza estructuras similares a las de un buques en las ceremonias de enterramiento.