Las academias de formación de los oficiales de la Marina española (guardiamarinas) surgieron durante el siglo XVIII, al amparo de la política borbónica, que propició la creación de una nueva Armada que aunó la formación militar y la académica.
Este proyecto, comparado con los de otros países, era muy novedoso:
a) Estaba formado por una compañía de cadetes de muy pocos años (entre 14 y 16 según Reglamento), reservada a los nobles e hijosdalgo. Ello supuso un cambio abismal: frente a la educación cortesana tradicional, se intentó dar una base matemática. Se quería combinar la formación militar con la racionalidad geométrica que permitía, además, abrir las mentes de sus oficiales a las ideas ilustradas que en ese momento llegaban de Europa, y que estaban arraigando con mucha fuerza en viejo el continente.
b) No hubo debate con respecto a las enseñanzas a impartir, al contrario que en el Ejército.
