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Archive for the ‘Grandes monumentos’ Category

Hoy día 4 de noviembre se cumplen 100 años del descubrimiento de la tumba de un desconocido faraón que hoy es famoso en el mundo entero. La Arqueología es, como ya se ha mostrado en el cine, una disciplina de aventura y descubrimiento, pero también exige profundo conocimiento y duro tesón. La historia sobre cómo Howard Carter encontró la tumba más fabulosa jamás hallada es una prueba más de esta máxima. Sus hallazgos hicieron posible que una materia como la Egiptología fuera conocida y valorada a nivel mundial, y que un rey apenas estudiado se convirtiera en el faraón más nombrado.

Aunque ya hemos dedicado alguna entrada a las naves de esta magnífica y única tumba, existe un barco de alabastro muy desconocido y del que apenas se sabe. Hemos querido celebrar este centenario dando a conocer esta embarcación, que transporta el sarcófago de un personaje importante en su último viaje hacia la otra vida (el campo de juncos en las creencias egipcias). Nos hemos basado en las descripciones que de ella hizo el propio H. Carter.

La máscara de oro del faraón Tut

Esta pieza se halló casi intacta en el suelo de la tumba. Es muy frágil, ya que está hecha de calcita semitransparente, y mide unos 70 cm. de alto x 71 cm. de longitud. Descansa sobre un mueble con cuatro patas cilíndricas, que en su extremo superior porta un recipiente cuadrado para contener agua. Sobre esa pequeña pileta se sitúa, en un pedestal, una barca muy decorada que está tallada, grabada y pintada con guirnaldas de frutos y flores.

El pequeño mueble de calcita que sostiene la nave

La barca está en el centro. Tanto la proa como la popa se levantan formando una curva (arrufo) y tienen en los extremos la cabeza de un íbice (cabra de Nubia). En el centro de la embarcación se sitúa un palio, sostenido por cuatro columnas esculpidas en forma de papiro, que cubre un sarcófago.

Imagen más en detalle de esta pieza de alabastro única hallada en la tumba de Tut

Sobre la proa aparece la figura de una muchacha, mirando hacia adelante, sentada sobre sus talones y sosteniendo una flor de loto. En la popa, gobernando la barca, hay una esclava acondroplásica (de baja estatura), que recuerda el texto de Herodoto en el que dice que personas como ella se situaban en la popa de los barcos fenicios. Todas las figuras de esta extraordinaria pieza están labradas con una belleza y exactitud admirables.

El propio Carter pensó que este mueble no estaba destinado a un uso funerario, sino que era una pieza artística e imaginativa, que servía como adorno palaciego (él lo llamó «centro de mesa», ya que le dio la sensación de que estaba hecho para figurar en un banquete o en alguna clase de celebración).

Para concluir

Esta obra de arte apenas se conoce y sabemos que estaba en la tumba del rey egipcio porque Burton, el fotógrafo oficial de la expedición arqueológica, la inmortalizó con su cámara (es la imagen que aparece a continuación, en blanco y negro, la número 1222 en la colección de la Universidad de Oxford). Es necesario que se estudie con detalle y se contextualice para concluir algo más sobre ella.

El mueble que soporta el barco fotografiado por H. Burton

Mientras llegan las investigaciones, sabemos que es otra muestra más de lo importante que era el tema marítimo en la Antigüedad, y especialmente en el Antiguo Egipto, ya fuera vinculado con aspectos profesionales, bélicos, funerarios o quizás para celebraciones y fiestas.

Más información

CARTER, Howard. The Tomb of Tut-Ankh-Amen: Discovered by the Late Earl of Carnarvon and Howard Carter. Cambridge University Press, 2010. [El original se publicó en Londres, en el año 1923].

COELLO FERNÁNDEZ, María de los Ángeles. Tutankamón: El descubrimiento de una tumba real. 2016. [Comentario sobre la serie].

LADRÓN DE GUEVARA, Sara. Grandes hallazgos de la arqueología. Estudios de cultura náhuatl, 2014, 48, p. 431-435.

MARTÏN RODRÍGUEZ, Eulogio. Documentos para disipar la maldición de los faraones. Archivamos, 2022, 125, p. 42-45.

SCHON, Isabel. La tumba de Tutankamón/Tutankhamen’s Tomb. Multicultural Education, 2008, 16, 1, p. 62.

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El Coliseo es el monumento más visitado de Roma. Se trata de una construcción de época imperial, levantada en el siglo I (iniciada en el año 70 y culminada en menos de un decenio) que es un anfiteatro. Las celebraciones por su inauguración duraron alrededor de 100 días y se cobraron decenas de vidas humanas y animales. Aunque se llamó anfiteatro Flavio, desde hace siglos se le denomina el Coliseo, debido a un monumento dedicado al Emperador Nerón, llamado el Coloso. La estatua de Nerón despareció, pero ha permanecido gran parte de este anfiteatro.

Sabemos que este monumento contaba con un toldo móvil enorme, que se podía ir abriendo o cerrando según el sol iba avanzando. Los textos antiguos han dejado constancia de que quienes lo manejaban eran antiguos marineros y que se conocía como velarium. Tanto en su momento como en la actualidad tal obra de ingeniería suscita asombro, especialmente por la dificultad de cubrir una superficie con una base elíptica tan grande, ya que casi alcanzaba los 200 metros

La obra fue fruto de un gran ingenio y está documentada por varios escritores romanos y se puede encontrar en monedas conmemorativas, pero no está claro cómo era exactamente. 

Un sistema de arboladura para el Coliseo

La tecnología usada para cubrir el anfiteatro tiene su origen en el sector constructivo naval, dado que el despliegue de esta enorme cubierta, de unos 23.000 m2, era gestionado por cien marineros de la flota amarrada en Capo Miseno, que estaban alojados en un cuartel cercano al Coliseo, tal y como dejó escrito Plinio. 

Aunque existen testimonios de su uso, los textos antiguos apenas detallan cómo funcionaba, por lo que algunos investigadores han tratado de resolver el enigma. Primero han intentado recoger todas las pistas dejadas en época romana y luego, con la perspectiva actual, han interpretado su funcionamiento mecánico.

Hemos encontrado dos posibles explicaciones acerca de cómo funcionaba el velarium de los anfiteatros.

a) Por una parte, se sostiene que la estructura contaba con un anillo circular interno y una serie de velas. El anillo central no debía ser demasiado pequeño, porque no cubría a todos los espectadores, ni era muy grande, por el peso. En este caso las lonas se podían sostener mediante anillas que discurrían sobre cuerdas paralelas que partían del soporte central y llegaban a la base de los postes, en una forma bastante similar a lo que ocurre en la arboladura de los barcos. Esto implicaba una sección de tamaño considerable y, por lo tanto, la necesidad de estiba e incluso de una tecnología constructiva adecuada.

Simulación de las velas con estructura en anillo en un teatro. Fuente

Una variación de esta posibilidad es la que ha propuesto Steve Burrows que, haciendo uso de su experiencia como constructor, mantiene que sería muy difícil, por el peso, que las velas se mantuvieran, y que la opción es que este toldo se situara a mitad del estadio, proporcionando sombra sólo a las clases privilegiadas, que estaban sentadas en las localidades inferiores.

b) una segunda explicación acerca de este enorme «toldo» es que cubría todo el círculo. Se basa en cuerdas que corren diametralmente, de modo que cada cuerda comienza desde la parte superior de un poste y se conecta a la base del poste diametralmente opuesto. Esta solución parece muy difícil de conseguir, entre otros motivos por el enorme peso del cordaje.

Un dibujo del Coliseo en el que se señalan las distintas alturas, con las divisiones sociales establecidas en esos momentos, que también representa cómo pudo ser el velarium. Fuente: d’Anna 2020

Fuera la opción a) o la b), era necesario que el anfiteatro contara con una infraestructura previa para sostener los miles de metros de tela del velarium. Se han señalado diversos soportes que podían facilitar el enorme despliegue.

  • Por una parte, han hallado los salientes donde se podían apoyar unos postes altos que sobresalían de la parte superior del anfiteatro (a modo de mástiles), Los enormes palos (a modo de mástiles) iban anclados firmemente a la pared exterior del edificio.
  • y por otra, unos orificios practicados en la piedra, que era posible que se utilizaran para meter por ellos las jarcias que sostenían el velarium.

Estas innovaciones eran aplicables en ambos casos.

Elementos de sujeción de jarcias y palos. Fuente

Hoy sabemos que esta cubierta, aunque protegía del sol, no se podía utilizar como resguardo de la lluvia porque el peso del agua hubiera hecho caer la estructura.

Modelo en 3D del Coliseum. Fuente

Sin embargo, y a pesar de que ha habido diversas investigaciones sobre el tema, la comunidad científica no se ha puesto todavía de acuerdo en decidir cuál fue el sistema exacto, el que durante decenios sirvió para resguardar a los espectadores del anfiteatro del implacable sol del Mediterráneo.

Fresco de Pompeya en el que se puede apreciar su anfiteatro y una especie de toldo

Para concluir

Uno de los monumentos mas visitados del mundo como el Coliseo contaba con un sistema para resguardar del sol a los espectadores, que estaba basado en algunas de las técnicas navales usadas en la arboladura de barcos. Sabemos que Roma levantó más de 200 coliseos a lo largo de su dilatado imperio y que en algunos de ellos se han encontrado los soportes que atestiguan que contaron con un velarium. La colocación de los mástiles en lugares estratégicos y fijamente anclados era muy importante en este tipo de edificios, y se tomó de la construcción náutica. Igualmente se hizo con el sistema retráctil de izado y arriado de las velas. Todo un logro de la ingeniería romana que vincula esta magnífica construcción con el mundo naval.

Dibujo del velarium del teatro de Pompeya. Fuente

Más información

ALFANO, Francesca Romana d’Ambrosio, et al. “Velaria” in ancient Roman theatres: Can they have an acoustic role?Energy and Buildings, 2015, 95, p. 98-105.

BOMGARDNER, David. The story of the Roman amphitheatre. Routledge, 2021.

CELLAI, Gianfranco, et alSerramenti e schermature per la riqualificazione energetica ed ambientale: Criteri per la valutazione e la scelta. EPC srl, 2013.

D’ANNA, Eugenio & MOLARI, Pier Gabriele. Il velarium del Colosseo: una nuova interpretazione. 2020.

GANGEMI, Fernando. Il velario dell’anfiteatro cumano. 2022.

JACOBELLI, Luciana. Gladiators at PompeiiGladiators at Pompeii, 2003, p. 1-128.

KRIZMANIĆ, Attilio. Amphitheatre in Pula; Velarium. Prostor: znanstveni časopis za arhitekturu i urbanizam, 2020, 28, 2-60, p. 202-219.

POLIDORO, Massimo. La aventura del Colosseo. Edizioni Piemme, 2016.

POMA, Mauro. Descubriendo el Coliseo: entre el mito y la realidad. Descubriendo el Coliseo, 2021, p. 1-103.

SDINO, Leopoldo, et alLa valutazione delle azioni di valorizzazione dei beni culturali: il caso studio della copertura del ColosseoValori e Valutazioni, 2018, 20.

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La famosísima torre inclinada de Pisa se construyó emulando la arquitectura de un faro. Es redonda, cuando la mayoría de las torres campanario son cuadradas, y para afirmar esta idea sus autores esculpieron una magnifica escena en la que dos barcos rodean un faro, basándose en la de los mosaicos romanos de otros puertos italianos. Sin embargo, es de época medieval, ya que se inició su construcción durante el siglo XII y continuó hasta el XIV.

La famosa torre de Pisa, situada en la plaza del Duomo. Fuente
Relieve de la torre de Pisa. Foto María Calvo

Pisa, la república marítima

Pisa hoy está alejada del mar más de 11 kilómetros, pero en otros tiempos estuvo mucho más cerca. De hecho, fue una de las repúblicas marítimas que florecieron al final de la Edad Media.

Localización geográfica de Pisa, un poco adentrada de la costa, en la actual Italia

El terreno pantanoso sobre el que se asienta hizo que la torre medieval se fuera inclinando con el tiempo. Es también la causa de que el antiguo puerto pisano desapareciera como tal, y de que la ciudad esté ahora más alejada del mar. Estudios científicos demuestran que la laguna se fue secando poco a poco hasta que el antiguo puerto tuvo que abandonarse por anegamiento, y hubo que construir otro cercano para que diera servicio al comercio marítimo.

La ciudad, en época antigua, tuvo una posición estratégica ya que dos ríos Arnus (actual Arno) y Auser (hoy Serchio) se unían en Pisa y fluían como uno solo hacia la costa, conectando así el interior con el mar. A lo largo de los siglos hubo una red de embarcaderos a su alrededor, aunque sólo tenemos noticia de un puerto marítimo, que Estrabón describió en el siglo I. Según él, como el río era difícil de navegar para los grandes barcos de alta mar, la ciudad construyó un puerto marítimo al que se le dio el nombre de Portus Pisanus.

Fuente: Kaniewski, 2018

La laguna en la que se asentaba ofreció un buen refugio para Portus Pisanus hasta el siglo V, cuando el acceso fluvial comenzó a desaparecer debido al desplazamiento de la costa. Alrededor del siglo XVI la laguna ya estaba completamente aislada del mar y se terminó transformando en un lago. El arsenal data del siglo XVI y fue construido por orden de Cosme I de Medici. Allí se «fabricaban» galeras y se gestionaba el transporte y el comercio. Cuando dejó de estar activo por traslado al puerto de Livorno de las actividades propias, las instalaciones se convirtieron en establos. Hoy es una importante institución patrimonial.

Instalaciones del antiguo arsenal de Pisa que hoy se utilizan como museo. Fuente

El arsenal de Pisa se ha convertido en un museo

Cerca del antiguo arsenal tuvo lugar uno de los mayores hallazgos, casi 40 barcos romanos con su cargamento, entre los que destacan ánforas e instrumentos a bordo. Estas naves estaban en el antiguo meandro del río Serchio y una parte naufragó tras una violenta inundación ocurrida hace unos dos mil años. 

Los restos de una de las naves halladas. Fuente

Este descubrimiento arqueológico reciente proporciona la evidencia de que Pisa en otros tiempos fue una ciudad costera. Se realizó a finales del siglo XX y es uno de los más importantes del mundo, tanto por la cantidad de objetos hallados como por su buen estado de conservación. Durante 20 años han trabajado unas 400 personas en las excavaciones y en su restauración. Hoy están en el museo de las naves antiguas, que se inauguró hace poco tiempo, concretamente en el año 2019, y que se encuentra muy cerca de la famosa torre de Pisa.

Logo del Museo

Algunos de los navíos más antiguos son griegos y otros fenicios, lo que proporciona nuevas pistas sobre los lazos comerciales de los etruscos, que vivieron allí antes que los romanos y que fueron sus principales proveedores, hasta que el imperio se decidió a construir sus propias naves. Todas las embarcaciones eran de uso comercial y tienen un tamaño muy variado, desde unos 7 m hasta casi 30 m. Junto a ellas también se encontraron vestigios orgánicos, tales como madera y cabos, propias de su uso.

La ausencia de oxígeno bajo las numerosas capas de arcilla permitió una buena conservación. 

Arcadas de las instalaciones del museo. Fuente

El descubrimiento de huesos de equinos alrededor de un casco puede ser una evidencia de que la navegación fluvial de la época se realizaba gracias a parejas de caballos que, desde las orillas del río, arrastraban las naves hasta el lugar de desembarco designado para descargar la mercancía que llevaban. Esta técnica se ha mantenido en el Mediterráneo durante siglos.

Una nota sensible de este impresionante yacimiento es que se hallaron los restos de un navegante que estaba enterrado junto a su perro.

Una de las salas del museo. Fuente

Más información

CAMILLI, Andrea. Il Cantiere delle navi antiche di Pisa: note sull’ambiente e sulla periodizzazione del deposito. Il Cantiere delle navi antiche di Pisa, 2004, p. 1000-1023.

CAMILLI, Andrea. Il contesto delle navi antiche di Pisa. Un breve punto della situazioneFOLD&R FastiOnLine documents & research, 2005, 31, p. 1-7.

CAMILLI, Andrea. Ricostruzione di un “giaccone” in cuoio di età augustea dallo scavo delle Navi di Pisa. 2016.

GIACHI, Gianna, et al. The wood of “C” and “F” Roman ships found in the ancient harbour of Pisa (Tuscany, Italy): the utilisation of different timbers and the probable geographical area which supplied them. Journal of Cultural Heritage, 2003, 4, 4, p. 269-283.

KANIEWSKI, David, et al. Holocene evolution of Portus Pisanus, the lost harbour of PisaScientific Reports, 2018, 8, 1, p. 1-14.

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Hay ciudades inmortales, de todas ellas algunas se han mantenido como asentamientos humanos (Roma, Jerusalén, Constantinopla), pero otras han desaparecido. Entre esta últimas, favorecidas por la leyenda y el misticismo, hay una cuya fachada es muy conocida, mucho más que su emplazamiento real o sus orígenes. Sólo su nombre evoca un pasado milenario, Petra.

Localización Petra en el mapa

Localización de la ciudad de Petra

Sin embargo, era difícil que una ciudad en medio del desierto jordano tuviera alguna relación con la historia marítima. Pero descubrimientos de hace pocos años y estudios recientes están mostrando que sus habitantes tenían fuertes vínculos con el agua y con sus recursos.

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El monasterio de Petra, posiblemente el segundo más conocido de la ciudad tras la famosa fachada del Tesoro

Petra fue fundada en el siglo VIII a. C. y terminó siendo ocupada por los nabateos cuatro siglos después. Estos eran importantes comerciantes que utilizaban la ruta del incienso y la de la seda en sus intercambios, y gracias a la cual consiguieron una gran riqueza que les sirvió para levantar los impresionantes monumentos funerarios por los que es conocida Petra.

Desde que en 1812 Burckhardt, un investigador y explorador suizo, descubriera sus ruinas, de manera alternativa se han ido sucediendo excavaciones arqueológicas, pero por lo que algunos expertos dicen queda todavía mas del 80% sin excavar.

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Mapa de Petra, levantado por Laborde en 1829. Fuente: Biblioteca Nacional de Francia

La canalización del agua

Esta ciudad tiene dos fuertes vínculos con el medio acuático, uno de ellos es la impresionante capacidad que sus pobladores mas conocidos, los nabateos, tuvieron para canalizar el agua de lluvia y el de depósitos cercanos para abastecer a su población. No levantaron acueductos, sino que canalizaron y condujeron el agua haciendo pequeños rebajes en las montañas que la rodean y que le servían de fortaleza. Hoy todavía se puede observar parte de esos canales.

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Canales por los que discurría el agua en la época en la que la antigua  Petra era una ciudad habitada

Se han encontrado tuberías de agua hechas de cerámica, canales poco profundos y una gran cisterna.

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Resto de las tuberías en las que se transportaba el agua a la urbe

Mosaicos marítimos

La segunda vinculación es conocida desde hace poco tiempo, cuando se descubrió y excavó la iglesia católica. En ella fueron apareciendo importantes mosaicos de estilo bizantino en los que se representaban animales acuáticos, escenas de pesca y un personaje muy conocido en la mitología de la Antigüedad, Oceanus, el dios de la aguas.

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Oceanus, el dios del agua

La iglesia de Petra parece que se construyó sobre restos de edificios previos nabateos y romanos, alrededor del año 450. Fue una gran catedral durante los siglos V y VI, lo que desmonta las teoría del declive urbano después del terremoto que sufrió en el año 363.

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Pescador representado en los mosaicos

Cada uno de los pasillos laterales de la iglesia está pavimentado con unos 70 metros cuadrados de mosaicos notablemente conservados, que representan, aparte de los motivos marítimos antes mencionados, animales reales o mitológicos, así como personificaciones de las estaciones, la tierra y la sabiduría.

En resumen, aparte de las ciudades costeras, en las que su vínculo con el mar está patente a lo largo de toda su historia, hay otras que, a pesar de que surgieron alejadas de la costa, hicieron un uso magistral de las infraestructuras, que les proporcionaban los recursos hídricos que necesitaban, representaron magníficamente la mitología marina y las profesiones vinculadas con el mar. Petra, la gran ciudad de los nabateos, es uno de esos ejemplos.

Más información

ABDELKHALEQ, R.A. & ALHAJ AHMED, IRainwater harvesting in ancient civilizations in Jordan. 

SÁNCHEZ SANZ, Arturo. El descubrimiento de Petra. Iberian, 2012, 5, p. 12-19.

URBAN, T.M.; ALCOCK, S. & TUTTLE, C. Virtual discoveries at a wonder of the world: geophysical investigations and ancient plumbing at Petra, JordanAntiquity, 2012, 86 (331).

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Durante la Edad Media, muy lejos, en la actual península de Indochina, con sede en Camboya, se desarrollaba un imperio basado en el dominio de las aguas de un gran lago: se trataba de los Kemeres. Su flota era inmensa, pero no eran las únicas embarcaciones, ya que los habitantes necesitaban también transportar mercancías.

Dibujo de los templos kemeres y de su forma de vida, por Delaporte S. XIX

La fragilidad de los materiales con los que estaban construidas no ha permitido que sobrevivieran, aunque recientes descubrimientos, unidos a las imágenes que se labraron en los muros de los impresionantes templos que levantaron, nos permiten hacernos una idea del potencial naval de este imperio.

Las primeras noticias a través de misioneros españoles

Conocemos su existencia por primera vez gracias a los relatos del franciscano Marcelo de Rivadeneyra y del dominico Gabriel Quiroga de San Antonio, a finales del siglo XVI. Este último le dedicó un libro, que se publicó en Valladolid en 1604, titulado «Breve y verdadera relación de los sucesos del Reyno de Camboxa. Al Rey Don Felipe nuestro Señor«.

Portada de una de las ediciones de la obra de Quiroga

“De lo referido en esta relación consta de la riqueza, de la grandeza, de la abundancia, y opulencia de los Reinos de Cochincina, Tunquin, Cachan, y Sinoa, y de los Reinos de Champa, y Sian, que compiten con todo lo bueno que tienen América, Europa, y Africa: y son de las buenas de la Asia. […] porque cierto ministro, no se con qué celo ha escrito que este reino (el de Camboya) es pobre y miserable. Hay en Camboya oro, plata, pedrería, plomo, estaño, cobre, seda, algodón, incienso, menjuy, lacre, marfil, arroz, elefantes, búfalos, caballos, vacas, cabras, venados, gallinas, y frutas muchas y muy regaladas” (Fuente).

Cocodrilos en el lago. Bayon, Angkor Thom, Camboya

Sin embargo, la civilización kemer es conocida gracias al redescubrimiento de dos exploradores franceses, Mouhot, naturalista y Louis Delaporte (1842-1925), un joven marino que estudió con gran profundidad el arte presente en los templos de Angkor y los dibujó (Voyage au Cambodge: l’architecture, 1880).

Detalle de la figura anterior

La civilización kemer

Entre los siglos IX y XV aproximadamente en la parte meridional de Asia, muy cerca del Golfo de Tailandia, en las costas del Océano Pacífico, floreció una desconocida civilización que hoy es famosa por uno de sus templos mas majestuosos: Angkor Wat.

El templo mas conocido, Angkor Wat

Pero esta cultura se desarrolló en el interior, frente a un sistema hidrológico único llamado Tonle Sap, formado por un gran lago conectado con un río, que a la vez en su parte sur desemboca en la cuenca del Mekong, uno de los ríos mas largos del mundo. Este conjunto de lagos y ríos se retroalimenta en cada una de las estaciones, proporcionando un medio ambiente riquísimo para la vida.

El complejo sistema hídrico

En su mayor apogeo, el imperio llegó a extenderse a las actuales Camboya, Tailandia, Laos y Vietnam. En estos territorios había varios reinos que estaban en guerra constante, y por ello el kemer estuvo casi siempre enfrentado a sus vecinos asiáticos. Las ciudades importantes de esa época eran Angkor Borei, Sambor Prei Kuk, Banteay Prei Nokor y Wat Phu. Su arte y cultura estaban influenciados por las de la India, debido a las rutas comerciales marítimas establecidas con ella. Ankor Wat, el mas famoso, tardó 35 años en construirse. Es el templo de piedra mas grande del mundo y la tumba de un rey.

Una imagen de los templos de Angkor Wat. Fuente.

Angkor Wat es gigantesco. Sin embargo no es el único conjunto de templos, ya que se construyeron muchos mas. La mayor parte de los edificios está rodeada de lagos y lagunas, y se accede a ellos a través de puentes protegidos por guerreros gigantes.

Las adaptaciones a las inundaciones anuales

La riqueza aluvial de la llanura lacustre suponía también estar expuestos a las inundaciones cuando el río traía aguas embravecidas que inundaban todo el territorio y también a la sequía en el ciclo inverso. Como otras civilizaciones previas, los kemeres desarrollaron un complejo y extenso sistema de gestión del agua que se extendía por unos 1.200 kilómetros cuadrados, que conectaba el lago Tonle Sap con grandes embalses artificiales a través de una serie de canales, y alterar así, de forma permanente, las subidas y bajadas de agua.

Canalizaciones

La red permitió el florecimiento de Angkor durante seis siglos, a pesar de las dificultades ambientales generadas.

Barcos de Ankor

Los barcos del emperador

Los bajorrelieves en piedra cubren literalmente cientos de metros en las paredes de los diversos edificios y templos kemeres.

Imagen 1

Las embarcaciones que aparecen combatiendo creemos que están construidas con maderos de cuenta por el sistema de “esqueleto primero”. Tienen un pronunciado arrufo, y con el caperol de proa más alto que el de popa.

Imagen 3

Los remeros bogan, en ambas bandas, sentados o arrodillados, con canaletes o pagayas. Están protegidos por empavesadas de madera. Los combatientes luchan en la crujía de la embarcación.

Imagen 4

La embarcación se gobierna con una pagaya que sirve de espadilla. Teniendo en cuenta el número de remeros representados estimamos la eslora de la embarcación, de caperol a caperol, en unos 16 m. y su manga en unos 3 m. Son embarcaciones fluviales o costeras y que podrían hacer cortos viajes en alta mar.

Imagen 5

Las barcas arroceras

Hace unos meses se encontró enterrado en el agua un barco monóxilo, que creemos que se trata de una embarcación de carga, especialmente para arroz y que sería manejada por un par de personas provistas de canaletes o pagayas.

Una nave de transporte recién descubierta, que están sacando del agua

La tecnología de la embarcación es muy primitiva, probablemente realizada por un campesino, y no tiene nada que ver con la de las naves de guerra que aparecen en los templos del área de Ankor de las mismas fechas.

Una vista de la misma nave, ya en tierra

Síntesis

Un imperio medieval asiático con una importante armada, cuyo poder se basaba en el dominio del agua, para lo que construyeron miles de canales y pequeños lagos. Su desarrollo hídrico facilitó el transporte lacustre, por lo que una gran parte de sus intercambios comerciales se hacía a través de pequeñas embarcaciones como la que se ha descubierto. La importancia del poder naval y del medio ambiente acuático queda reflejado en los relieves de los templos, que a lo largo de los siglos de apogeo de la cultura kemer se levantaron. En ellos encontramos con frecuencia escenas navales y marítimas que reflejan esta forma de vida en el sudeste asiático.

Nota: la transliteración de los caracteres ha hecho que se escriba Khemer, Jemer, kemer o incluso khmer, indistintamente, aunque en este entrada hemos unificado la forma de referirnos a esta civilización, utilizando sólo el término kemer.

Más información

Cambodia’s Angkor Wat temple could shed light on Khmer Empire’s navy. Mail Online Sci & Tech. 6 jul. 2016

ELLIS, R.R. Cambodia in the Writings of Diego Aduarte and Gabriel Quiroga de San AntonioHispanic Research Journal, 2007, 8, 3, p. 217-231.

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