L@s alumn@s del Colegio "Gabriela Mistral" de Cartagena han realizado una serie de trabajos artísticos basándose en una entrada sobre Sorolla y el mar, recientemente publicada en este blog. Como nos ha parecido una magnífica idea, hemos decidido dedicarle una entrada, y publicar con el permiso de las profesoras y de los padres, algunas de sus obras.
Autor: Celia Chaín-Navarro
Frases marineras
Esta semana la mini-entrada la dedicamos a esa sabiduría popular, recogida en forma de frases, que es una parte de nuestro patrimonio naval intangible. Precisamente por su aparente inmaterialidad, a este conocimiento heredado desde hace tiempo de ancestros comunes, no se la ha otorgado suficiente valor. Sin embargo, forma parte de nuestro modelo de vida, …
El hombre que «abraza» los icebergs
Hay profesiones vinculadas con el mar que tienen sus peligros y sus peculiaridades, pero posiblemente la de Jerome Baker sea de las más desconocidas. No es farero, ni marino, ni ballenero, sino que se dedica a recoger icebergs perdidos.
El camino español a Flandes partía desde Cartagena
Este durísimo trayecto, llamado el "camino español", que consistía en atravesar a pie una parte de la Europa central hasta llegar a Flandes, y que se empezó a seguir en el siglo XVI, partía desde Cartagena. Los tercios atravesaban en embarcaciones, preferentemente en galeras, una parte del Mediterráneo (tal y como puede apreciarse en la …
Sigue leyendo El camino español a Flandes partía desde Cartagena
Dos grandes imperios navales enfrentados en los albores del s. XX
La desconocida guerra entre Rusia y Japón de 1904, podría presentarse como un conflicto colonial circunscrito al ámbito de extremo oriente, un área muy alejada del centro del hasta entonces mundo civilizado. Una perspectiva histórica más a medio plazo nos la presenta como el nacimiento de una gran potencia: el Japón de la era Meiji (1868-1912).
Las fuentes del Nilo las descubrió un misionero español
Tal y como otras veces ha ocurrido, ahora resulta que tras estudios e investigaciones, se ha podido demostrar que las fuentes del preciado río Nilo Azul fueron vistas e identificadas por primera vez por un occidental mucho antes de lo que la historiografía afirma. También es necesario precisar que ese occidental era español, un misionero culto y valiente que, pese a sus múltiples hazañas, parece olvidado.
Esta aventura está muy bien contada por Javier Reverte en su libro (Dios, el diablo y la aventura: La historia de Pedro Páez, el español que descubrió el Nilo Azul. Barcelona: Plaza & Janés, 2001), y por varias web amigas, aunque aquí sintetizamos lo más relevante: tras su primer intento de llegar a Etiopía (1589) cayó en manos de los turcos, y parece que también conoció la parte mas dura de una galera: el remo.
