Academia de Guardiamarinas de Cartagena (1777-1824)

A comienzos del siglo XVIII, como resultado del interés que el rey Felipe V y sus ministros pusieron en unificar y potenciar la Marina, la construcción de barcos se empezó a multiplicar, y ello supuso que se creara la necesidad de aumentar el número de oficiales. La primera respuesta a la falta de personal cualificado …

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El faro de Veli Rat (Croacia)

La pequeña localidad de Veli Rat tiene, posiblemente, el faro más hermoso del Adriático. Fue construido en 1849 en Dugi Otok para orientar a los navegantes que entraban al puerto de Zadar. Dugi Otok es una isla alargada, de las más grandes de Dalmacia, que debe su nombre precisamente a su forma.

Este faro fue uno de los construidos dentro del archipiélago dálmata, compuesto de 1244 islas, islotes y peñascos, para facilitar el tránsito marino, y es uno de los que tiene las vistas y los paisajes más impresionantes. Posiblemente la dificultad para entender el idioma nacional del país haya sido uno de los motivos por los que es tan desconocido para el mundo contemporáneo. Sólo cuando se han decidido a escribir en inglés ha sido posible empezar a conocer las múltiples riquezas de estas costas, que en tiempos antiguos fueron apreciadas y codiciadas por muchas civilizaciones mediterráneas.

Los libros Generales de las Galeras de España

Los Libros Generales de la Escuadra de Galeras de España, de los que sólo se han conservado 25, forman la Colección de Libros de Galeras del Archivo Naval de Cartagena. Abarcan el período de 1624 a 1748, y contienen listados, con cierto nivel de descripción, de todos aquellos que iban en cada una de estas embarcaciones.

El pirata y el Almirante en la isla de Djerba

Dentro del contexto militar y mercantil del Mediterráneo del siglo XVI narramos un episodio concreto acaecido en 1551, que nos muestra el hostigamiento militar y cerco a que fue sometido el corsario turco Dragut en la isla de Djerba por parte de Andrea Doria. El almirante genovés había sido designado por el propio emperador Carlos V para 'limpiar' el Mar Mediterráneo de la temida piratería norteafricana, pero la pericia del pirata turco superó la acometida cristiana de un modo más que singular. Excavó, ayudado por los lugareños, un canal que fue cubierto con tablas debidamente engrasadas y, apoyado en rudimentarias ruedas, deslizó sus naves por éstas, consiguiendo así, la salida al mar.